Reconecta: danza y salud mental

OTRO
Alianza entre 2 asociaciones
Otro
Aprofem y Cuerpo en Acción
Sandra Fernandez Blanco, , , , , , , , ,
Resumen ejecutivo
Reconecta: danza y salud mental es un programa innovador que integra la danza y la expresión corporal en unidades de salud mental infanto-juvenil del sistema sanitario público de Castilla-La Mancha. Desarrollado en hospitales de Albacete y en expansión a Ciudad Real, promueve el bienestar emocional, la regulación del estrés y una relación positiva con el cuerpo en adolescentes hospitalizados, contribuyendo a la humanización de la atención sanitaria.
JUSTIFICACIÓN
La hospitalización en unidades de salud mental infanto-juvenil implica con frecuencia procesos terapéuticos de media o larga duración que pueden suponer una interrupción significativa en la vida cotidiana de adolescentes y jóvenes. Durante estos periodos, las personas ingresadas ven limitado su acceso a experiencias sociales, culturales y creativas que forman parte del desarrollo personal en estas etapas vitales.

En este contexto, el cuerpo suele ocupar un lugar especialmente complejo dentro de la experiencia hospitalaria. En muchos casos, y particularmente en trastornos de la conducta alimentaria, el cuerpo se convierte en un foco de control, medicalización o malestar, lo que puede dificultar el desarrollo de una relación positiva con la propia corporalidad.

A pesar de la creciente incorporación de enfoques de humanización en los sistemas sanitarios, siguen existiendo pocas experiencias estructuradas que integren prácticas artísticas y culturales dentro de los dispositivos de salud mental hospitalaria, especialmente dirigidas a población adolescente. Esta carencia limita las posibilidades de incorporar lenguajes alternativos de expresión y de generar espacios de bienestar que complementen el abordaje clínico.

En este marco surge Reconecta: danza y salud mental, un programa de intervención cultural basado en la danza y la expresión corporal que se desarrolla dentro de unidades de salud mental infanto-juvenil del sistema público de Castilla-La Mancha. El proyecto introduce la práctica artística como un dispositivo de cuidado que complementa, sin interferir, los procesos terapéuticos existentes.
La danza y el movimiento ofrecen un lenguaje no verbal especialmente accesible en contextos de salud mental, donde la verbalización de emociones puede resultar compleja o limitada. A través de dinámicas corporales adaptadas al entorno hospitalario, las personas participantes pueden explorar nuevas formas de relación con su cuerpo, expresar emociones, generar vínculos con otras personas y experimentar momentos de disfrute y regulación emocional.

El programa se desarrolla desde un enfoque centrado en la persona, basado en la participación voluntaria, el consentimiento continuo y el respeto a los ritmos individuales de cada participante. Las sesiones se conciben como espacios seguros de experimentación corporal y relacional, en los que adolescentes y profesionales sanitarios comparten una experiencia común desde una perspectiva más horizontal.

Desde el punto de vista de la humanización sanitaria, el proyecto contribuye a ampliar las dimensiones del cuidado incorporando el acceso a la cultura, la participación activa y el bienestar emocional como elementos relevantes dentro del proceso de atención. De este modo, Reconecta se alinea con los principios de humanización de la asistencia sanitaria, promoviendo una atención más integral que reconoce a las personas no solo como pacientes, sino como sujetos con necesidades culturales, emocionales y relacionales.

La experiencia desarrollada en el Hospital General Universitario de Albacete durante 2025 ha permitido comprobar el potencial de este tipo de intervenciones dentro del entorno hospitalario, favoreciendo la creación de espacios de bienestar, cohesión grupal y expresión emocional. A partir de esta experiencia inicial, el proyecto continúa su desarrollo durante 2026 y comienza su expansión a otros dispositivos de salud mental infanto-juvenil (Ciudad Real), con el objetivo de consolidar un modelo de colaboración entre el ámbito cultural y sanitario que pueda ser replicado en otros contextos.

En este sentido, Reconecta se plantea no solo como una actividad puntual, sino como un modelo de intervención cultural integrado en el sistema sanitario, que contribuye a enriquecer las prácticas de humanización en salud mental y a reforzar el papel de la cultura como parte del ecosistema del cuidado.

1. Objetivos del programa

1.1 Objetivo general
Promover el bienestar emocional y la relación positiva con el cuerpo en adolescentes hospitalizados en unidades de salud mental mediante la incorporación de prácticas de danza y expresión corporal dentro del entorno hospitalario.

1.2 Objetivos específicos

-Favorecer la regulación emocional y la reducción del estrés durante los procesos de hospitalización.

-Mejorar la relación con el propio cuerpo, especialmente en contextos de trastornos de la conducta alimentaria.

-Fomentar la expresión emocional a través del movimiento y la creatividad.

-Fortalecer la cohesión grupal y la relación entre adolescentes y profesionales sanitarios.

-Incorporar experiencias culturales significativas dentro del entorno hospitalario como parte de la humanización de la atención sanitaria.

PLANIFICACIÓN Y/ O CRONOGRAMA
El programa se estructura como una intervención cultural continuada integrada en el entorno hospitalario, desarrollada en coordinación con los equipos clínicos de las unidades de salud mental infanto-juvenil participantes. La planificación del proyecto contempla distintas fases de implementación que han permitido consolidar progresivamente el modelo de intervención.

1.Fase de implementación inicial (2025)

El proyecto se desarrolló durante el año 2025 a lo largo de dos periodos de intervención:

-Enero – junio de 2025
-Septiembre – diciembre de 2025

La duración total del programa fue de nueve meses de actividad, integrándose dentro de la dinámica asistencial de las unidades de salud mental infanto-juvenil del sistema público de Castilla-La Mancha en la ciudad de Albacete (Hospital Nuestra Señora del Perpetuo Socorro). La intervención se llevó a cabo en dos dispositivos asistenciales:

-Hospital de Día Infanto-Juvenil
-Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA)

Durante esta fase inicial se desarrolló el modelo de intervención cultural basado en la danza y la expresión corporal, ajustando las dinámicas de trabajo al contexto hospitalario en coordinación con los equipos sanitarios.

En el Hospital de Día Infanto-Juvenil se realizaron un total de 34 sesiones grupales, en las que participaron 22 adolescentes en proceso terapéutico.

En la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA) se llevaron a cabo 27 sesiones grupales, con la participación de 25 adolescentes. En el marco de esta intervención se desarrolló además una sesión específica con participación de familias, en la que tomaron parte 18 familiares, generando un espacio compartido de experiencia corporal y acompañamiento dentro del proceso terapéutico.

A lo largo de esta fase participaron 27 profesionales sanitarios de ambas unidades, incluyendo perfiles de psiquiatría, psicología clínica, enfermería y otros miembros del equipo terapéutico. Su presencia dentro de las sesiones permitió favorecer dinámicas relacionales más horizontales y reforzar la integración del proyecto en el ecosistema asistencial del hospital.

2.Fase de continuidad y consolidación (2026)

Tras la experiencia desarrollada durante 2025, el programa continúa su implementación durante 2026, con una duración prevista de diez meses de actividad, distribuidos igualmente en dos periodos:

-Enero – junio de 2026
-Septiembre – diciembre de 2026

Durante esta fase el proyecto mantiene su desarrollo en las mismas unidades hospitalarias participantes en la ciudad de Albacete, consolidando la integración del programa dentro de su dinámica asistencial. Las sesiones continúan desarrollándose con formato grupal, una vez por semana y con una duración de 90 minutos, adaptándose a los ritmos clínicos y emocionales de las personas participantes y manteniendo la coordinación permanente con los equipos sanitarios.

3.Expansión del modelo a nuevos hospitales

En paralelo a la continuidad del programa en Albacete, durante 2026 se inicia un proceso de ampliación del proyecto a nuevos dispositivos de salud mental infanto-juvenil, concretamente al Hospital General Universitario de Ciudad Real.

El proyecto cuenta ya con la aceptación de las dos unidades de salud mental infanto-juvenil del hospital, así como del área de humanización, encontrándose actualmente pendiente de la formalización del convenio de colaboración correspondiente.

Esta ampliación representa un paso relevante en la consolidación del modelo Reconecta como programa cultural integrado en el ámbito sanitario, con potencial para su implementación en otros hospitales del sistema público.

ENFOQUE
El programa se fundamenta en un enfoque interdisciplinar que integra prácticas artísticas, mediación cultural y atención centrada en la persona dentro del contexto sanitario. El proyecto parte de la consideración de la cultura y las artes como recursos relevantes para el bienestar y la salud, capaces de generar experiencias significativas que complementan los procesos terapéuticos sin sustituir ni interferir en el abordaje clínico.

En este marco, la danza y la expresión corporal se plantean como herramientas accesibles para la exploración emocional, la regulación del estrés y la construcción de vínculos dentro del entorno hospitalario. El movimiento corporal ofrece un lenguaje no verbal especialmente adecuado en contextos de salud mental, donde la verbalización de emociones puede resultar limitada o compleja. A través del cuerpo, las personas participantes pueden explorar nuevas formas de relación consigo mismas y con otras personas, generando experiencias de conexión, disfrute y cuidado.

El enfoque metodológico del programa se basa en los principios de la atención centrada en la persona, promoviendo la participación voluntaria, el consentimiento continuo y el respeto a los ritmos individuales de cada adolescente. Las sesiones se conciben como espacios seguros de experimentación corporal y relacional en los que no existe evaluación del rendimiento ni exigencia técnica, y donde el movimiento se plantea como una práctica accesible para cualquier persona independientemente de su experiencia previa en danza.

El proyecto se desarrolla además desde una lógica de participación activa y co-creación, en la que las personas participantes pueden intervenir en distintos elementos del proceso, como la elección de músicas o el tipo de dinámicas propuestas. Este enfoque favorece la agencia personal y contribuye a reducir algunas de las limitaciones asociadas a la experiencia de hospitalización prolongada.

Un elemento central del enfoque de Reconecta es la participación de profesionales sanitarios dentro de las sesiones, integrándose en las dinámicas corporales junto con las personas ingresadas. Esta participación contribuye a generar espacios relacionales más horizontales, en los que pacientes y profesionales comparten una experiencia común desde un lugar diferente al habitual dentro del marco clínico.

El programa se sitúa asimismo dentro del campo de las artes en salud, un ámbito que explora el potencial de las prácticas artísticas para contribuir al bienestar físico, emocional y social en contextos sanitarios. Desde esta perspectiva, las intervenciones artísticas no se conciben únicamente como actividades recreativas, sino como dispositivos culturales capaces de generar procesos de cuidado, expresión y relación.

El enfoque de Reconecta presta especial atención a la relación con el cuerpo en contextos de salud mental adolescente, particularmente en los trastornos de la conducta alimentaria, donde el cuerpo puede convertirse en un lugar de conflicto o malestar.

A través del movimiento y la experimentación corporal, el programa propone experiencias que permiten habitar el cuerpo desde una perspectiva más amable, lúdica y relacional.

Finalmente, el proyecto se articula desde una perspectiva de humanización de la asistencia sanitaria, entendiendo que el cuidado hospitalario puede ampliarse mediante la incorporación de dimensiones culturales, creativas y relacionales que contribuyan al bienestar integral de las personas. Este planteamiento se alinea con los enfoques contemporáneos de promoción del bienestar y de abordaje de los determinantes sociales de la salud recogidos en marcos estratégicos como la Estrategia Española de Salud Global 2025-2030, que subraya la importancia de promover la salud y el bienestar de las personas desde una perspectiva integral y de equidad.

DESARROLLO Y EJECUCIÓN
El programa se desarrolla mediante sesiones grupales de danza y expresión corporal diseñadas específicamente para el contexto hospitalario y adaptadas a las necesidades de adolescentes en procesos terapéuticos dentro de unidades de salud mental infanto-juvenil.

Las sesiones se integran en la dinámica asistencial de las unidades participantes y se realizan en coordinación con los equipos sanitarios. Esta integración permite que la actividad se desarrolle como parte del ecosistema de cuidado del hospital, manteniendo siempre su carácter complementario al tratamiento clínico.

1. Sesiones de danza y expresión corporal

Las sesiones tienen una duración aproximada de 90 minutos y se desarrollan en grupos reducidos de adolescentes hospitalizados en el Hospital de Día Infanto-Juvenil y en la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Cada sesión se estructura en diferentes momentos que permiten acompañar progresivamente la experiencia corporal:

1.1 Activación corporal y toma de conciencia

Las sesiones comienzan con dinámicas suaves de activación corporal que permiten a las personas participantes conectar con la respiración, la postura y las sensaciones físicas. Este primer momento busca facilitar una transición hacia el movimiento desde un estado de escucha corporal y seguridad.

1.2 Exploración del movimiento y expresión corporal

A continuación se proponen dinámicas de movimiento creativo que invitan a explorar diferentes cualidades del movimiento, el espacio, el ritmo y la relación con otras personas. Las propuestas se plantean desde un enfoque abierto y adaptable, fomentando la experimentación y evitando cualquier exigencia técnica o evaluación del rendimiento.

1.3 Trabajo relacional y dinámicas grupales

Las sesiones incluyen también dinámicas que favorecen la interacción entre participantes, promoviendo la confianza, la cooperación y el apoyo mutuo. Estas actividades permiten fortalecer el sentido de pertenencia al grupo y generar espacios de relación diferentes dentro del contexto hospitalario.

1.4 Cierre y espacio de reflexión

Al finalizar cada sesión se abre un espacio de cierre en el que las personas participantes pueden compartir sensaciones o reflexiones sobre la experiencia vivida. Para facilitar este proceso se utilizan los cuadernos Reconecta, que permiten recoger impresiones mediante escritura o recursos visuales adaptados, como dibujos o stickers.

2. Participación de profesionales sanitarios

El programa contempla la participación de profesionales sanitarios dentro de las sesiones, integrándose en las dinámicas corporales junto con las personas ingresadas. Esta participación permite generar experiencias compartidas entre pacientes y profesionales desde una perspectiva diferente a la habitual en el marco clínico. La presencia de profesionales facilita además una mejor adaptación de las dinámicas a las necesidades de cada grupo y contribuye a reforzar la integración del proyecto dentro del entorno asistencial.

3. Coordinación con el equipo sanitario

A lo largo del proceso se mantienen reuniones de seguimiento con los equipos clínicos de las unidades participantes. Estas reuniones permiten ajustar el desarrollo del programa en función de las necesidades observadas, adaptar las dinámicas de trabajo y garantizar que el proyecto se desarrolla en coherencia con los procesos terapéuticos de las personas participantes.

Esta coordinación continua entre el ámbito cultural y sanitario constituye uno de los elementos clave para la integración efectiva del programa dentro del contexto hospitalario.

DESPLIEGUE
El programa Reconecta: danza y salud mental se implementa dentro de dispositivos de salud mental infanto-juvenil del sistema sanitario público de Castilla-La Mancha, en colaboración con los equipos clínicos y las áreas de humanización de los centros hospitalarios participantes.

La primera fase de implementación del proyecto se ha desarrollado en la ciudad de Albacete, en dos dispositivos asistenciales especializados en salud mental adolescente:

-Hospital de Día Infanto-Juvenil
-Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA) del Hospital Perpetuo Socorro.

En ambos dispositivos el programa se integra en la dinámica habitual de atención a pacientes adolescentes que se encuentran en procesos terapéuticos de media o larga duración. La intervención se realiza mediante sesiones grupales de danza y expresión corporal adaptadas al contexto hospitalario y coordinadas con los equipos sanitarios responsables de cada unidad.

El despliegue del proyecto se basa en un modelo de colaboración entre el ámbito cultural, social y sanitario, en el que la mediación artística se articula como un recurso complementario dentro del proceso de cuidado. La coordinación con los equipos clínicos permite ajustar el desarrollo de las sesiones a las necesidades terapéuticas de los grupos participantes, garantizando un entorno seguro y respetuoso con los procesos individuales.

El programa se desarrolla en colaboración con el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), con el que se estableció un convenio de colaboración en 2025 que permite la implementación del proyecto dentro del entorno hospitalario. Esta alianza institucional facilita la integración del programa en los dispositivos asistenciales y garantiza una coordinación fluida entre el ámbito cultural y sanitario.

Durante 2026 el proyecto mantiene su desarrollo en las unidades participantes de Albacete y comienza un proceso de ampliación a otros dispositivos de salud mental infanto-juvenil, concretamente al Hospital General Universitario de Ciudad Real. El programa ha recibido ya la aceptación de las dos unidades de salud mental infanto-juvenil del hospital y del área de humanización, encontrándose actualmente en proceso de formalización el convenio de colaboración que permitirá iniciar su implementación en este centro.

Este despliegue progresivo permite consolidar el modelo Reconecta como una experiencia de intervención cultural integrada en el sistema sanitario, con capacidad para adaptarse a distintos contextos hospitalarios y contribuir a la humanización de la atención en salud mental.

RESULTADOS
A lo largo del periodo de ejecución se han generado resultados relevantes tanto en términos de participación como de impacto en el bienestar y la dinámica relacional dentro de las unidades participantes.

1.Resultados cuantitativos

Durante la fase de implementación desarrollada en 2025 se realizaron un total de 61 sesiones de danza y expresión corporal distribuidas entre dos dispositivos asistenciales de salud mental adolescente en la ciudad de Albacete.

En el Hospital de Día Infanto-Juvenil se llevaron a cabo 34 sesiones, en las que participaron 22 adolescentes en proceso terapéutico.

En la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA) se realizaron 27 sesiones, con la participación de 25 adolescentes en tratamiento.

Además, dentro de la intervención en la UTCA se desarrolló una sesión específica con participación de familias, en la que tomaron parte 18 familiares, generando un espacio de encuentro y acompañamiento en torno a la experiencia corporal y relacional.

En el desarrollo del programa participaron también 27 profesionales sanitarios pertenecientes a ambas unidades, incluyendo perfiles de psiquiatría, psicología clínica, enfermería y otros miembros del equipo terapéutico, que se integraron en las dinámicas de las sesiones.

2.Resultados cualitativos

La implementación continuada del programa ha permitido realizar una evaluación de impacto para observar los distintos efectos positivos que el programa ha tenido en las personas relacionados con el bienestar emocional, la dinámica grupal y el clima relacional dentro de las unidades participantes. Entre los resultados observados destacan:

-Mejora del bienestar emocional durante las sesiones, generando espacios de disfrute, distensión y regulación del estrés dentro del entorno hospitalario.
-Facilitación de la expresión emocional a través de un lenguaje corporal y no verbal, especialmente relevante en contextos de salud mental donde la verbalización puede resultar limitada.
-Mejora en la relación con el propio cuerpo, particularmente significativa en contextos de trastornos de la conducta alimentaria, donde la experiencia corporal suele estar asociada a malestar o conflicto.
-Fortalecimiento del sentido de pertenencia y cohesión grupal, generando dinámicas de apoyo mutuo entre las personas participantes.
-Mejora del clima relacional entre adolescentes y profesionales sanitarios, al compartir un espacio de experiencia diferente al habitual dentro del marco clínico.

Asimismo, la participación activa de profesionales sanitarios en las sesiones ha permitido reforzar la integración del proyecto dentro del entorno asistencial y facilitar una observación directa de los procesos relacionales y emocionales que emergen durante las dinámicas corporales.

Los resultados observados durante la implementación inicial del programa han contribuido a consolidar el interés de los equipos clínicos por la continuidad de la intervención y han favorecido la ampliación del proyecto a nuevos dispositivos hospitalarios durante 2026.

El análisis de los diarios de sesión utilizados durante el programa evidencia un desplazamiento consistente desde emociones iniciales asociadas al malestar, la inseguridad o el estrés hacia emociones finales vinculadas al bienestar, la calma, el disfrute y la confianza corporal. Este cambio se observa de forma reiterada en los materiales recogidos durante el desarrollo del proyecto y pone de manifiesto el potencial de las prácticas corporales y artísticas como herramienta de regulación emocional en el contexto hospitalario.

EVALUACIÓN Y REVISIÓN
El programa incorpora un proceso de evaluación continua orientado a analizar el impacto social, emocional y relacional de la intervención dentro del contexto hospitalario. Este proceso evaluativo permite comprender cómo las prácticas corporales y artísticas influyen en el bienestar de adolescentes hospitalizados en unidades de salud mental, así como identificar aprendizajes que contribuyan a mejorar y consolidar el programa.

La evaluación del impacto ha sido coordinada por una antropóloga especializada en evaluación de impacto social, lo que ha permitido desarrollar un enfoque metodológico cualitativo y situado, adaptado a las características del entorno hospitalario y a la población participante, compuesta principalmente por menores de edad.

1. Metodología de evaluación

El proceso de evaluación se ha desarrollado mediante un enfoque cualitativo con apoyo cuantitativo, diseñado específicamente para garantizar la adecuación metodológica al contexto sanitario y la protección de datos de las personas participantes.

La evaluación se basa en la recopilación y análisis de distintos materiales generados durante el desarrollo del programa, incluyendo:

-Diarios de sesión elaborados por las personas participantes.
-Registros de observación continuada de la facilitadora de las sesiones.
-Reuniones de seguimiento con profesionales sanitarios.
-Espacios de intercambio con familias y equipos terapéuticos.

Estos materiales permiten analizar de forma contextualizada los efectos del programa en dimensiones clave como el bienestar emocional, la regulación del estrés, la cohesión social y la relación con el propio cuerpo.

2. Sistema de análisis

Uno de los instrumentos principales de evaluación son los diarios de sesión “Qué me dejo / Qué me llevo”, diseñados específicamente para el proyecto. En estos diarios las personas participantes pueden expresar sus vivencias emocionales al inicio y al final de cada sesión mediante texto, dibujos o recursos simbólicos como stickers.

El análisis de estos materiales se ha realizado mediante un sistema de codificación temática manual, en el que cada palabra, frase o símbolo con carga emocional se identifica como una “mención” y se asigna a una categoría emocional previamente definida. Este sistema permite analizar patrones recurrentes y comparar las emociones expresadas antes y después de las sesiones, identificando desplazamientos consistentes desde estados de malestar o inseguridad hacia emociones vinculadas al bienestar, la calma o la confianza corporal.

3. Resultados del proceso evaluativo

El análisis agregado de los diarios de sesión muestra un aumento significativo de emociones asociadas al bienestar emocional, la calma y el disfrute al finalizar las sesiones, lo que evidencia el potencial del movimiento corporal como herramienta de regulación emocional en el contexto hospitalario.

Entre las principales dimensiones de impacto identificadas destacan:

-Bienestar emocional, asociado a experiencias de disfrute, alegría, alivio o satisfacción.
-Regulación emocional, vinculada a sensaciones de calma, relajación y reducción del estrés.
-Vínculo y cohesión social, reflejado en la conexión con el grupo y el sentimiento de acompañamiento.
-Expresión corporal y emocional, relacionada con una mayor seguridad en el propio cuerpo y la capacidad de expresarse a través del movimiento.


Los resultados obtenidos no se interpretan como mediciones clínicas individuales, sino como indicadores de tendencia derivados del análisis de frecuencias de menciones emocionales en el conjunto de materiales recogidos durante el proyecto.

4. Revisión y mejora del programa

La evaluación se complementa con reuniones periódicas de seguimiento con los equipos sanitarios de las unidades participantes. Estos espacios permiten revisar el desarrollo del programa, adaptar las dinámicas a las necesidades del grupo y fortalecer la integración del proyecto dentro del entorno hospitalario. Este proceso de evaluación y revisión continua ha permitido mejorar progresivamente el diseño del programa desde su implementación inicial, reforzando la coordinación entre el ámbito cultural y sanitario y generando aprendizajes útiles para su consolidación y replicabilidad en otros contextos hospitalarios.

CARÁCTER INNOVADOR
El programa Reconecta: danza y salud mental introduce un enfoque innovador en el ámbito de la humanización sanitaria al integrar de manera estructurada prácticas artísticas corporales dentro de dispositivos de salud mental infanto-juvenil del sistema sanitario público.

La innovación del proyecto se fundamenta en la articulación de tres ámbitos que tradicionalmente han estado poco conectados entre sí: la cultura, la salud mental y el entorno hospitalario. A través de la mediación artística basada en la danza y el movimiento, el programa incorpora una dimensión cultural y corporal al ecosistema de cuidados hospitalarios, ampliando las formas de atención centradas en el bienestar integral de las personas.

1. Integración de las artes en contextos hospitalarios

Aunque las prácticas artísticas han comenzado a incorporarse en algunos contextos sanitarios, su presencia sigue siendo limitada en el ámbito de la salud mental hospitalaria, especialmente en dispositivos dirigidos a población adolescente. Reconecta propone un modelo de intervención en el que la práctica artística no se plantea como una actividad puntual o recreativa, sino como un dispositivo cultural integrado en la dinámica asistencial del hospital.

Esta integración se basa en la coordinación directa con los equipos clínicos, la participación de profesionales sanitarios dentro de las sesiones y la adaptación metodológica de las dinámicas corporales al contexto hospitalario.

2. Enfoque corporal en salud mental adolescente

Otro de los elementos innovadores del programa es su foco en la experiencia corporal dentro de procesos de salud mental adolescente. En muchos contextos clínicos, el trabajo terapéutico se centra principalmente en la palabra y en la intervención psicológica o farmacológica. Reconecta introduce el cuerpo y el movimiento como herramientas complementarias para la exploración emocional, la regulación del estrés y la construcción de una relación más positiva con la propia corporalidad. Este enfoque resulta especialmente relevante en contextos como los trastornos de la conducta alimentaria, donde el cuerpo puede convertirse en un espacio de conflicto o malestar.

3.Participación relacional entre pacientes y profesionales

El programa propone además una dinámica innovadora de participación en la que adolescentes y profesionales sanitarios comparten la experiencia de movimiento dentro de las sesiones. Esta práctica favorece la creación de espacios relacionales más horizontales dentro del entorno hospitalario y contribuye a fortalecer el vínculo terapéutico desde una perspectiva diferente a la habitual en el marco clínico.

4. Modelo transferible de colaboración entre cultura y salud

Finalmente, el carácter innovador de Reconecta reside también en su capacidad para funcionar como modelo de colaboración entre el sector cultural y el sistema sanitario. La experiencia desarrollada demuestra que es posible integrar prácticas artísticas en dispositivos hospitalarios de manera sostenida, respetando los protocolos clínicos y generando valor añadido para el bienestar de pacientes y profesionales.

Este enfoque abre nuevas posibilidades para la incorporación de la cultura como parte del cuidado en el ámbito sanitario y contribuye a ampliar las estrategias de humanización de la atención en salud mental.

DIVULGACIÓN
El programa incorpora una estrategia de difusión orientada a compartir los aprendizajes del proyecto y a contribuir al desarrollo de iniciativas que conectan cultura y salud en contextos sanitarios.

La divulgación del proyecto se desarrolla a través de diferentes espacios profesionales, académicos y sectoriales vinculados tanto al ámbito sanitario como al cultural, con el objetivo de visibilizar el potencial de las prácticas artísticas como herramienta de bienestar en entornos hospitalarios.

Durante el desarrollo del programa, el proyecto ha sido presentado en distintos encuentros y jornadas profesionales.

En octubre de 2025, Reconecta fue invitado a participar en las VI Jornadas de Humanización del Hospital de Albacete, celebradas en la Mediateca de Albacete, donde se compartió la experiencia del programa dentro de las unidades de salud mental infanto-juvenil del hospital.

Posteriormente, el 3 de diciembre de 2025, se celebraron las Jornadas Arte y Salud en entornos hospitalarios, organizadas en la Facultad de Medicina de Albacete, como un espacio de encuentro orientado a reflexionar sobre el papel de las prácticas artísticas en la promoción del bienestar dentro de contextos sanitarios como muestra de presentar los resultados del programa durante el año 2025 invitando a participar a profesionales y a personas participantes así como a diversos ponentes nacionales.

El proyecto continúa ampliando su difusión en el ámbito sanitario. En mayo de 2026, Reconecta ha sido invitado a participar en una mesa redonda en el Congreso de Enfermería de Albacete, que se celebrará en el Paraninfo de Albacete, donde se abordará la contribución de la danza y las prácticas corporales al bienestar de pacientes y equipos profesionales.

Asimismo, el proyecto ha sido seleccionado para su presentación en distintos espacios académicos y culturales. Entre ellos destaca la aceptación de una comunicación en las Jornadas de Inclusión y Artes Escénicas del INAEM, así como la aceptación de una comunicación en el Congreso de Danza e Investigación, que se celebrará en noviembre de 2026 en Alicante.

Estos espacios de difusión permiten compartir los aprendizajes generados por el proyecto, contribuir al desarrollo del campo de artes en salud y favorecer el intercambio de experiencias entre profesionales del ámbito sanitario, cultural y académico.

La estrategia de divulgación del programa busca así generar conocimiento colectivo, promover la replicabilidad de iniciativas similares y fortalecer la incorporación de la cultura como parte del ecosistema de cuidado en los entornos sanitarios.

NIVEL DE APLICABILIDAD
El programa se ha diseñado desde su origen como un modelo de intervención cultural adaptable al contexto sanitario, con capacidad para implementarse en distintos dispositivos hospitalarios que trabajen con población infantil y adolescente.

La experiencia desarrollada en las unidades de salud mental infanto-juvenil de Albacete ha permitido consolidar una metodología de trabajo basada en la expresión corporal, la coordinación con equipos sanitarios y la adaptación de las dinámicas corporales al entorno hospitalario. Este modelo se estructura a partir de elementos metodológicos claros —sesiones grupales de danza y expresión corporal, espacios de devolución, coordinación con profesionales sanitarios y herramientas de evaluación adaptadas— que facilitan su replicabilidad en otros centros.

El programa ha demostrado su viabilidad dentro del sistema sanitario público gracias a la colaboración establecida con los equipos clínicos de las unidades participantes y con el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha. Esta experiencia ha permitido identificar condiciones organizativas, metodológicas y relacionales necesarias para la implementación del proyecto en contextos hospitalarios.

La continuidad del programa durante 2026 y el inicio de su expansión al Hospital General Universitario de Ciudad Real, actualmente en proceso de formalización mediante convenio de colaboración, constituye un primer paso en la replicación del modelo en otros dispositivos de salud mental infanto-juvenil.

Asimismo, el enfoque metodológico de Reconecta puede adaptarse a distintos contextos sanitarios en los que se trabaje con población hospitalizada o en procesos terapéuticos prolongados, incluyendo hospitales de día, unidades de salud mental o dispositivos de atención pediátrica.

La sistematización de la experiencia y el desarrollo de procesos de evaluación de impacto permiten además generar conocimiento transferible que puede ser útil para otros profesionales interesados en la incorporación de prácticas artísticas en el ámbito de la salud.

En este sentido, Reconecta se plantea como un modelo de colaboración entre cultura y sistema sanitario que puede contribuir a ampliar las estrategias de humanización de la atención y a reforzar el papel de las artes como recurso para el bienestar en contextos hospitalarios.

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