La esencia de nuestra estrategia es la previsibilidad y el vínculo. En lugar de esperar a que la joven se enfrente al hospital con miedo, la matrona se traslada a su «espacio seguro» en el centro escolar para iniciar una relación de confianza. Mediante el uso de anticipación cognitiva con pictogramas y vídeos, humanizamos la figura profesional y el instrumental antes del encuentro clínico. Ya en el hospital, realizamos una desensibilización sistemática a través de aproximaciones sucesivas, permitiendo que cada niña explore la sala, el mobiliario y la camilla a su propio ritmo, sin presiones.
Los resultados trascienden lo asistencial: el 100% de las participantes completó la exploración ecográfica de forma totalmente voluntaria. Hemos logrado eliminar por completo el uso de contenciones físicas, sustituyéndolas por la autonomía de la paciente. «Sentirnos Seguras» demuestra que, cuando el sistema sanitario tiene la paciencia de adaptarse a la persona, la medicina deja de ser invasiva para convertirse en un acto de respeto y justicia profundamente humano.
Nuestra propuesta rompe con este paradigma al situar a la joven como protagonista. No es la paciente quien debe «encajar» en el hospital; es el protocolo el que se flexibiliza, trasladándose a su entorno seguro (centro escolar) para construir un vínculo de confianza previo. Este enfoque garantiza el derecho a la autonomía y la dignidad, transformando la consulta en un proceso de empoderamiento mediante la desensibilización sistemática y el apoyo visual (pictogramas), asegurando una atención equitativa y respetuosa con su singularidad sensorial.
•Fase de Preparación (Mes 1): Coordinación con ASPANAES y diseño de materiales SAAC personalizados.
•Fase de Implementación (Continuada): Sesiones de 30-90 minutos según el perfil (individual o grupo de 3).
•Ciclo de Habituación: Se estima un promedio de 8 a 12 sesiones por usuaria hasta alcanzar la autonomía suficiente para la exploración clínica, respetando siempre el ritmo biológico y emocional de la adolescente.
•Fase de Vínculo Previo (Entorno Escolar): Antes de la primera cita, la matrona «entra» en el aula de forma virtual a través de fotografías con el uniforme y vídeos del material clínico (ecógrafo, camilla). Las alumnas y educadores integran esta figura en su rutina diaria mediante pictogramas, transformando a la profesional de una extraña a una persona de referencia
Contacto en «Espacio Seguro»: Me desplazo al centro ASPANAES para interactuar con ellas en su entorno de confianza. No existe intervención clínica; el objetivo es la consolidación del vínculo afectivo antes de proponer el traslado al hospital
•Inmersión Gradual y Desensibilización (En Consulta): Reservamos bloques de tiempo específicos (30 minutos por niña) para asegurar una atención sin prisas. El proceso se divide en aproximaciones sucesivas:
oNivel 1: Normalización de la sala de espera y reconocimiento de la consulta.
oNivel 2: Familiarización con el baño (espacio de privacidad) y prueba voluntaria de la camilla.
oNivel 3: Interacción sensorial con el instrumental (tacto del gel, contacto del transductor de eco).
oNivel 4: Realización de la exploración o ecografía, solo cuando la joven ha validado y superado sin estrés todos los pasos anteriores(Ver ANEXO II)
•Coordinación y Apoyo Continuo: El plan incluye reuniones semanales con los educadores de ASPANAES para ajustar los tiempos de desensibilización según el estado emocional de cada niña, y sesiones formativas con las familias para normalizar la salud hormonal en el hogar
A) Alianza y Coordinación entre ASPANAES y Hospital: Comienza con la creación de un equipo de trabajo mixto entre el Hospital Universitario A Coruña (HUAC) y la asociación ASPANAES. Esta colaboración no es solo consultiva, sino operativa:
•Referentes de enlace: Se estableció la figura de la matrona como nexo de unión, quien realiza desplazamientos al centro educativo/residencial para iniciar el vínculo.
•Protocolo de derivación: Se ha diseñado un circuito de comunicación directa para que las familias y profesionales de ASPANAES puedan programar las sesiones de habituación evitando los canales administrativos estándar que suelen generar demoras e incertidumbre.
B) Adaptación del Entorno Físico y Sensorial (Accesibilidad Cognitiva): transformación del espacio clínico en la consulta de la matrona para cumplir con los estándares de un «Hospital Amigable»:
•Señalética Visual: Implementación de rutas con pictogramas (ARASAAC)(ver ANEXO III) que guían a la paciente desde la entrada del hospital hasta la consulta, reduciendo la ansiedad por desorientación.
•Ambiente Clínico Adaptado: Durante las visitas, se activan protocolos de «Ruido Cero» y «Luz Regulada», utilizando iluminación natural para evitar la hipersensibilidad visual común en el TEA tanto en la consulta como en la sala de espera(Ver ANEXO
•Ergonomía Respetuosa: Uso de mobiliario adaptado, como camillas con bases de apoyo para los pies que aportan seguridad postural y reducen la sensación de vulnerabilidad.(ver Anexo I)
C) Capacitación y Cultura Organizativa: El despliegue no solo ha afectado al espacio, sino también al factor humano:
•Formación del Personal: Se han realizado sesiones de sensibilización para el personal de ginecología, matronas y enfermería sobre el manejo de crisis sensoriales y comunicación no verbal.
•Maletines de Habituación: Se han distribuido kits de materiales clínicos (espéculos de plástico, geles ecográficos, transductores) en los centros de ASPANAES para que las jóvenes puedan familiarizarse con ellos en su entorno seguro antes de verlos en el hospital.
D) Soporte Digital y Documental: Uso de tablets y sistemas de comunicación aumentativa (SAAC) en la propia consulta que aportaban las pacientes. Esto permite que el despliegue técnico de la prueba médica (la ecografía) y la exploración ginecológica se realice en paralelo a la validación constante de la paciente, asegurando que cada paso de la ejecución clínica cuenta con su aprobación visual o gestual. Gracias a estos soportes se ha trabajado con dos de ellas el Consentimiento Informado Adaptado o Dinámico, permitiendo que ellas mismas autoricen cada paso de la exploración
Los hitos alcanzados con estas niñas son:
•Eficacia Asistencial y Erradicación de la Contención (100%): Se ha logrado un éxito total en las exploraciones ginecológicas programadas (ecografías), realizadas de forma voluntaria y eliminando por completo la necesidad de contención física o sedación.
•Hitos de Autonomía y Privacidad: El 100% de las niñas logró normalizar la espera y el acceso a la zona de exploración sin estrés, subiendo a la camilla de forma proactiva. Además, el 50% ya realiza el proceso de desvestirse de forma autónoma en el baño, protegiendo su intimidad y dignidad.
•Resolución de Casos de Alta Complejidad: El programa ha permitido abordar situaciones antes imposibles sin trauma, como el caso de una paciente que logró recibir su tratamiento inyectable intramuscular y realizarse la ecografía con total serenidad.
•Impacto en el Entorno Familiar: Se ha transformado la «evitación de la consulta» por miedo al trauma en una participación activa; las familias reportan que el miedo ha desaparecido y la consulta se ha convertido en un lugar de confianza y seguridad.
•Bienestar Emocional y Reducción del Estrés: A través del uso de pictogramas y la coordinación con ASPANAES, se ha logrado una atención predecible que reduce drásticamente los niveles de ansiedad, destacando la seguridad que les aporta la camilla adaptada y la estabilidad de los apoyos.
A) Evaluación Cuantitativa (Eficacia del Proceso): Se utiliza una herramienta de registro compartida donde se monitorizan indicadores objetivos de éxito (VER ANEXO III)
•Tasa de éxito clínico: Porcentaje de exploraciones (ecografías, citologías o tomas de muestras) completadas de forma satisfactoria. Actualmente, el proyecto presenta un 100% de éxito en la muestra inicial, frente a la tasa previa de exploraciones fallidas o traumáticas.
•Escala de Aproximación Sucesiva: Registro de los hitos alcanzados por sesión (ej. entrada a la consulta sin ansiedad, tolerancia al contacto físico, aceptación del gel ecográfico). Esto permite cuantificar el ritmo de aprendizaje de cada adolescente.
•Monitorización de Conductas: Registro de la disminución de conductas de evitación o crisis sensoriales a medida que aumenta el número de sesiones de habituación.
B) Evaluación Cualitativa y de Percepción (Experiencia del Paciente):
•Autoevaluación del Bienestar: Es el eje central de la ACP. Se utilizan indicadores visuales (escalas de pictogramas)(ANEXO IV) donde la propia adolescente, al finalizar la sesión, indica su nivel de confort o miedo. Esto permite que personas no verbales tengan «voz» en la evaluación de su propio cuidado.
•Encuestas de Satisfacción Familiar: Entrevistas semiestructuradas con los padres y tutores para evaluar el impacto emocional. Se mide la reducción del estrés familiar y la percepción de seguridad que transmite el equipo sanitario.
•Feedback de los Docentes de ASPANAES: Evaluación del impacto del proyecto en el comportamiento de la joven en su entorno natural (si tras la visita al hospital hay regresiones o, por el contrario, un aumento de la confianza).
C) Revisión y Mejora Continua: El proyecto contempla un ciclo de revisión trimestral que incluye:
•Sesiones de «Debriefing» Clínico: Encuentros entre la matrona y el equipo de Aspanaes para identificar barreras detectadas (ej. un ruido específico de una máquina, una luz demasiado intensa) y corregirlas de inmediato.
•Revisión del Material SAAC: Actualización de los pictogramas basados en las dificultades de comprensión detectadas durante las sesiones reales.
•Comisión de Humanización: Presentación de resultados ante la Comisión de Humanización del Área Sanitaria de A Coruña y Cee para asegurar que el proyecto cumple con los estándares institucionales y detectar oportunidades de mejora en la infraestructura.
Los elementos disruptivos que definen este proyecto son:
•El «Hospital sin Paredes»: Innovamos al romper la rigidez del entorno clínico, trasladando la figura del profesional (matrona) al «espacio seguro» de la joven (centro ASPANAES) para establecer el vínculo terapéutico antes del acto médico.
•Consentimiento Dinámico y Empoderamiento: A diferencia de los protocolos estándar, utilizamos Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC) para que la paciente valide o rechace cada paso de la exploración en tiempo real, otorgándole el control total sobre su cuerpo.
•Desensibilización Sistemática Aplicada a la Ginecología: La metodología de aproximaciones sucesivas y el uso de vídeos de anticipación permiten que procesos tradicionalmente invasivos sean percibidos como predecibles y seguros.
•Adaptación Ergonómica y del Entorno: Hemos transformado elementos hostiles, como la camilla ginecológica, incorporando apoyos que aportan estabilidad propioceptiva, y hemos convertido el baño en un «área de refugio» que garantiza la máxima intimidad durante la atención.(VER ANEXO I)
•Interdisciplinariedad Real: La innovación organizativa se refleja en la creación de un flujo de trabajo compartido entre sanidad y educación, donde los docentes participan activamente en la preparación clínica de la paciente.
Este enfoque ha demostrado que es posible alcanzar hitos clínicos complejos eliminando por completo las medidas de contención, marcando un nuevo estándar de ética y justicia social en la atención a la discapacidad.
•La voz de las familias: Más allá de los foros científicos, he priorizado la divulgación directa y cercana. A través de las sesiones formativas «Mujer y Cuidados de Salud», he podido mirar a los ojos a las madres y padres, compartiendo herramientas que transforman el miedo en capacitación. No solo hemos divulgado un protocolo, hemos devuelto la esperanza de una atención digna en el hogar y en el hospital.
•Contagiar la mirada en la comunidad educativa: Mi labor de sensibilización en centros como ASPANAES ha sido constante. He buscado que docentes y educadores sientan el hospital no como un lugar hostil, sino como un aliado. Esta divulgación «a pie de aula» ha sido clave para que el mensaje de respeto y autonomía llegue al entorno diario de las niñas.
•Transferencia profesional con alma: He presentado los resultados de este programa en la Comisión de Humanización del Hospital pero siempre bajo una premisa: demostrar que la verdadera innovación es ética. Compartir el éxito del 100% de exploraciones sin contención busca inspirar a otros compañeros a creer que «otra ginecología es posible». La acogida del proyecto ha generado ya una demanda real para transferir este modelo a la red de adultos para cribados como el Cáncer de mama mediante mamografías
Mi mayor satisfacción en esta labor de difusión es comprobar cómo, al contar nuestro proyecto, se rompen estigmas. Divulgar «Sentirnos Seguras» es, en definitiva, alzar la voz por aquellas que durante mucho tiempo no fueron escuchadas en las consultas.
•Un modelo «llave en mano» para la Red de Adultos: La metodología que hemos validado con jóvenes ya está generando una demanda real en nuestro entorno. Mi objetivo inmediato es transferir este aprendizaje a la Red de Adultos para procesos críticos como los cribados oncológicos (citologías y mamografías) y la atención en el climaterio. Si hemos logrado que una niña con TEA viva una ecografía con serenidad, podemos y debemos lograr que una mujer adulta con neurodiversidad no sea excluida de la prevención del cáncer por falta de adaptación del entorno.
•Escalabilidad a otras especialidades: Aunque empezamos en ginecología, este sistema de «hospital sin paredes» y desensibilización sistemática es perfectamente aplicable a odontología, extracciones de sangre o pruebas radiológicas. La clave está en la figura del profesional de enlace y en el uso de herramientas de comunicación (SAAC) que ya hemos testado con éxito.
•Bajo coste, alto impacto humano: La transferencia de este proyecto es sencilla porque se basa en el cambio de protocolos y en la formación, no en tecnología compleja. La adaptación ergonómica que hemos ideado para la camilla o el uso del baño como refugio de intimidad son soluciones que cualquier hospital puede implementar mañana mismo si decide poner la dignidad de la paciente en el centro.
•Alianzas sociosanitarias: Hemos demostrado que la colaboración entre Sanidad y entidades como ASPANAES es el motor de la verdadera humanización. Este modelo de trabajo en red es la hoja de ruta que propongo para que el sistema público sea, por fin, predecible y seguro para todas las personas.
Mi sueño con este proyecto es que «Sentirnos Seguras» deje de ser un proyecto especial para convertirse en el estándar de cuidados. Porque cuando hacemos el hospital accesible para una niña con TEA, lo estamos haciendo mejor y más humano para todos los pacientes.
