El corazón del proyecto es su dimensión lúdica y educativa. La terraza incorpora una trama de juegos en tartán, un pequeño campo deportivo, itinerarios para triciclos y piezas de juego de gran formato. Además, incluye paneles didácticos sobre la historia de Salamanca, ecosistemas del entorno y elementos de observación como un telescopio panorámico. Este enfoque combina entretenimiento con aprendizaje, promoviendo la curiosidad y el bienestar emocional de los niños.
Con una superficie total de 257 m², el proyecto se basa en un diseño modular y altamente prefabricado que minimiza los trabajos ruidosos y evita perforaciones, dado que bajo la terraza se encuentra la unidad de Neonatología, altamente sensible a vibraciones. Esta limitación técnica se convierte en una oportunidad para innovar mediante soluciones constructivas apoyadas, ligeras y reversibles.
En el plano arquitectónico, la actuación incorpora una gran pérgola de acero laminado lacado en blanco que estructura el espacio, aporta sombra en verano y permite un uso confortable durante todo el año. Esta se complementa con pavimentos seguros y antideslizantes de composite, tartán y césped artificial, que facilitan el movimiento, el juego y la accesibilidad universal. La rampa de acceso, diseñada conforme a criterios de accesibilidad, garantiza la utilización del espacio por todos los usuarios, incluidos aquellos con movilidad reducida.
La intervención también incorpora jardineras modulares con especies seleccionadas por criterios médicos (excluyendo gramíneas), que permiten desarrollar actividades de huerto y cuidado vegetal, reforzando el vínculo terapéutico con la naturaleza. La iluminación RGB integrada en la pérgola permite emplear la terraza como espacio simbólico para campañas de sensibilización, reforzando su valor comunicativo y social.
El proyecto está completamente alineado con los criterios de evaluación de los Premios Fundación Humans, aportando una solución de alta calidad, gran impacto, notable relevancia social y elevada capacidad de transferencia a otros entornos hospitalarios. Además, cumple con el requisito de presentar iniciativas finalizadas o en ejecución que contribuyan a una atención más humanizada dentro del sistema sanitario.
El Jardín de María constituye así un modelo ejemplar de arquitectura humanizada: un espacio que combina diseño, funcionalidad, sensibilidad y sostenibilidad para transformar la experiencia emocional de los niños ingresados, sus familias y los profesionales que los acompañan.
Restricciones técnicas convertidas en innovación. La presencia de Neonatología bajo la terraza exigía no generar vibraciones ni ruido y evitar intervenciones invasivas. Esto guió la elección de sistemas autoportantes, apoyados, prefabricados y reversibles, con pavimentos técnicos sobre-elevados, estructura metálica de pérgola apoyada sobre neopreno y jardineras modulares. Esta limitación se convirtió en el motor del diseño.
Definición del alcance y requisitos (2–3 semanas): consolidación del programa (juego, didáctica, descanso, sombra, accesibilidad) con Pediatría, Enfermería y Mantenimiento; validación de limitaciones acústicas por Neonatología.
Proyecto técnico y coordinación (6–8 semanas): desarrollo de memoria, planos, cálculos (SE-A/AE), detalles de pérgola y pavimentos; coordinación de instalaciones de riego e iluminación RGB; definición de paneles educativos.
Industrialización y prefabricación (4–6 semanas): fabricación en taller de estructura, bancos, jardineras y módulos de pavimento; preparación de fichas de juegos y elementos didácticos.
Logística y montaje en obra (3–4 semanas): reserva de zona de carga y grúa en área acordada (p. ej., entorno de Urgencias), con pantallas acústicas; subida de módulos y montaje manual para minimizar ruido y vibración.
Puesta en marcha y formación (1–2 semanas): pruebas de iluminación RGB, riego por goteo y drenajes; instrucción a personal de la unidad para uso y mantenimiento; verificación de accesibilidad y seguridad.
Arquitectura humanizada con base técnica. El proyecto se apoya en:
– Pérgola para sombra y confort;
– Pavimentos seguros (tartán, composite madera‑PVC, césped artificial) con clase antideslizante C3;
– Accesibilidad universal (rampa 1,20 m, pendiente 10% y pasamanos dobles);
– Didáctica integrada (paneles y telescopio);
– Vegetación terapéutica (especies de bajo mantenimiento y sin gramíneas, por criterio médico).
Metodología colaborativa. La solución se define con servicios técnicos, Pediatría, Neonatología y Mantenimiento, para conciliar uso, seguridad y viabilidad de conservación.
– Estructura de pérgola en acero laminado lacado, con apoyos sobre tacos de neopreno para repartir cargas y minimizar transmisiones. Uniones atornilladas/soldadas según DB‑SE‑A y criterios del Código Estructural; cálculo en CYPE (2024).
– Pavimento técnico sobre plots y baldosa de hormigón poroso con capa superior de tartán (40 mm), y tarima composite sobre rastrel; césped artificial 45 mm en el mini‑campo; soluciones apoyadas, sin perforar la cubierta invertida.
– Cubierta existente: se sustituye la protección de grava por sistemas sobre-elevados, manteniendo láminas impermeables y aislamiento XPS intactos, con registros para sumideros.
Seguridad, accesibilidad y salubridad.
– Antideslizamiento C3, control de desniveles y rampas con pasamanos dobles; señalización y continuidad de itinerarios.
– Riego: doble línea (goteo autocompensado con programador y línea auxiliar para manguera) y válvula antirretorno; separación con canalizaciones eléctricas.
– Iluminación: 14 focos LED empotrados (RGB) para iluminar la celosía; consumo total estimado 0,33 kW; cuadro con PIA 10 A.
Equipamiento lúdico‑didáctico.
– Paneles sobre historia local y hábitats (fluvial, dehesa, serrano) y telescopio panorámico; piezas de juego de gran formato (ajedrez, damas, parchís, construcción).
– Jardineras modulares (chapa galvanizada con poliurea interior, drenaje, geotextil y tierra vegetal), con trasdosado en composite y especies sin gramíneas.
Industrialización y logística.
– Prefabricación en taller; carga/descarga en zona hospitalaria acordada (p. ej., parking de Urgencias) con pantallas acústicas y grúa; montaje manual en terraza para reducir ruido y vibraciones.
– Pruebas de iluminación RGB, riego y drenaje; chequeo de accesibilidad (rampa, pasamanos, rodapié, continuidad de pavimentos).
– Formación a personal de la unidad (uso del espacio, custodia de piezas de juego, mantenimiento de jardineras e iluminación).
Operación y mantenimiento.
– Revisión periódica de sumideros desde registros;
– Programa de riego y cuidados de jardineras;
– Sustitución sencilla de piezas modulares (duelas, losetas, focos).
Gestión de ocupación y seguridad.
– La terraza se concibe como uso alternativo al interior, con ocupación de cálculo de 13 personas (1 p/20 m²), salida única permitida y recorridos < 25 m conforme a DB‑SI; puerta de 82 cm y rampas de 1,20 m.
– Mejora del bienestar emocional de los niños ingresados al contar con juego al aire libre, vegetación y vistas; mayor motivación y participación en actividades lúdico‑terapéuticas.
– Respiro familiar y espacios de relación más dignos durante estancias prolongadas.
– Mejora del clima profesional al disponer de un recurso de apoyo a la educación sanitaria y la intervención terapéutica.
– Visibilización social de la enfermedad y del esfuerzo de niños y familias gracias a la iluminación RGB y a los paneles; fortalecimiento del vínculo con la comunidad.
– Seguridad y confort objetivos: pavimentos C3, control de desniveles, accesibilidad universal, drenaje y mantenimiento accesible.
Uso del espacio: nº de sesiones/semana, nº de usuarios/día (niños y acompañantes), tiempo medio de estancia.
Experiencia de paciente/familia: encuestas breves de satisfacción (escala Likert), relatos de experiencia (VOZ del paciente).
Clima profesional: encuestas anuales a profesionales de Pediatría/Oncología sobre utilidad, integración en cuidados y percepción de bienestar.
Conservación: incidencias de mantenimiento (riego, iluminaria, piezas de juego), tiempos de resolución.
Seguridad: partes de incidentes/caídas (objetivo: 0),
Revisión bimestral inicial (6 primeros meses meses) con Pediatría y Mantenimiento; revisión semestral posterior. Ajustes de señalética, redistribución de piezas de juego, programación de iluminación y reposición vegetal según estacionalidad.
Su combinación de soluciones constructivas respetuosas, espacios de juego y aprendizaje, accesibilidad plena, vegetación terapéutica y recursos simbólicos lo convierten en un modelo transferible y ejemplar dentro de los proyectos de humanización del entorno hospitalario.
– Comunidad hospitalaria: jornadas de presentación con Pediatría; cartelería interna e intranet del hospital.
– Divulgación pública: notas de prensa, redes sociales institucionales
Condición necesaria: terrazas o cubiertas planas con capacidad portante adecuada; la solución apoyada y modular la hace idónea para hospitales con restricciones de ruido, vibración o impermeabilizaciones sensibles.
Adaptaciones mínimas: medidas del área, orientación solar, barreras perimetrales y normativas locales; catálogo modular de pérgolas, pavimentos, jardineras y paneles permite escalar o reducir.
Actualización temática: paneles didácticos localizables (paisaje, historia, biodiversidad local) y programación RGB adaptada a campañas propias del centro.
Sostenibilidad operativa.
Mantenimiento sencillo (riego por goteo, reposición modular, registros de sumideros); consumos eléctricos reducidos (0,33 kW para iluminación total instalada).
Coste‑beneficio social: alto retorno en bienestar percibido y en imagen pública; potencial de atraer alianzas con sociedad civil y fundaciones.
