El proyecto se estructura en sesiones semanales de 2-4 horas durante 8 semanas, empleando 11 pinturas históricas (siglos XIV-XX). Cada sesión sigue una metodología de seis fases: observación inicial, descripción objetiva de elementos, contextualización histórica, análisis conceptual conectando la obra con teorías de enfermería, reflexión escrita y diálogo grupal. Este proceso permite que los estudiantes no solo aprendan contenidos, sino que desarrollen pensamiento crítico y construyan su identidad profesional desde una comprensión profunda de la humanización del cuidado.
Las obras seleccionadas son documentos históricos que permiten comprender visualmente conceptos fundamentales. Desde las Obras de Misericordia de Ferrer Bassa (1346), como clasificación visual de necesidades básicas, hasta «Ciencia y Caridad» de Picasso (1897), que representa la tensión histórica entre técnica y humanidad que aún persiste en la profesión.
El proyecto se fundamenta en tres pilares teóricos: los cuatro patrones de conocimiento de Barbara Carper (empírico, estético, personal y ético), los paradigmas de enfermería de Kérouac, y la teoría del entorno de Nightingale.
La evaluación mediante cuestionario posterior (tasa de respuesta 100%) muestra resultados significativos: el 96.3% valora que facilita más el aprendizaje que las clases magistrales; el 88.9% comprende la evolución histórica y los fundamentos actuales; el 100% identifica correctamente conceptos clave. El método alcanza valoraciones de 4.48/5 en recomendación y 4.24/5 en mejora de comprensión. Destaca que el 61% de estudiantes de primer curso manifiesta interés en profundizar en historia de enfermería.
Las reflexiones narrativas escritas por los estudiantes revelan una transformación significativa en la construcción de su identidad profesional: comprensión de la presencia terapéutica como componente esencial del cuidado, reconocimiento de la dignidad del paciente como valor irrenunciable, e internalización de que la enfermería debe sintetizar ciencia y humanidad como dimensiones inseparables de la práctica profesional.
El impacto trasciende el aprendizaje inmediato. Estos 54 estudiantes ejercerán previsiblemente durante cuatro décadas. Si han interiorizado desde primer curso que la humanización no es un añadido opcional sino el núcleo de la identidad profesional, el proyecto contribuye al cambio cultural sanitario desde la formación inicial, momento crítico en la construcción de valores profesionales.
El proyecto presenta alta transferibilidad: requiere recursos mínimos, es replicable en otras escuelas de enfermería y profesiones sanitarias, y adaptable a diferentes contextos. Las líneas futuras incluyen la ampliación colaborativa del repertorio de obras, creando un banco compartido de recursos para enriquecer la metodología.
La humanización de la asistencia sanitaria constituye uno de los retos prioritarios del sistema sanitario contemporáneo. Los datos son convergentes: pacientes y profesionales señalan de forma creciente la despersonalización del cuidado, la fragmentación de la atención y la pérdida de la dimensión relacional en la práctica sanitaria. Esta paradoja, avances científico-técnicos sin precedentes coexistiendo con denuncias de deshumanización, plantea interrogantes fundamentales sobre la formación de profesionales sanitarios.
Reconocemos humildemente que esta despersonalización y pérdida de la dimensión relacional no es exclusiva de los hospitales y centros sanitarios, sino que también se manifiesta en las propias universidades donde formamos a los futuros profesionales. La fragmentación del conocimiento en asignaturas estancas, la priorización de lo cuantificable sobre lo significativo, la presión por la productividad académica, configuran a menudo un modelo de enseñanza que reproduce la misma despersonalización que luego criticamos en el sistema sanitario. Es, en cierto modo, un modo de estar en el mundo que impregna nuestras instituciones y relaciones. Por ello, paliar esta tendencia debe comenzar precisamente desde el inicio de la formación, no como contenido añadido, sino como forma de enseñar y aprender.
El proyecto parte de una pregunta central: ¿cómo garantizar que los futuros enfermeros y enfermeras integren desde el inicio de su formación la competencia técnica con la sensibilidad humanista? La cuestión no es menor. Los estudios sobre socialización profesional demuestran que los valores y actitudes adquiridos durante la formación inicial condicionan significativamente la práctica profesional posterior. Los estudiantes de primer curso acceden con vocación de cuidar y sensibilidad hacia el sufrimiento ajeno, pero existe el riesgo documentado de que la tecnificación progresiva del currículo diluya gradualmente esa sensibilidad inicial.
1.2. La tensión histórica: ciencia versus humanidad
Esta tensión no es nueva en enfermería. El cuadro «Ciencia y Caridad» de Picasso (1897) la representa de forma paradigmática: en un lado de la cama, el médico con reloj en mano toma el pulso, simbolizando ciencia, medición y distancia profesional; en el otro lado, una religiosa sostiene un bebé mientras ofrece bebida a la enferma, representando caridad, contacto y presencia. Entre ambos, la mujer enferma. La pregunta que plantea permanece vigente: ¿qué requiere el paciente?
La enfermería contemporánea, heredera de ambas tradiciones, la científica iniciada por Nightingale y la caritativa de origen religioso, debe sintetizarlas. No se trata de elegir entre ciencia o humanidad, sino de integrarlas. Esta síntesis constituye el núcleo de la identidad profesional enfermera y debe cultivarse desde la formación inicial.
1.3. Por qué el arte como herramienta pedagógica
La selección del arte histórico como herramienta principal responde a fundamentos pedagógicos contrastados:
Primero, capacidad de síntesis visual y activación de memoria multimodal. La neurociencia educativa demuestra que el aprendizaje que integra información visual, conceptual y emocional genera conexiones más fuertes que el aprendizaje exclusivamente verbal. Las pinturas históricas poseen una densidad informativa que los textos académicos no replican. Las «Obras de Misericordia» de Ferrer Bassa (1346), por ejemplo, condensan visualmente las siete acciones fundamentales del cuidado preinstitucional, constituyendo la primera clasificación visual documentada de necesidades básicas, siete siglos antes que la teoría de las Necesidades de Henderson.
Segundo, activación emocional y aprendizaje significativo. La teoría del aprendizaje significativo de Ausubel establece que la información adquiere significado cuando se conecta con experiencias emocionales del estudiante. Las obras de arte, al representar situaciones humanas concretas, activan procesos de identificación empática que los textos teóricos difícilmente consiguen. Los datos del proyecto confirman esta hipótesis: el 96.3% considera que el método facilita más la retención que las clases magistrales tradicionales.
Tercero, desarrollo de pensamiento crítico. El análisis de obras requiere competencias cognitivas superiores: observación detallada, interpretación, contextualización histórica, argumentación y reflexión. Estas competencias son transferibles a la práctica clínica, donde la observación, la interpretación de signos y la reflexión sobre situaciones complejas resultan esenciales.
1.4. Contexto institucional
El proyecto se implementó durante el primer año de impartición de la asignatura Fundamentos I, tras la renovación del plan de estudios de la Escuela de Enfermería de Pontevedra en 2025. Este momento de renovación curricular ofrecía la oportunidad de diseñar desde cero una metodología que situara la humanización como eje transversal desde el primer día de formación.
Fase I – Diseño (Julio-Septiembre 2025):
Selección de las 11 obras de arte relevantes para la historia del cuidado
Diseño de la narrativa pedagógica que conecta las obras cronológicamente
Elaboración de material docente: presentaciones, guías de análisis, preguntas orientadoras
Diseño del cuestionario de evaluación del proyecto
Fase II – Implementación (Octubre-Diciembre 2025):
Sesiones presenciales de 2-4 horas semanales durante 8 semanas
Análisis guiado de las pinturas siguiendo estructura metodológica establecida
Discusiones grupales y reflexiones individuales
Integración con los contenidos teóricos de la asignatura
Fase III – Evaluación (Diciembre 2025):
Aplicación del cuestionario a los 54 estudiantes (tasa de respuesta: 100%)
Recogida de reflexiones narrativas individuales
Análisis de datos cuantitativos y cualitativos
Evaluación del impacto en el aprendizaje
Fase IV – Proyección futura (Enero-Marzo 2026):
Análisis de resultados y redacción de memoria
Planificación de mejoras para el próximo curso
Difusión del proyecto en espacios académicos y profesionales
Diseño de colaboración con otras instituciones para ampliar el repertorio de obras
El proyecto se fundamenta en tres pilares teóricos de la disciplina enfermera:
A) Los patrones de conocimiento de Barbara Carper (1978)
Carper identificó cuatro formas fundamentales de conocimiento en enfermería:
Conocimiento empírico: basado en ciencia, investigación y evidencia
Conocimiento estético: el arte del cuidado, la intuición, la singularidad de cada situación
Conocimiento personal: autoconocimiento, crecimiento personal, relación terapéutica
Conocimiento ético: juicio moral, valores, responsabilidad
El arte permite trabajar los cuatro patrones simultáneamente. El cuadro «La Madre» de Sorolla (1895), por ejemplo, puede analizarse desde el conocimiento empírico (fisiología del puerperio), estético (representación artística del agotamiento y el vínculo), personal (reflexión sobre la propia relación con la maternidad y el cuidado) y ético (responsabilidad en el acompañamiento puerperal).
B) Los paradigmas de enfermería según Kérouac
Se utilizaron dos obras de 1892 para contrastar paradigmas:
«La Enferma» de Vallotton representa el paradigma de categorización: la enfermera ejecuta tareas técnicas con eficiencia pero sin presencia terapéutica, simbolizada por la silla vacía junto a la cama. El paciente (secundario en el cuadro) es objeto pasivo del cuidado, la relación es vertical y unidireccional. El 96.3% de los estudiantes identificó la silla vacía como símbolo de ausencia de presencia terapéutica.
«Visita de la madre al hospital» de Paternina representa el paradigma de integración: la enfermera acompaña y sostiene emocionalmente a la paciente y a la familia. Hay horizontalidad, presencia y reconocimiento de la dimensión humana. El 92.6% identificó correctamente este modelo integrador.
C) La síntesis histórica: evolución de ciencia y humanismo
El recorrido cronológico de las pinturas muestra la evolución del cuidado:
Edad Media-Moderna (siglos XIV-XVII): cuidado como caridad religiosa sin fundamento científico. Hospitales con mayor mortalidad intrahospitalaria que extrahospitalaria. Cuadros: Obras corporales de misericordia del Saltiri anglocatalán. Jaume Ferrer Bassa (1346), Livre de la Vie active, Jehan Henry (1482) y Santa Isabel de Hungría atendiendo a los enfermos en un hospital. Adam Elsheimer (1607).
Siglo XIX (reformas de Nightingale): introducción del método científico en el cuidado. Teoría del entorno: ventilación, luz, calor, orden, limpieza. Cuadros: The Mission of Mercy: Florence Nightingale receiving the Wounded at Scutari, Jerry Barrett (1857), La Sala del Hospital de Arles y el Jardín del Hospital de Arlés (1889) de Van Gogh.
Siglo XIX-XX (tensión ciencia/caridad): profesionalización laica de la enfermería. Incorporación de conocimiento bacteriológico. Riesgo de tecnificación deshumanizada.Cuadros: Ciencia y caridad, Picasso (1897) y Enfermeras, de Fernándo Álvarez de Sotomayor (1903)
Siglo XXI (necesidad de síntesis): integración del conocimiento científico con el cuidado humanizado. Cuadros: La Madre, Sorolla (1895), La malade, Valotton (1892) y La visita de la madre al hospital, Paternina (1892)
El 100% de los estudiantes identificó correctamente que la enfermería actual debe integrar ambas dimensiones, no elegir entre ellas.
4.1. Metodología de las sesiones
Cada sesión de 2 horas seguía una estructura pedagógica de seis fases:
Fase 1: Observación
Los estudiantes observan la obra proyectada sin mediación docente. Este momento de observación libre permite la formación de una primera impresión no condicionada y activa procesos de atención focal.
Fase 2: Descripción objetiva
Verbalización de elementos observados: personas, objetos, colores, composición, iluminación. Se trabaja la capacidad de descripción objetiva, distinguiendo entre lo que se ve y lo que se interpreta.
Fase 3: Contextualización histórica
Situación de la obra en su contexto histórico, social y sanitario. Por ejemplo, con «Santa Isabel de Hungría» de Elsheimer (1607) se contextualiza la realidad de los hospitales pre-científicos: mortalidad intrahospitalaria superior a la extrahospitalaria, múltiples pacientes por cama, ausencia de separación de patologías.
Fase 4: Análisis conceptual
Conexión de la obra con teorías, modelos y paradigmas de enfermería mediante preguntas orientadoras: ¿Qué modelo de cuidado representa? ¿Qué paradigma predomina? ¿Qué patrón de conocimiento? ¿Qué valores transmite?
Fase 5: Reflexión individual escrita
Los estudiantes escriben reflexiones sobre qué les interpela, qué cuestionan. Esta fase favorece la internalización y la construcción de significado personal.
Fase 6: Diálogo grupa
Puesta en común voluntaria de reflexiones. El docente facilita sin imponer interpretaciones, acompañando la construcción colectiva de conocimiento.
4.2. Ejemplo de aplicación: análisis de Van Gogh
La sesión dedicada a «Sala del Hospital de Arlés» de Van Gogh (1889) ejemplifica la metodología:
Los estudiantes observan y describen: ventanas amplias, luz natural, estufa de calefacción, camas individuales, cortinas blancas. La contextualización sitúa el cuadro 35 años después de las reformas de Nightingale en Scutari, permitiendo conectar los elementos visuales con la teoría del entorno. El 100% identificó correctamente esta relación.
La pregunta crítica del análisis conceptual: «Van Gogh añadió cortinas que no existían en ese hospital. Siendo él mismo paciente allí, ¿qué significado tiene esta adición?» Los estudiantes formulan hipótesis hasta alcanzar la interpretación: reivindicación de privacidad y dignidad. El 100% llegó a esta conclusión, pero el valor pedagógico reside en el proceso de pensamiento crítico activado.
Población: 1 grupo de estudiantes de primer curso (54 total)
Participación: 100% de los estudiantes matriculados en la asignatura
Duración: 8 semanas del primer cuatrimestre
Recursos: Proyector de alta calidad, presentaciones que integraban contenidos teóricos con obras de arte, guías de análisis planteadas como actividades de aula, espacio aula adaptado para discusión.
5.2. Integración curricular
El proyecto no fue una actividad complementaria sino el eje vertebrador de la enseñanza de historia y fundamentos. Cada obra se vinculó con contenidos específicos del programa: historia de la enfermería, teorías y modelos, paradigmas de la disciplina, humanización del cuidado, relación terapéutica, ética del cuidado.
5.3. Adaptación a la diversidad
El método visual resulta inclusivo para diferentes estilos de aprendizaje. Las fases de observación, descripción, contextualización, análisis, reflexión individual y diálogo grupal permiten que estudiantes con predominio visual, auditivo o kinestésico encuentren momentos de aprendizaje óptimo.
Percepción del método:
96.3% (52/54) considera que es más fácil recordar conceptos con pinturas que con clases magistrales
88.9% (48/54) comprende tanto la historia como los fundamentos actuales de la enfermería
74.1% (40/54) presta más atención que en clases convencionales
70.4% considera que debería usarse más en otras asignaturas
Impacto en comprensión e interés:
81.5% (44/54) entiende mejor la importancia de la enfermería tras el proyecto
61.1% (33/54) desea profundizar en historia de enfermería (dato excepcional en primer curso)
50% (27/54) se sorprendió por lo mucho que aprendió
51.9% no tenía interés previo en arte; el proyecto despertó sensibilidad artística
Evaluación cuantitativa (escala 1-5):
Mejora de comprensión de conceptos teóricos: Media 4.24/5 (68.5% puntuó 4, 27.8% puntuó 5)
Recomendación del método: Media 4.48/5 (44.4% puntuó 4, 51.9% puntuó 5)
Adquisición de competencias (preguntas de comprensión):
100% identifica que el cuidado responde a necesidades fundamentales desde el origen
100% relaciona ventilación/luz de Van Gogh con teoría del entorno de Nightingale
100% comprende que Van Gogh pintó cortinas para reivindicar privacidad
100% identifica que la enfermería actual debe integrar ciencia Y humanismo
96.3% identifica la silla vacía como símbolo de ausencia de presencia terapéutica
94.4% comprende la evolución histórica de caridad religiosa a profesión científica
92.6% identifica el modelo integrador en el cuadro de Paternina
6.2. Resultados cualitativos
Las reflexiones narrativas finales revelan transformación en la construcción de identidad profesional:
«¿Cuántas veces vemos lo que falta en lugar de conformarnos? Como futura enfermera, quiero ser de las que pintan cortinas donde hacen falta.» (Reflexión sobre Van Gogh)
«La silla vacía me impactó profundamente. Me di cuenta de que puedo ser una enfermera muy competente técnicamente, pero si no estoy presente, algo fundamental falta. Es el símbolo de lo que no quiero ser.» (Reflexión sobre Vallotton)
«La enfermería está en el centro del cuadro de Picasso. No somos ni solo ciencia ni solo caridad. Somos el puente entre ambas.» (Reflexión sobre Picasso)
«Nunca me había interesado el arte, pero ahora veo los cuadros de otra manera. Descubrí que las pinturas cuentan historias que los libros no pueden contar igual.» (Estudiante sin interés previo en arte)
Estas reflexiones evidencian comprensión profunda de conceptos complejos (presencia terapéutica, paradigmas de cuidado, síntesis ciencia-humanidad) y su integración en la construcción de identidad profesional.
Cuestionario anónimo de 30 preguntas: escalas Likert, opción múltiple y narrativa abierta. Tasa de respuesta: 100% (54/54).
7.2. Fortalezas identificadas
Altísima aceptación por parte de los estudiantes (96.3% considera el método superior)
Excelente retención de contenidos (100% de acierto en preguntas clave)
Despertar de sensibilidad artística en estudiantes sin interés previo (52%)
Desarrollo de pensamiento crítico mediante el análisis de obras
Memoria emocional duradera: los estudiantes recuerdan conceptos asociados a imágenes
Transferibilidad práctica: reflexiones sobre aplicación futura en ejercicio profesional
7.3. Áreas de mejora identificadas
Ampliar el número de obras (de 15 a 20-25)
Incluir arte contemporáneo sobre cuidado
Organizar visitas a museos locales cuando sea posible
Desarrollar una ampliación colaborativa del repertorio de obras con otras escuelas de enfermería
Crear materiales de autoaprendizaje accesibles
Extender la metodología a otras asignaturas del Grado
7.4. Revisiones implementadas
Para el curso 2026-2027 se planifican:
Incremento a 20-25 obras analizadas
Sesión práctica en museo local cuando sea factible
Inicio de colaboración con otras escuelas de enfermería para ampliar el repertorio de obras de forma compartida
Creación de comunidad de práctica interinstitucional
Aunque existen experiencias puntuales de uso de arte en educación sanitaria, este proyecto se considera pionero en utilizar obras de arte histórico como eje vertebrador completo de la enseñanza de historia y fundamentos de enfermería en primer curso. No se trata de un complemento o una anécdota, sino de la metodología principal de la asignatura.
8.2. Enfoque en humanización desde formación inicial
Este proyecto interviene en el momento crítico de la formación inicial, cuando se construye la identidad profesional y se establecen los valores que guiarán la práctica durante décadas.
8.3. Integración de competencias múltiples
El proyecto desarrolla simultáneamente competencias históricas, teóricas, reflexivas, emocionales, estéticas y narrativas. Esta integración es infrecuente en la educación sanitaria, tradicionalmente fragmentada por asignaturas estancas.
8.4. Evidencia de impacto
A diferencia de muchas experiencias innovadoras que no evalúan su efectividad, este proyecto cuenta con datos cuantitativos y cualitativos que demuestran su impacto en el aprendizaje y en la construcción de identidad profesional.
8.5. Transferibilidad
La metodología es fácilmente replicable en otras escuelas de enfermería, medicina, fisioterapia, trabajo social o cualquier profesión sanitaria o sociosanitaria, adaptándola a obras relevantes para cada contexto.
Unidade de Cultura Científica da Universidade de Vigo (Día Internacional da Muller e da Nena na Ciencia, 11 de febrero de 2026)
Seminarios internos en la Escuela de Enfermería de Pontevedra
Difusión en redes académicas de la Universidade de Vigo
9.2. Publicaciones previstas
Artículo en revista Journal of Holistic Nursing
Comunicación en congreso de innovación docente
Material docente accesible
9.3. Materiales que se están elaborando para transferencia
Presentación completa con las 11 obras y análisis pedagógico (Adjunta)
Guías de análisis para docentes (Pendiente)
El proyecto presenta altísima replicabilidad:
Recursos mínimos necesarios: proyector estándar, ordenador
Sin tecnología especializada ni costes adicionales significativos
Sin salidas ni desplazamientos (opcional visita a museo local)
Obras de dominio público accesibles en repositorios digitales
Formación docente mínima: cualquier docente de enfermería puede implementarlo con la guía metodológica
10.2. Adaptabilidad contextual
Diferentes contextos culturales: tanto utilizando el repertorio base como incorporando obras del patrimonio artístico específico de cada contexto, creando así un banco colaborativo
Diferentes niveles educativos: Grado, Posgrado, Formación Continuada
Diferentes profesiones sanitarias: Medicina, Fisioterapia, Trabajo Social
Diferentes asignaturas: Historia, Ética, Fundamentos, Relación Terapéutica
10.3. Escalabilidad
Puede implementarse con un grupo reducido o con una promoción completa
La metodología es independiente del tamaño del grupo (adaptando la fase de diálogo)
Permite trabajo individual, grupal o mixto
10.4. Sostenibilidad
Los materiales creados son autosostenibles
No requiere inversión recurrente
Una vez desarrollado, el coste de mantenimiento es nulo
Permite actualización progresiva incorporando nuevas obras
10.5. Transferibilidad internacional
El proyecto es exportable a cualquier contexto internacional. El arte sobre cuidado existe en todas las culturas y épocas, lo que permite tanto utilizar el repertorio desarrollado como enriquecerlo colaborativamente. La creación de un banco compartido de obras entre instituciones de diferentes países permitiría que cada contexto aporte sus representaciones culturales específicas del cuidado, enriqueciendo la comprensión intercultural de la enfermería.
