Se estableció un convenio de colaboración entre el Hospital Universitario Sagrat Cor y las escuelas IPSE y Sagrada Familia, todas ellas próximas al barrio del Eixample Esquerre de Barcelona, donde está ubicado el Hospital.
Xerrem es un acompañamiento entre los alumnos y los pacientes ingresados en la planta de fragilidad del centro. En esta área están ingresados los pacientes frágiles.
Cada vez es más frecuente el ingreso hospitalario de pacientes de edad avanzada debido al envejecimiento de la población. En el paciente frágil, es habitual que la hospitalización suponga un deterioro funcional importante, motivado por la aparición de complicaciones durante la estancia hospitalaria y por el propio proceso de envejecimiento. La fragilidad conlleva una mayor vulnerabilidad del paciente ante la enfermedad, un aumento del riesgo de deterioro funcional y la consiguiente dependencia para el desarrollo de las actividades de la vida diaria.
Este espacio pretende agrupar un eje intergeneracional para crear un flujo de tolerancia y respeto entre generaciones y observar la evolución de los valores entre los pacientes ingresados de mayor edad, los jóvenes escolares y los jóvenes universitarios. Todo ello con el fin de comprender la evolución de los valores y la transformación de los conceptos y las modas a lo largo del tiempo, favoreciendo el liderazgo de los equipos, la escucha activa, la creación de equipos de apoyo y potenciando las habilidades de cada uno de los integrantes.
Esto se pretende lograr agrupando a los integrantes de los equipos de los dos proyectos previos en momentos de descanso más distendidos, en horas con menor número de visitas a pacientes y mayor sensación de aislamiento, para hablar sobre temas desde la perspectiva de los tres tramos de edad. Los temas serán propuestos desde el centro y estarán liderados por algún participante, con imágenes o recopilaciones de prensa histórica que puedan favorecer la conversación.
Xerrem une ambas realidades generando un beneficio común.
Inicio del curso: coordinación entre el hospital y los centros educativos; selección y formación de los alumnos.
Periodo de acompañamientos: visitas semanales a la planta de fragilidad, seguimiento del alumnado y revisión de casos.
Cierre del proyecto: sesiones de intercambio intergeneracional, recogida de experiencias, evaluación y propuesta de mejoras.
El programa se basa en:
Acompañamiento emocional directo entre jóvenes y pacientes.
Promoción de valores humanos en un contexto real.
Observación y comprensión de la evolución de los valores sociales a través de tres generaciones: pacientes mayores, estudiantes de ESO y universitarios.
Fomento de habilidades blandas: escucha activa, liderazgo, comunicación y trabajo en equipo.
Incluye:
Formación inicial del alumnado en acompañamiento y trato con pacientes frágiles.
Acompañamientos regulares en la planta de fragilidad en momentos de baja actividad asistencial.
Dinámicas guiadas con materiales (imágenes, prensa histórica, testimonios) para favorecer la conversación.
Supervisión constante por parte del equipo asistencial y los tutores escolares.
La asignatura de voluntariado de 4º de ESO.
El plan de humanización del hospital.
El trabajo en red con entidades educativas del entorno.
Se despliega en la planta de fragilidad, garantizando un flujo continuo de estudiantes y sesiones de acompañamiento durante todo el curso.
Mejora emocional de los pacientes frágiles: disminución de la sensación de soledad y aislamiento.
Incremento de la participación activa de los pacientes en conversaciones y actividades.
Desarrollo de competencias personales en los jóvenes: empatía, responsabilidad, autonomía, escucha activa.
Impacto social positivo en la comunidad educativa y sanitaria.
Fortalecimiento del vínculo hospital-escuela, convirtiéndose en un proyecto consolidado desde 2018.
Encuestas a los alumnos.
Observación del equipo clínico y del personal de experiencia paciente.
Revisión conjunta anual con los centros educativos.
Incorporación de mejoras continuas (ajuste de horarios, materiales, dinámicas y sesiones de formación).
Introduce el acompañamiento intergeneracional estructurado en un entorno hospitalario.
Transforma la planta de fragilidad en un espacio de aprendizaje mutuo.
Combina educación, salud y humanización en un modelo replicable.
Utiliza materiales históricos y conversacionales para fomentar la memoria y la conexión emocional.
Potencia el liderazgo juvenil en un contexto sanitario real.
Comunicaciones internas del hospital.
Participación en jornadas de voluntariado y humanización.
Presentaciones en centros educativos.
Documentación anual compartida con entidades colaboradoras.
