Durante una jornada de aproximadamente siete horas, más de 500 personas —pacientes, familiares, profesionales sanitarios y ciudadanía en general— compartieron un mismo espacio festivo con actuaciones musicales en directo, foodtrucks, carpas informativas y talleres de sensibilización organizados por más de 20 asociaciones y entidades colaboradoras. La presencia de la Consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, subrayó el respaldo institucional al proyecto y su relevancia dentro de las políticas regionales de salud mental.
Los resultados del evento superaron las expectativas iniciales. El 92,7% de los asistentes encuestados valoró el festival con una puntuación de 4 o 5 sobre 5. Más del 51% de los participantes fueron externos al hospital, evidenciando el impacto comunitario de la iniciativa. La organización, el trato del voluntariado y la idoneidad del espacio recibieron puntuaciones máximas de 5,0 por parte de patrocinadores, colaboradores y voluntarios. El evento generó cobertura en medios de comunicación generalistas y especializados, posicionando al hospital como referente en humanización de la atención en salud mental.
Lafora Fest no es un evento puntual, sino el inicio de un movimiento institucional sostenido: la segunda edición ya está planificada para 2026, consolidando un modelo de hospital abierto que integra arte, cultura y participación comunitaria como herramientas terapéuticas y de transformación social. El proyecto se alinea con el Plan Estratégico 2026-2028 del hospital y responde directamente a los principios de humanización, atención centrada en la persona y desestigmatización que inspiran los Premios de la Fundación Humans.
El Hospital Universitario Dr. Rodríguez Lafora, hospital público de la Comunidad de Madrid especializado en salud mental y adicciones, es consciente de esta realidad. Con una historia que arranca en los tiempos del antiguo manicomio y una misión renovada orientada a la recuperación, la autonomía y la integración social, el hospital afronta el reto de comunicar hacia fuera lo que ya está transformando por dentro: un modelo de atención más humano, más abierto y más centrado en la persona, que involucra a todos los profesionales del centro.
El Día Mundial de la Salud Mental (10 de octubre) ofrece cada año una ventana de oportunidad para esta comunicación. Pero el hospital quiso ir más allá de una nota de prensa o una jornada de puertas abiertas convencional. Quiso crear algo que pudiera sentirse: una experiencia comunitaria real, donde pacientes, familias, profesionales y ciudadanía pudieran compartir un mismo espacio, en igualdad, sin jerarquías sanitarias, sin batas blancas, sin muros. Así nació el Lafora Fest.
La justificación del proyecto se asienta sobre tres pilares. El primero es epidemiológico: la salud mental es la primera causa de discapacidad a nivel mundial según la OMS, y en España una de cada cuatro personas experimentará un trastorno mental a lo largo de su vida. Sin embargo, más del 60% de quienes la padecen no buscan ayuda, en gran medida por el estigma asociado. El segundo es asistencial: la evidencia científica respalda que los entornos comunitarios y las intervenciones culturales y artísticas tienen un impacto positivo documentado en el bienestar de las personas con trastornos de salud mental. El tercero es institucional: el hospital se encuentra en pleno proceso de transformación estratégica, con un Plan Estratégico 2026-2028 que sitúa la humanización, la participación comunitaria y la comunicación externa como ejes prioritarios.
Fase 1 — Concepción y diseño (junio–julio 2025):
Definición del concepto, los objetivos y el formato del evento. Constitución del comité organizador interno, formado por el equipo de Comunicación, la Dirección del hospital y representantes de los servicios asistenciales. Decisión sobre la fecha (vinculada al Día Mundial de la Salud Mental) y el espacio (jardines del hospital).
Fase 2 — Captación de colaboradores y producción (agosto–septiembre 2025):
Contacto y confirmación de colaboradores externos: más de 20 asociaciones y entidades del entorno de la salud mental, artistas y grupos musicales, patrocinadores, voluntariado y servicio de foodtrucks. Diseño de la identidad gráfica del festival, producción de materiales de comunicación (cartelería, programa, redes sociales, nota de prensa previa) y planificación logística del espacio.
Fase 3 — Celebración del evento (18 de octubre de 2025):
Jornada festiva de aproximadamente siete horas de duración en los jardines del hospital. Acto de inauguración con presencia de la Consejera de Sanidad, Fátima Matute. Programa de actuaciones musicales en directo, carpas informativas de las entidades colaboradoras, talleres de sensibilización, servicio de foodtrucks y actividades participativas para todos los públicos. Cobertura fotográfica y audiovisual del evento.
Fase 4 — Evaluación y comunicación de resultados (noviembre–diciembre 2025):
Recogida y análisis de encuestas de satisfacción (público general, colaboradores, voluntariado). Análisis cualitativo de la cobertura mediática. Elaboración del informe de resultados. Planificación de la segunda edición para 2026.
– El arte y la cultura como puentes terapéuticos: LaforaFest no utiliza el arte como decorado ni como entretenimiento accesorio. Lo sitúa en el centro del evento como lenguaje universal capaz de generar empatía, reducir distancias emocionales y crear vínculos entre personas con experiencias muy diferentes. La música en directo, los talleres creativos y las instalaciones artísticas son instrumentos de comunicación y de cuidado.
– La comunidad como protagonista: El festival invierte la lógica habitual de la comunicación hospitalaria, que habla sobre los pacientes. El Lafora Fest crea un espacio donde los pacientes, las familias, los profesionales y la ciudadanía comparten en pie de igualdad, sin que ningún colectivo ocupe una posición privilegiada. Esta horizontalidad es en sí misma un acto de humanización.
– El hospital como espacio abierto: El Lafora Fest materializa físicamente la metáfora del hospital abierto: los jardines del Rodríguez Lafora, durante una jornada, son de todos. Esta apertura simbólica tiene un efecto real sobre la percepción del centro, tanto para quienes lo visitan por primera vez como para los pacientes y profesionales que lo habitan a diario.
La programación del evento se organizó en torno a cuatro ejes de actividad simultánea:
•Actuaciones musicales en directo en el escenario principal, con grupos y solistas de distintos estilos que generaron un ambiente festivo y participativo.
•Carpas informativas gestionadas por asociaciones y entidades del ámbito de la salud mental, adicciones, voluntariado y bienestar emocional, que ofrecieron información, recursos y atención personalizada a pacientes, familias y ciudadanía.
•Talleres de sensibilización sobre salud mental, bienestar emocional, desestigmatización y recursos comunitarios, con participación activa de los asistentes.
•Área de foodtrucks y espacios de encuentro informales que favorecieron la convivencia y el diálogo espontáneo entre todos los participantes.
La coordinación logística del evento implicó la gestión de un dispositivo de voluntariado de más de 40 personas, la habilitación de zonas diferenciadas en los jardines del hospital y la articulación de un plan de comunicación previo y posterior al evento con notas de prensa, publicaciones en redes sociales y cobertura mediática.
La asistencia total se estimó en más de 500 personas, superando las previsiones iniciales, con una composición diversa que incluyó pacientes del hospital, familiares, profesionales sanitarios y no sanitarios, y ciudadanía en general.
– Nivel comunitario: El evento congregó a entidades colaboradoras externas —asociaciones de pacientes y familiares, entidades de voluntariado, organizaciones del tercer sector, colectivos artísticos— que participaron activamente en la organización y el desarrollo del festival. Esta red de colaboradores convirtió al Lafora Fest en un proyecto de toda la comunidad, no solo del hospital.
– Nivel institucional: La participación de la Consejería de Sanidad al más alto nivel (con presencia de la Consejera Fátima Matute) y la cobertura mediática del evento en medios generalistas y especializados proyectaron el hospital como referente en humanización y apertura comunitaria en el ámbito de la salud mental en la Comunidad de Madrid.
– Nivel interno: Para los pacientes del hospital, el Lafora Fest supuso una experiencia transformadora de su propia relación con el espacio que habitan, lo que reforzó su sentido de pertenencia, su autonomía y su vinculación con la comunidad exterior. Los profesionales, por su parte, vivieron el evento como una expresión colectiva del propósito institucional que reforzó su orgullo de pertenencia.
Asistencia y participación:
•Más de 500 personas asistentes al festival.
•51,2% de los asistentes externos al hospital (ciudadanía general), frente al 37,8% de trabajadores del propio centro.
•13 asociaciones y entidades colaboradoras presentes.
•40 personas de voluntariado coordinadas.
Satisfacción:
•92,7% de los asistentes encuestados otorgó una puntuación de 4 o 5 sobre 5 al festival.
•Organización general, coordinación del evento, trato del voluntariado e idoneidad del espacio: puntuación máxima de 5,0 por parte de patrocinadores y colaboradores.
•Comunicación con el equipo del hospital: 4,8 sobre 5.
•Entre el voluntariado: relación con los pacientes (4,43), utilidad social de la actividad (4,29), clima emocional (4,29), sensación de pertenencia al equipo (4,29).
Impacto mediático:
•Cobertura en medios generalistas y especializados en salud, psiquiatría y tercer sector.
•Análisis cualitativo de los medios identificó 7 áreas temáticas abordadas: visibilización y estigma, humanización del espacio hospitalario, participación comunitaria, arte como recurso de salud, legitimación política, identidad institucional y proyección futura.
•El hospital fue reiteradamente descrito en los medios como modelo de apertura, innovación y compromiso comunitario.
Impacto en humanización:
•Transformación simbólica del espacio hospitalario: los jardines del Lafora, asociados históricamente al encierro, se convirtieron durante el festival en un espacio de vida, alegría y encuentro.
•Reducción percibida de barreras entre el hospital y la comunidad: varios asistentes externos manifestaron que el festival cambió su percepción del centro y de las personas con trastornos de salud mental.
•Empoderamiento de pacientes: la participación activa de usuarios del hospital en el festival —como asistentes, como colaboradores y como protagonistas— reforzó su autonomía y su sentido de pertenencia a la comunidad.
Para el dimensionamiento de la muestra de encuestas al público general se aplicaron criterios estadísticos habituales para estudios descriptivos: con una población total estimada de 500 participantes, un nivel de confianza del 95% y un margen de error del 10%, el tamaño muestral resultante fue de 82 encuestas, que se recogieron en días posteriores al evento. Las encuestas a colaboradores, patrocinadores y voluntariado se realizaron de forma exhaustiva al ser poblaciones pequeñas y perfectamente delimitadas.
Los resultados fueron analizados por un comité interdisciplinar formado por profesionales del hospital de distintas áreas (Comunicación, RRHH, Dirección e Investigación y Docencia), que revisó los aprendizajes, identificó áreas de mejora y propuso nuevas líneas de continuidad. Las principales conclusiones de este proceso fueron:
•Ampliar el número y la diversidad de entidades colaboradoras en futuras ediciones, extendiendo la red comunitaria del hospital.
•Reforzar la comunicación previa al evento para alcanzar a públicos más amplios y diversificados.
•Incorporar más actividades participativas para pacientes y familias en la programación.
Los hallazgos se compartieron de forma transparente con la institución y los equipos profesionales, compartiendo no solo cifras, sino testimonios, aprendizajes y propuestas de mejora.
– Formato inédito en hospitales psiquiátricos públicos españoles: Combinar el formato de festival cultural y comunitario con un entorno hospitalario de salud mental es una iniciativa sin precedentes en la red pública de la Comunidad de Madrid, y muy poco frecuente en el conjunto del sistema sanitario español. La mayoría de los hospitales recurren a jornadas de puertas abiertas convencionales o mesas redondas; LaforaFest propone una experiencia inmersiva, festiva y multisensorial.
– El arte como herramienta de política sanitaria: El Lafora Fest integra el arte y la cultura no como ornamento, sino como instrumento deliberado de política sanitaria y de humanización. Esta apuesta está respaldada por una evidencia creciente sobre el impacto de las intervenciones artísticas en el bienestar de las personas con trastornos de salud mental y en la reducción del estigma social.
– La fila cero como modelo de financiación solidaria: El festival incorporó el sistema de donaciones voluntarias mediante ‘fila cero’ para financiar proyectos de humanización del hospital, convirtiendo la propia asistencia al evento en un acto de contribución solidaria. Este modelo de financiación participativa es innovador en el contexto hospitalario público.
– Escalabilidad y replicabilidad: El formato de Lafora Fest es adaptable a otros hospitales, dispositivos de salud mental o entornos comunitarios, sin requerir grandes recursos estructurales. Su éxito en la primera edición ha generado ya interés por parte de otras instituciones del sistema de salud mental de la Comunidad de Madrid y hospitales de otras comunidades autónomas españolas.
Comunicación previa:
•Diseño y distribución de cartelería física en el hospital y su entorno.
•Campaña en redes sociales del hospital con publicaciones previas al evento.
•Nota de prensa enviada a medios generalistas y especializados en salud y tercer sector.
Cobertura mediática:
•Presencia en medios de comunicación generalistas como RNE o Telemadrid.
•Cobertura especializada en medios de salud, psiquiatría y tercer sector.
•Publicación de la noticia en el portal oficial de la Comunidad de Madrid, con fotogalería y vídeo.
•Mención explícita del festival en declaraciones públicas de la Consejera de Sanidad.
Comunicación posterior:
•Publicación del resumen del evento en la web y las redes sociales del hospital, con galería fotográfica.
•Elaboración y difusión de un informe público de buenas prácticas con los resultados del festival.
•Presentación del proyecto como caso de estudio en el Plan de Comunicación 2026 del hospital.
•La candidatura a los Premios de Humanización de la Fundación Humans es en sí misma un acto de divulgación del proyecto y de sus resultados.
– Recursos adaptables: El festival puede organizarse con recursos variables en función del contexto institucional. La primera edición del Lafora Fest demostró que es posible crear un evento de alto impacto con un equipo reducido, apoyándose en la colaboración de entidades externas, el voluntariado y los propios profesionales del centro. La fórmula de financiación solidaria (‘fila cero’) permite generar recursos adicionales sin depender exclusivamente del presupuesto hospitalario.
– Aplicabilidad a otros contextos de salud mental: El formato es directamente transferible a otros hospitales monográficos de salud mental, hospitales de día, centros de salud mental comunitarios o dispositivos residenciales. Cualquier institución que atienda a personas con trastornos de salud mental puede adaptar el modelo del Lafora Fest a su contexto, escala y recursos.
– Aplicabilidad a otras patologías y colectivos: Aunque el Lafora Fest nació en el contexto específico de la salud mental, el modelo es extrapolable a otros ámbitos de la atención hospitalaria donde el estigma, la exclusión social o la falta de visibilidad sean factores relevantes: oncología, enfermedades raras, discapacidad, cuidados paliativos, entre otros.
– Institucionalización y sostenibilidad: La segunda edición del Lafora Fest ya está planificada para 2026, lo que convierte el proyecto en una iniciativa institucionalizada con vocación de permanencia. La integración del festival en el Plan Estratégico 2026-2028 del hospital y en su Plan de Comunicación 2026 garantiza su continuidad y su evolución progresiva en alcance, programación y colaboraciones.
En definitiva, el Lafora Fest no es solo un festival: es un modelo de hospital abierto, una metodología de humanización a través de la cultura y una demostración práctica de que la salud mental puede —y debe— construirse también fuera de las consultas, en el espacio compartido, en el encuentro, en la alegría. Por eso su aplicabilidad trasciende al propio Lafora y apunta al conjunto del sistema de salud mental.
