“Visibilizar para cuidar” Protocolo de atención integral y humanizada a varones víctimas de violencia sexual

OTRO
Médicos Residentes en formación en el Hospital Universitario Principe de Asturias – Alcalá de Henares y un Abogado Criminalista
Otro
Laura Myriam Rodriguez Zanabria
Rodriguez Zanabria Laura Myriam, Paula Abcouwer Molina, Angela Gutierrez del Barco, Oscar Lascano Bejarano, , , , , ,
Resumen ejecutivo
La violencia sexual en varones constituye una realidad infravisibilizada en el ámbito sanitario. A pesar de la existencia en España de protocolos específicos para la atención a mujeres víctimas de violencia sexual, los varones carecen de circuitos asistenciales claramente definidos y de modelos de atención humanizada adaptados a sus necesidades específicas.
El proyecto “Visibilizar para cuidar” propone el diseño e implementación de un protocolo de atención sanitaria integral, humanizada y no revictimizante dirigido específicamente a varones víctimas de violencia sexual, con el objetivo de mejorar su experiencia asistencial, garantizar una atención digna y respetuosa, y favorecer la continuidad de cuidados.
El protocolo integra aspectos clínicos, emocionales, comunicativos y organizativos, situando a la persona en el centro del proceso asistencial. Asimismo, aborda las barreras específicas que dificultan el acceso de los varones al sistema sanitario, como el estigma, el silencio y los mandatos sociales de género, ofreciendo una respuesta profesional basada en la empatía, la seguridad y el respeto.
Se trata de un proyecto viable, transferible y de alto impacto humano, alineado con los principios de humanización de la asistencia sanitaria y orientado a mejorar tanto la experiencia de los pacientes como la práctica profesional.
JUSTIFICACIÓN
La atención sanitaria a víctimas de violencia sexual representa un momento de especial vulnerabilidad. En el caso de los varones, esta vulnerabilidad se ve incrementada por factores como el estigma social, la dificultad para verbalizar la experiencia, el miedo al descrédito o la ausencia de referentes asistenciales claros.
La falta de protocolos específicos puede dar lugar a: retrasos en la atención, abordajes poco sensibles, experiencias de revictimización,
abandono del seguimiento sanitario.
Humanizar la atención a este colectivo no solo implica atender correctamente el daño físico, sino reconocer la dimensión emocional, relacional y social del trauma, garantizando una atención respetuosa, empática y coordinada.
Este proyecto surge de la práctica clínica y de la detección de una necesidad no cubierta, con el propósito de llenar un vacío asistencial desde una perspectiva profundamente humana.
PLANIFICACIÓN Y/ O CRONOGRAMA
El proyecto se ha planificado en fases secuenciales, con una duración total estimada de 5 meses, permitiendo una implementación progresiva y evaluable.
Fase 1. Análisis y diseño (Mes 1): Revisión de protocolos existentes y marco normativo, identificación de puntos críticos de revictimización, diseño del circuito asistencial y del contenido del protocolo.
Fase 2. Validación profesional (Mes 2): Revisión del protocolo por profesionales implicados, ajustes del lenguaje, procedimientos y coordinación, validación ética y asistencial.
Fase 3. Implementación piloto (Meses 3 y 4): Difusión interna del protocolo, formación básica a los profesionales implicados, aplicación del protocolo en casos reales seleccionados.
Fase 4. Evaluación y mejora (Mes 5): Recogida de indicadores, evaluación de resultados, ajustes finales para su consolidación.
ENFOQUE
El proyecto se basará en un enfoque de atención centrada en la persona, desde una perspectiva de humanización, dignidad y respeto, incorporando el modelo de atención informada por el trauma.
Parte del reconocimiento de que los varones víctimas de violencia sexual constituyen un colectivo infravisibilizado en el sistema sanitario y que la ausencia de protocolos específicos puede generar barreras de acceso, revictimización y abandono del seguimiento asistencial.
El enfoque del proyecto será integral, combinando dimensiones clínicas, emocionales, comunicativas y organizativas y situando a la persona en el centro del proceso asistencial, respetando su autonomía, sus tiempos y sus decisiones.
DESARROLLO Y EJECUCIÓN
El desarrollo del proyecto consistirá en la elaboración e implementación de un protocolo de actuación humanizada, estructurado en cuatro ejes:
Atención clínica respetuosa y consentida, acompañamiento emocional basado en la escucha activa, información clara y comprensible sobre opciones disponibles, coordinación asistencial entre niveles y profesionales.
La ejecución se apoyará en los recursos asistenciales existentes y en la implicación de un equipo multidisciplinar, sin necesidad de crear estructuras paralelas.
DESPLIEGUE
El despliegue del protocolo se realizará de forma progresiva mediante:
Difusión interna del documento, sensibilización de los profesionales implicados, integración del protocolo en los circuitos asistenciales habituales.
Se priorizará una implementación realista, flexible y adaptada a la organización del centro, favoreciendo su aceptación y uso continuado.
RESULTADOS
RESULTADOS ESPERADOS: Mejora de la experiencia asistencial de los varones víctimas de violencia sexual, reducción de experiencias de revictimización durante la atención sanitaria, incremento de la confianza en el sistema sanitario, mejora de la continuidad del seguimiento asistencial, mayor sensibilización y seguridad de los profesionales en la atención a este colectivo.
EVALUACIÓN Y REVISIÓN
La evaluación del proyecto se realizará de forma continua, utilizando indicadores de proceso y de resultado:
Indicadores de proceso, existencia y uso del protocolo, número de profesionales formados, adecuación del circuito asistencial, indicadores de resultado, satisfacción percibida por los pacientes, percepción de trato respetuoso y empático, continuidad del seguimiento asistencial.
Los resultados obtenidos permitirán realizar revisiones periódicas del protocolo para su mejora continua.
CARÁCTER INNOVADOR
El carácter innovador del proyecto reside en:
La visibilización de un colectivo habitualmente excluido de los protocolos específicos, la incorporación sistemática de la humanización y la perspectiva de trauma informado, el enfoque no revictimizante en todas las fases de la atención.
La innovación del proyecto no es tecnológica, sino ética, organizativa y humanizadora, alineada con las necesidades reales de las personas.
DIVULGACIÓN
El proyecto contempla su divulgación mediante:
Presentación interna en el centro sanitario (Hospital/Centro de Salud) inclusión en actividades formativas, difusión en foros profesionales y científicos relacionados con la humanización de la asistencia sanitaria.
La divulgación permitirá compartir buenas prácticas y favorecer su replicabilidad en otros contextos.
NIVEL DE APLICABILIDAD
El proyecto presenta un muy buen nivel de aplicabilidad, ya que: Se apoya en recursos existentes, no requiere inversión económica significativa, es adaptable a distintos entornos asistenciales, puede implementarse tanto en atención hospitalaria como en atención primaria.
El protocolo es fácilmente transferible a otros centros sanitarios y territorios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio