Ante la creciente presencia del cáncer de mama en pacientes del hospital, muchas de ellas en edades muy tempranas, con hijos/as muy pequeños, se detectó, junto con el CEIP Félix Rodríguez de la Fuente, que era preciso abordar esta temática con los niños de manera natural, sin tabúes, y promover en el alumnado valores de solidaridad, resiliencia y participación social, al tiempo que se contribuía a mejorar el bienestar de mujeres mastectomizadas. Por lo tanto, este proyecto impacta en dos grupos de interés prioritarios para el hospital: Las pacientes y la infancia.
Los objetivos generales del proyecto fueron:
1.Sensibilizar a la infancia sobre la enfermedad desde un enfoque humano y preventivo
2.Mandar un mensaje de solidaridad y apoyo a las mujeres con cáncer de mama
3.Elaborar cojines terapéuticos destinados a aliviar el dolor postoperatorio de mujeres operadas de cáncer de mama.
4.Trasladar el mensaje de que el Hospital Universitario del Henares atiende a su población de una manera holística, sintiendo al paciente junto a todo su entorno: familiar y social.
La metodología aplicada se basó en el Aprendizaje‑Servicio, combinando contenidos curriculares con un servicio solidario. El proceso incluyó fases de sensibilización (talleres de la AECC, charlas de pacientes, actividades experimentales), difusión social, recaudación, talleres de costura con asociaciones locales y la confección y entrega final de los cojines a tres hospitales (Hospital Universitario del Henares, Hospital del Sureste y Hospital Príncipe de Asturias) y a la AECC.
Los resultados fueron altamente significativos: más de 270 alumnos participaron activamente; se generó una amplia red comunitaria; se confeccionaron centenas de cojines terapéuticos; se recaudaron 2.133,40€; se fortalecieron valores de empatía, cooperación y responsabilidad; y se creó un fuerte vínculo entre el Hospital Universitario del Henares, el centro educativo y las asociaciones.
El enfoque innovador del proyecto radica en transformar el aprendizaje escolar en un apoyo sanitario real y tangible para las pacientes. El proyecto ha demostrado sostenibilidad, consolidando alianzas locales y despertando el interés de continuar la experiencia en cursos posteriores.
En conjunto, “Corazones Solidarios” constituye una buena práctica ejemplar, donde sanidad, educación y comunidad se unen para generar un impacto humano auténtico y medible.
En el ámbito oncológico, esta exigencia es aún mayor. Las guías de humanización para la atención al paciente con cáncer subrayan que el impacto emocional, psicológico y social de la enfermedad requiere abordar el proceso asistencial desde una perspectiva integral, respetuosa y participativa, garantizando la autonomía y el bienestar subjetivo de las personas atendidas. El cáncer de mama constituye uno de los diagnósticos más frecuentes, con una incidencia significativa en España, lo que reafirma la necesidad de estrategias que complementen la atención clínica con intervenciones de apoyo humano y comunitario.
Los enfoques asistenciales tradicionales, centrados casi exclusivamente en el proceso médico, presentan limitaciones: suelen relegar la participación activa del paciente, no siempre consideran sus dimensiones emocionales y sociales, y tienden a situar al profesional como eje del proceso, en lugar de a la persona. La literatura en humanización destaca la importancia de devolver al paciente su papel como agente de salud, reconociendo su experiencia subjetiva y su capacidad para tomar decisiones informadas sobre su propio proceso asistencial.
En este contexto, “Corazones Solidarios” propone un enfoque innovador que sitúa a la persona y su familia en el centro del cuidado a través de un puente entre educación, comunidad y salud. La confección de cojines terapéuticos no es sólo una acción material: es una intervención que acompaña, reconoce el dolor, y contribuye al alivio postquirúrgico desde la empatía y la participación social. Además, de que hablar con la infancia sobre esta problemática que están viviendo las mujeres de su familia ayuda a que la enfermedad se afronte desde otro ámbito más relajado y natural. Esta iniciativa da respuesta directa a la necesidad de humanizar la atención hospitalaria, recogida en diferentes planes y estrategias institucionales tanto a nivel autonómico como estatal, que promueven un trato digno, una relación terapéutica cercana y el reconocimiento holístico del paciente.
En síntesis, el proyecto avanza hacia un modelo de atención humanizada porque integra cuidados reales, participación comunitaria, educación en valores y apoyo emocional, reforzando así la autonomía, la dignidad y el acompañamiento significativo de las mujeres mastectomizadas. Representa, por tanto, una respuesta concreta, ética y transformadora a los desafíos actuales de la humanización en oncología.
El proyecto se desarrolló en fases coherentes:
•Fase de preparación y sensibilización del alumnado. (Septiembre 2024 – diciembre 2024)
Lectura del libro “Mi mamá ya no tiene tetas” de Ana María González y Manuela Romera.
Talleres impartidos por voluntarias de la AECC sobre la importancia de la fruta en nuestra alimentación para evitar caer enfermos para educación infantil, sobre el cáncer y cómo actúan nuestras células para primaria y taller impartido por voluntarios de AMAL (Asociación Madrileña de Afectados de Linfedema) para conocer a fondo el funcionamiento del sistema linfático para educación primaria. Este taller estuvo reforzado con la presencia de una fisioterapeuta del hospital especializada en tratar esta enfermedad.
•Fase de difusión. (Enero 2025 – Febrero 2025)
Realización de carteles con la información necesaria
Realización de un vídeo explicando esta enfermedad y cómo pueden ayudar al proyecto.
Charlas en la calle y en la puerta del hospital.
Reunión con el consejo de pacientes del hospital para explicar el proyecto
•Fase de recaudación y producción (Febrero 2025 – Abril 2025)
Recaudación del dinero por diferentes vías
Producción de los cojines junto a las asociaciones Levántate y Anda, Clara Campoamor y familiares de Aspimip
•Fase de entrega y evaluación (Mayo 2025)
Acto institucional con la presencia de todas las entidades participantes en el proyecto, responsables cirugía y oncología de los hospitales Henares, Sureste y Príncipe de Asturias, y pacientes del hospital.
Evaluación del alumnado y de las entidades colaboradoras.
El objetivo central del proyecto es aliviar el dolor postoperatorio mediante cojines terapéuticos y ofrecer acompañamiento emocional y social a estas mujeres, situando a la mujer y su familia en el centro del proceso.
El modelo metodológico es el modelo «Aprendizaje‑Servicio (ApS)» como hilo conductor: el alumnado aprende contenidos curriculares mientras presta un servicio real a pacientes.
En este proyecto hubo una participación real de usuarias con testimonios y recomendaciones de pacientes que definen la forma, las medidas y el relleno de los cojines. Además hubo numerosas presencias en charlas y videollamadas.
Por puesto, un gran alineamiento institucional, integrando este proyecto en la estrategia de humanización del Hospital Universitario del Henares, de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y su trabajo en red con asociaciones y centros educativos.
Después se comenzó con la fase de difusión. Los alumnos desarrollaron cartelería, varios vídeo explicativo, charlas en calle y puerta del hospital, así como una sesión de los más pequeños con el Consejo de Pacientes del Hospital Universitario del Henares; una reunión trimestral que reúne a la dirección del hospital con las asociaciones de salud de la zona.
Prosiguió la fase de recaudación y producción de los cojines con ayuda de las asociaciones Levántate y Anda, Clara Campoamor y familiares de ASPIMIP.
Continuamos con la entrega de las cojines a las mujeres mastectomizadas en un acto institucional al que se invitó también a lso hospitales públicos del área (Sureste y Príncipe de Asturias) debido al gran número de cojines confeccionados. Para terminar, el cierre con evaluación de alumnado y entidades.
En todo el proceso de cuidó del equipo de trabajo con una coordinación periódica, grupos de mensajería, reparto de roles para evitar sobrecarga y formación en comunicación empática.
Hay que considerar como muy favorable que este proyecto aporta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible en
Salud y Bienestar
Educación de calidad
Alianzas para lograr los objetivos
La valoración del impacto incluyó herramientas cualitativas como testimonios directos, conversaciones presenciales, videollamadas con pacientes en tratamiento y mensajes de agradecimiento recibidos tras la entrega de los cojines, los cuales reflejan mejoras subjetivas en bienestar, alivio físico, sensación de acompañamiento y reconocimiento emocional.
El centro educativo realizó asambleas con el alumnado, encuestas a estudiantes y reuniones de reflexión con profesorado y entidades sociales, lo que permitió recoger percepciones, emociones y aprendizajes desde múltiples perspectivas.
Además, la participación activa de pacientes en la fase de diseño y su retroalimentación posterior funcionaron como PREMs naturales, aportando una medición viva y directa de la experiencia asistencial.
Los relatos compartidos por mujeres atendidas —valorando el confort físico del cojín, su utilidad en el postoperatorio y el impacto simbólico de sentirse cuidadas por toda una comunidad— constituyen indicadores cualitativos potentes que evidencian la humanización lograda.
El proyecto también incluyó procesos de inter evaluación, donde asociaciones, familias, profesorado y alumnado valoraron conjuntamente la calidad relacional alcanzada y sugirieron mejoras, consolidando así una dinámica de aprendizaje compartido.
Esta información fue utilizada para ajustar prácticas, optimizar la coordinación y planificar futuras ediciones, integrando la experiencia subjetiva como motor de mejora continua.
En conjunto, la evaluación centrada en la vivencia de las personas usuarias demostró que “Corazones Solidarios” no solo alivió dolor físico, sino que fortaleció el bienestar emocional, la sensación de apoyo comunitario y la dignidad de las mujeres atendidas, generando un impacto transformador difícilmente alcanzable con intervenciones exclusivamente biomédicas.
En términos cuantitativos, se recaudaron 2.133,40 euros, se elaboraron y entregaron centenas de cojines terapéuticos a tres hospitales (Henares, Arganda y Alcalá) y a la AECC, y participaron más de 270 alumnos, junto con profesorado, familias, asociaciones de costureras y personas con diversidad funcional de ASPIMIP, fortaleciendo una red comunitaria estable.
En el plano cualitativo, los testimonios de pacientes destacan mejoras en el alivio del dolor postoperatorio, la sensación de acompañamiento emocional y el reconocimiento de su dignidad, mostrando un impacto claro en la percepción del cuidado recibido.
Las mujeres expresaron gratitud por sentirse atendidas de manera personalizada, valorando tanto la utilidad física del cojín como el componente simbólico de apoyo y afecto.
Además, la relación entre profesionales, alumnado, asociaciones y usuarias se fortaleció mediante dinámicas de cocreación, espacios de escucha activa y participación compartida, generando vínculos de confianza y empatía que transformaron la experiencia asistencial.
El proyecto también produjo efectos organizativos positivos: mejoró la coordinación entre entidades sociales y sanitarias, reforzó competencias relacionales del profesorado y consolidó prácticas de trabajo colaborativo que contribuyen a un modelo de atención más humanizado y sostenible.
En conjunto, los resultados demuestran un impacto real, medible y coherente con los objetivos del proyecto, mostrando que la iniciativa ha logrado mejorar el bienestar, la satisfacción y la vivencia subjetiva de las mujeres atendidas, así como la calidad del vínculo entre todos los actores implicados.
También hemos medido los resultados en las pacientes y objetivamos un mejor alivio del dolor posquirúrgico percibido, sensación de acompañamiento y dignidad reconocida por parte de las mujeres y un fortalecimiento del vínculo comunidad‑hospital.
En cuanto a los resultados cuantitativos: Más de 270 alumnos participantes; 12 docentes, 3 hospitales implicados, 5 asociaciones y centenas de cojines. Además de 2.133,40 € recaudados.
En todo el proceso hubo una mejora continua: ajustes en coordinación, tiempos y actividades a partir del feedback; propuestas para ampliar participación y formalizar apoyo emocional al equipo en futuras ediciones.
Además, el hecho de incluir a personas con Discapacidad Intelectual como coproductoras de los cojines tiene una marcado carácter innovador.
Innovación relacional: red horizontal escuela‑hospital‑asociaciones‑familias que rompe el modelo unidireccional de “profesional/emisor–paciente/receptor”.
Reconocimiento y trabajo en red con la Oficina municipal de ApS del Ayuntamiento de Coslada
El proyecto “Corazones Solidarios” quedó finalista en los Premios Aprendizaje Servicio del Ministerio de Educación (Valladolid, 2025), un reconocimiento que avala su calidad metodológica, su impacto real en la humanización del cuidado y su capacidad de transferencia a otros contextos. Este hito, logrado en un proceso altamente competitivo con iniciativas de todo el territorio nacional, refuerza la credibilidad institucional del proyecto y su alineación con los principios de atención centrada en la persona, la participación comunitaria y la mejora continua de la experiencia de cuidado.
Requisitos clave: coordinación interinstitucional estable, participación real de pacientes, alianzas con asociaciones locales de costura/voluntariado, y liderazgo compartido.
Sostenibilidad: alianzas consolidadas, interés de continuidad y capacidades instaladas (competencias relacionales del profesorado y protocolos de coordinación).
Riesgos/Barreras y mitigación: complejidad logística y carga emocional; mitigado con grupos de coordinación, comunicación fluida, distribución de tareas y flexibilidad operativa.
