1 Introducción
En el contexto actual de la asistencia sanitaria, uno de los retos más relevantes es garantizar la calidad asistencial, la seguridad clínica y el bienestar de los pacientes mayores que acuden a nuestras instalaciones para una valoración médica.
El ámbito de las consultas externas, concebidas como un entorno de atención ágil y resolutivo, a menudo suponen para estos pacientes un itinerario complejo, con tiempos de espera prolongados, cambios de ubicación frecuentes y barreras de comunicación. En muchos casos, son pacientes mayores, con deterioro cognitivo incipiente, que acuden sin acompañamiento, con comorbilidad y polifarmacia, lo que aumenta la percepción de inseguridad y la probabilidad de eventos adversos.
Resulta necesario desarrollar modelos organizativos que permitan identificar precozmente a estos pacientes y adaptar los procesos asistenciales a sus necesidades específicas.
2 Objetivos
Objetivo general:
-Implantar un modelo de atención integral al paciente mayor vulnerable,
Objetivos específicos:
– Mejorar la experiencia del paciente mayor
– Optimizar la organización y los circuitos asistenciales.
-Reducir los eventos adversos mediante medidas preventivas de seguridad y cuidados especiales.
– Favorecer la continuidad asistencial entre hospital, atención primaria y servicios sociales.
3 Metodología
– Constitución de un grupo de trabajo multidisciplinar para realizar una valoración global del problema:
– Diseñar un modelo organizativo basado en tres intervenciones específicas:
– La identificación precoz del paciente mayor vulnerable mediante criterios clínicos y escalas validadas (edad avanzada, soledad no deseada, comorbilidad, polifarmacia, deterioro funcional o cognitivo).
– Atención adaptada en consultas externas (priorización, acompañamiento, comunicación adaptada y resolución en acto único) y transición y continuidad asistencial tras la consulta, con coordinación con Atención Primaria y Trabajo Social.
– Seguimiento por el equipo de Atención Primaria de forma preferente por enfermería en 48-72 horas.
– Implementar el proyecto en dos Cupos piloto de Atención Primaria, uno urbano y otro rural, para recogida inicial de datos; número de pacientes cribados como pulseras verdes y número de intervenciones
4 Evaluación y seguimiento:
El Proyecto Pulseras Verdes requiere definir indicadores que permitan valorar tanto la experiencia reportada por los pacientes o los cuidadores, como indicadores que de forma objetiva midan su impacto en la atención a los pacientes vulnerables en consultas externas.
-Medición de la experiencia reportada por pacientes y familiares (PREMs).
Con el fin de recoger su sensibilidad, expectativas y grado de satisfacción respecto al circuito de consultas externas:
-Medición objetiva (PROMs).
Valoración del impacto clínico y de seguridad:
Valoración del impacto organizativo:.
5 Conclusiones
El Proyecto Pulseras Verdes simboliza mucho más que un elemento de identificación. Representan un compromiso institucional y profesional por transformar la atención de los pacientes mayores vulnerables, desde una perspectiva de gestión que integra calidad, seguridad y humanización, con vocación de extenderse como una buena práctica compartida en todo el sistema sanitario.
•Fase Piloto (0-3 meses): Implementación en dos cupos de Atención Primaria (uno urbano y otro rural) para la recogida inicial de datos, cribado de pacientes e intervención inicial sobre el acompañamiento.
•Fase de Expansión (3-6 meses): Presentación y puesta en marcha del programa en el resto de los centros de salud y en todo el ámbito hospitalario, completando el engranaje asistencial en un plazo total de seis meses.
1.Identificación precoz: Uso de criterios clínicos y escalas validadas para detectar vulnerabilidad (soledad, polifarmacia, deterioro cognitivo).
2.Atención adaptada: Priorización en consultas, comunicación adaptada y búsqueda de la resolución en acto único.
3.Continuidad: Coordinación con Trabajo Social y seguimiento preferente por enfermería de Primaria en 48-72 horas tras la visita hospitalaria.
•Experiencia del paciente: Reducción de la ansiedad y el estrés.
•Seguridad clínica: Disminución de caídas, errores de medicación y duplicidad de pruebas mediante la conciliación de medicación.
•Eficiencia organizativa: Reducción de tiempos de espera y aumento de consultas resueltas en acto único.
•Continuidad: Mejora en la comunicación entre hospital, primaria y servicios sociales.
1.PREMs (Experiencia reportada): Encuestas de satisfacción a pacientes y cuidadores sobre la seguridad percibida y la comprensión de la información.
2.PROMs (Impacto objetivo): Medición del porcentaje de pacientes cribados, número de conciliaciones de medicación realizadas y monitorización de incidentes de seguridad. También se evalúa el impacto organizativo mediante el registro del Plan de Intervención Individualizado (PII) en la historia clínica.
