Cuidando mi bienestar emocional: aprendizaje entre iguales para fortalecer el bienestar profesional

OTRO
Servicio de Salud
Otro
Escuela Cántabra de Salud. Subdirección de Cuidados, Formación y Continuidad Asistencial. Servicio Cántabro de Salud.
Carmen Secades Muñiz. Fisioterapeuta. Técnico de la Escuela Cántabra de Salud., Verónica García Cernuda. Enfermera. Técnico de la Escuela Cántabra de Salud., Patricia Corro Madrazo. Subdirectora de Cuidados, Formación y Continuidad Asistencial., María Isabel Priede Díaz. Directora General de Farmacia, Humanización y Coordinación Sociosanitaria de la Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria., , , , , , , , ,
Resumen ejecutivo
El bienestar emocional de los y las profesionales sanitarios es un elemento clave para la calidad asistencial, la seguridad del paciente y la sostenibilidad de los sistemas de salud. La exposición continuada a situaciones de alta carga emocional, la presión asistencial y la dificultad para priorizar el autocuidado incrementan el riesgo de desgaste profesional, con impacto directo tanto en las personas como en las organizaciones. En este contexto, resulta imprescindible impulsar iniciativas que sitúen a los profesionales en el centro, reconociéndolos no solo como agentes de cuidado, sino también como personas que necesitan herramientas para cuidar de su propio bienestar emocional.
Esta mirada es coherente con el Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria en Cantabria, que reconoce que no es posible una atención verdaderamente humanizada sin el cuidado previo de quienes cuidan, e identifica el bienestar emocional y el liderazgo saludable de los profesionales como ejes estratégicos de transformación del sistema.
Con este objetivo, la Escuela Cántabra de Salud ha diseñado, adaptado y pilotado en 2025 el taller grupal “Cuidando mi bienestar emocional”, dirigido inicialmente a profesionales del sistema sanitario, comenzando por perfiles de gestión. El proyecto se basa en la metodología del programa Paciente Activo – Cuidado Responsable, fundamentada en el aprendizaje entre iguales, la participación activa y el refuerzo de la autoeficacia, y avalada por evidencia científica. Supone una innovación relevante al trasladar este modelo, tradicionalmente dirigido a pacientes, al ámbito del bienestar emocional y del liderazgo profesional.
El taller parte de programas consolidados en otras comunidades autónomas, orientados a personas con problemas de salud. La Escuela Cántabra de Salud ha realizado una adaptación específica para profesionales sanitarios, ajustando enfoque, contenidos, lenguaje y materiales al contexto laboral y emocional. Para ello, se han desarrollado el contenido del taller, un dossier de autocuidado para las personas participantes y un manual para monitoras y monitores, garantizando la fidelidad metodológica y su coherencia con las líneas estratégicas de la Escuela y del Plan de Humanización.
El pilotaje se desarrolló entre el 17 de septiembre y el 22 de octubre de 2025 en dependencias del Servicio Cántabro de Salud. Se inscribieron nueve personas y todas finalizaron el taller, alcanzándose una tasa de continuidad del 100 %, un resultado especialmente relevante en una intervención centrada en el bienestar emocional de profesionales.
La evaluación muestra un nivel de satisfacción muy elevado. El 100 % de las personas participantes otorgó la máxima puntuación a la metodología, al clima del grupo, a la confidencialidad y al papel de las monitoras, y el 88,9 % considera que el taller cumplió plenamente sus expectativas y lo recomendaría. Los contenidos mejor valorados incluyen el trabajo sobre pensamientos, la comunicación, las relaciones sociales y la elaboración de planes de acción realistas.
Más allá de los resultados cuantitativos, el impacto percibido destaca el empoderamiento personal, la adquisición de herramientas prácticas aplicables al día a día y el valor del grupo como espacio de apoyo y aprendizaje compartido. El proyecto presenta un alto potencial de aplicabilidad y transferencia: la Escuela Cántabra de Salud cuenta con profesionales formados en la metodología Paciente Activo, lo que permitirá su despliegue ágil, comenzando en Atención Primaria, como una propuesta de formación humanizada alineada con el Plan de Humanización de Cantabria, orientada al bienestar emocional y al liderazgo saludable de los profesionales.
JUSTIFICACIÓN
El bienestar emocional de los y las profesionales sanitarios constituye un factor determinante para la calidad de la atención, la seguridad del paciente y la sostenibilidad de los sistemas de salud. El ejercicio profesional en el ámbito sanitario implica una exposición continuada a situaciones de alta carga emocional, toma de decisiones complejas, presión asistencial y contacto permanente con el sufrimiento, la enfermedad y la incertidumbre. Esta realidad, unida a la dificultad para priorizar el autocuidado en contextos laborales exigentes, incrementa el riesgo de desgaste profesional, fatiga emocional y pérdida de sentido del trabajo, con consecuencias tanto a nivel individual como organizativo.
En los últimos años se ha evidenciado la necesidad de abordar el bienestar emocional de los profesionales no solo desde intervenciones puntuales o reactivas, sino mediante propuestas estructuradas, preventivas y sostenibles, que integren el autocuidado emocional como una competencia clave del ejercicio profesional y del liderazgo saludable. En este marco, y en coherencia con el Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria en Cantabria, la humanización no puede entenderse únicamente desde la perspectiva del paciente, sino también desde el cuidado de quienes cuidan, promoviendo entornos laborales más saludables, seguros y humanizados.
La Escuela Cántabra de Salud, con una amplia trayectoria en el desarrollo de programas de educación para la salud y autocuidado basados en el aprendizaje entre iguales, identifica esta necesidad como una oportunidad estratégica para ampliar el alcance del programa Paciente Activo – Cuidado Responsable. Este modelo, validado mediante evidencia científica sólida, ha demostrado su eficacia en el empoderamiento de personas para el manejo de su salud y bienestar.
Existen programas consolidados de bienestar emocional desarrollados en otras comunidades autónomas, vinculados a esta metodología y dirigidos tradicionalmente a personas con problemas de salud. Sin embargo, hasta el momento no se había realizado una adaptación específica y sistemática para su aplicación con profesionales sanitarios, incorporando el foco en el contexto laboral, la gestión emocional en el desempeño profesional y el liderazgo personal y colectivo, aspectos señalados como prioritarios en las estrategias de humanización.
Desde esta necesidad detectada, la Escuela Cántabra de Salud diseña y adapta el taller “Cuidando mi bienestar emocional” para profesionales del sistema sanitario, iniciando su pilotaje con perfiles de gestión. La propuesta se concibe como un espacio formativo estructurado, grupal y participativo, orientado a dotar a los profesionales de herramientas prácticas para el autocuidado emocional, el fortalecimiento de la autoeficacia, la mejora de la comunicación y la toma de decisiones conscientes, así como la planificación de cambios realistas y sostenibles en el día a día.
La justificación del proyecto se apoya, además, en la coherencia con las líneas estratégicas de la Escuela Cántabra de Salud y con los objetivos del Plan de Humanización de Cantabria, que promueven la capacitación, el empoderamiento y el cuidado de los profesionales como eje transversal del sistema. El taller responde así a una doble finalidad: cuidar a los profesionales como personas y reforzar su capacidad para liderar, desde el ejemplo, una atención más humana, consciente y centrada en las personas.
PLANIFICACIÓN Y/ O CRONOGRAMA
El proyecto “Cuidando mi bienestar emocional” se ha desarrollado mediante una planificación progresiva por fases, orientada a garantizar la calidad metodológica, la evaluación del impacto y un despliegue sostenible en el sistema sanitario.

Fase 1. Análisis y adaptación (primer semestre de 2025).
La Escuela Cántabra de Salud analizó programas consolidados de bienestar emocional vinculados a la metodología Paciente Activo y los adaptó al contexto profesional sanitario. Este proceso dio lugar al contenido definitivo del taller, al dossier de autocuidado para las personas participantes y al manual para monitoras y monitores, asegurando la fidelidad metodológica.

Fase 2. Pilotaje (septiembre–octubre 2025).
El taller se pilotó en dependencias del Servicio Cántabro de Salud con profesionales, iniciando con perfiles de gestión, validando contenidos, metodología, duración y dinámica grupal, y recogiendo información para su mejora.

Fase 3. Evaluación y ajuste (finales 2025–primer semestre 2026).
Se realizó una evaluación mediante cuestionarios de satisfacción y análisis cualitativo, incorporando mejoras centradas en el acompañamiento de los planes de acción, sin modificar la estructura ni la metodología del programa.

Fase 4. Formación de monitoras y monitores (septiembre 2026).
Se prevé una formación específica de tipo cross training dirigida a profesionales ya formados en Paciente Activo, centrada en los contenidos del taller y en el enfoque hacia profesionales sanitarios.

Fase 5. Despliegue (a partir de septiembre 2026).
El inicio de los talleres se programa inmediatamente tras la formación, favoreciendo la transferencia de aprendizajes. En una primera fase, el taller se implementará prioritariamente en Atención Primaria, con una implantación progresiva.

Esta planificación escalonada asegura coherencia, calidad metodológica y sostenibilidad, consolidando el taller como una herramienta estable de apoyo al bienestar emocional y al liderazgo humanizado de los profesionales sanitarios.

ENFOQUE
El taller “Cuidando mi bienestar emocional” se basa en un enfoque de formación humanizada, participativa y centrada en la persona, que sitúa el autocuidado emocional como una competencia clave para el ejercicio profesional y el liderazgo saludable en el ámbito sanitario. El taller adopta una metodología experiencial orientada a la adquisición de habilidades prácticas y transferibles al día a día profesional y personal.
El eje metodológico es el modelo Paciente Activo – Cuidado Responsable, basado en la teoría de la autoeficacia y el aprendizaje entre iguales. Este enfoque reconoce que los profesionales sanitarios poseen conocimientos y experiencias que pueden compartirse y potenciarse en un entorno grupal seguro, favoreciendo procesos de reflexión, intercambio y aprendizaje colectivo, con un papel activo de las personas participantes.
El rol de las monitoras y monitores es el de facilitadores del proceso, encargados de guiar las dinámicas, modelar las herramientas y sostener el clima del grupo, manteniendo la fidelidad metodológica al programa. El manual del taller establece una estructura clara y secuenciada de sesiones, garantizando la calidad y homogeneidad del proceso, con la flexibilidad necesaria para adaptarse al ritmo del grupo.
El enfoque integra de forma transversal la relación mente-cuerpo, la gestión emocional, la comunicación consciente, la toma de decisiones y la planificación de cambios realistas mediante planes de acción, herramienta central para trasladar los aprendizajes a compromisos concretos y reforzar la autoeficacia.
Asimismo, el taller prioriza la creación de un espacio grupal basado en la confianza, la confidencialidad y la escucha activa, adaptando contenidos y ejemplos al contexto laboral sanitario y a la carga emocional del trabajo. En conjunto, el enfoque responde a una visión integral de la humanización, que incorpora el cuidado de los profesionales como personas y refuerza su capacidad para liderar entornos de trabajo más saludables y humanizados.
DESARROLLO Y EJECUCIÓN
El taller “Cuidando mi bienestar emocional” se desarrolla en un formato grupal estructurado de seis sesiones presenciales, con una duración aproximada de dos horas y media cada una, diseñadas para facilitar un proceso progresivo de aprendizaje, reflexión y aplicación práctica. Todas las sesiones siguen una secuencia metodológica común, que garantiza la coherencia del proceso y la fidelidad al modelo Paciente Activo.
El desarrollo del taller se apoya en un manual específico para monitoras y monitores, que define objetivos, contenidos, dinámicas y tiempos de cada sesión. Este manual constituye un elemento clave de calidad, ya que asegura una implementación homogénea del taller y facilita su replicabilidad, manteniendo la importancia del proceso de aprendizaje junto a los contenidos.
Cada sesión combina contenidos breves con dinámicas prácticas, ejercicios experienciales y espacios de intercambio grupal. Desde el inicio, se construye un espacio seguro mediante la presentación de las personas participantes y el establecimiento compartido de normas basadas en el respeto, la confidencialidad y la participación activa, favoreciendo la implicación y la expresión emocional.
Los contenidos se abordan de forma progresiva e integrada, trabajando aspectos del bienestar emocional como la identificación de emociones, la relación mente-cuerpo, la gestión del estrés, la comunicación consciente, las relaciones sociales y la toma de decisiones, siempre desde una perspectiva práctica y vinculada a situaciones reales del ámbito profesional.
Una herramienta central del taller son los planes de acción semanales, que permiten a cada participante identificar y poner en práctica pequeños cambios concretos, reforzando la autoeficacia y la sensación de control personal. El seguimiento de estos planes facilita la transferencia de los aprendizajes al día a día.
El papel de las monitoras y monitores es el de facilitadores del proceso, encargados de guiar las dinámicas, modelar las herramientas y favorecer una participación equilibrada. Durante el pilotaje se incorporaron, además, recursos complementarios como las “píldoras de movimiento”, breves pausas activas que favorecen la atención y el bienestar durante las sesiones.
La ejecución del pilotaje confirmó la adecuación del formato, la secuencia de contenidos y la metodología participativa en profesionales sanitarios, así como la viabilidad de sostener un proceso continuado de seis sesiones en una intervención centrada en el bienestar emocional.
DESPLIEGUE
El despliegue del taller “Cuidando mi bienestar emocional” se plantea como un proceso progresivo y sostenible, integrado en la estructura y metodología del programa Paciente Activo – Cuidado Responsable de la Escuela Cántabra de Salud. Este enfoque permite evolucionar del pilotaje a una implantación real en el sistema, manteniendo la calidad y la coherencia metodológica.
Tras el pilotaje, el despliegue se organiza en etapas orientadas a asegurar la preparación del equipo facilitador y la fidelidad al modelo. La existencia de una red consolidada de profesionales ya formados en la metodología Paciente Activo facilita una expansión ágil del taller, sin necesidad de crear nuevas estructuras.
Como elemento clave, se ha previsto una formación específica de tipo cross training, dirigida a monitoras y monitores, centrada en los contenidos del taller y su aplicación al contexto profesional. El inicio de los talleres se programa inmediatamente tras la formación, favoreciendo la transferencia directa de los aprendizajes y la activación del equipo.
El despliegue se iniciará prioritariamente en Atención Primaria, por su papel estratégico y su potencial como entorno de referencia para la promoción del bienestar profesional. A medio plazo, el taller se integrará de forma estable en la oferta formativa de la Escuela, permitiendo su extensión progresiva a otros ámbitos asistenciales y territorios.
Este modelo de despliegue escalonado, apoyado en estructuras existentes y en una metodología contrastada, garantiza una implantación coherente, eficiente y sostenible, consolidando el taller como una herramienta estructural de humanización y liderazgo saludable en el sistema sanitario.
RESULTADOS
El pilotaje del taller “Cuidando mi bienestar emocional” ha generado resultados muy positivos, tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo, confirmando la adecuación del diseño, la metodología empleada y la pertinencia del enfoque dirigido a profesionales sanitarios.
Participación y continuidad
El taller piloto se desarrolló con un grupo de nueve personas inscritas, todas ellas profesionales del sistema sanitario. La totalidad de las personas participantes completó el proceso formativo, alcanzándose una tasa de continuidad del 100 %, un resultado especialmente relevante tratándose de una experiencia piloto y de una intervención centrada en el bienestar emocional, ámbito en el que la adherencia puede verse condicionada por la carga laboral y la disponibilidad de tiempo.
Este dato pone de manifiesto la capacidad del taller para generar compromiso, interés y sentido de utilidad en las personas participantes, así como la adecuación del formato, la duración y la dinámica grupal.
Satisfacción general y metodología
La evaluación de la experiencia formativa muestra un nivel de satisfacción muy elevado. El 100 % de las personas participantes otorgó la máxima puntuación (5 sobre 5) a aspectos clave del taller, como:
•La metodología y la interacción grupal.
•El clima del grupo y la sensación de espacio seguro.
•La confidencialidad.
•El papel desempeñado por las monitoras.
Asimismo, el 88,9 % de las personas participantes considera que el taller cumplió plenamente sus expectativas iniciales y que lo recomendaría a otras personas. La puntuación media global se sitúa por encima de 4,75 sobre 5 en la mayoría de los ítems evaluados, lo que refleja un consenso claro en la valoración positiva de la experiencia.
Estos resultados confirman que la metodología del programa Paciente Activo es plenamente transferible al ámbito del bienestar emocional de los profesionales y genera un entorno facilitador del aprendizaje y la participación.
Valoración de los contenidos
Los contenidos del taller han sido valorados de forma muy positiva y homogénea. Entre los aspectos mejor puntuados destacan:
•El trabajo sobre pensamiento positivo y el cambio de pensamientos negativos.
•La importancia de las relaciones sociales y las herramientas para afrontar la soledad.
•Las técnicas de comunicación, especialmente el uso de los “mensajes YO”.
•La formulación y seguimiento de los planes de acción, identificados como una de las herramientas más útiles del taller.
Impacto percibido
Desde una perspectiva cualitativa, las personas participantes destacan de forma reiterada:
•El empoderamiento personal y la sensación de contar con recursos prácticos aplicables al día a día.
•El valor del grupo como espacio de apoyo, escucha y aprendizaje compartido.
•La utilidad de los planes de acción para organizarse, priorizar y avanzar mediante pequeños cambios realistas.
•La labor de las monitoras, valorada por su empatía, capacidad de comunicación, profesionalidad y modelaje.
En conjunto, los resultados obtenidos avalan la eficacia del taller como herramienta de apoyo al bienestar emocional de los profesionales y refuerzan su potencial como intervención estructurada de humanización y liderazgo saludable dentro del sistema sanitario.
EVALUACIÓN Y REVISIÓN
La evaluación del taller “Cuidando mi bienestar emocional” se concibió como un elemento central del proyecto, orientado tanto a la rendición de cuentas como al aprendizaje organizativo y la mejora continua. Desde el pilotaje se incorporó un sistema de evaluación estructurado para valorar la experiencia formativa y el impacto percibido en las personas participantes.
La evaluación se realizó mediante un cuestionario de satisfacción cumplimentado por la totalidad de las personas participantes, que permitió recoger información cuantitativa y cualitativa sobre la experiencia. Los resultados muestran una alta coherencia entre los objetivos del taller, la metodología aplicada y la experiencia percibida, con valoraciones máximas o muy elevadas en aspectos como la metodología, el clima grupal, la confidencialidad y el papel de las monitoras.

El análisis cualitativo destaca el enfoque práctico del taller, la utilidad de las herramientas, el empoderamiento personal y el valor del grupo como espacio de apoyo y aprendizaje compartido, reforzando la pertinencia de la estructura grupal y de la metodología participativa basada en planes de acción.

La evaluación permitió identificar áreas de mejora relacionadas principalmente con la dificultad para implementar los planes de acción en el día a día, asociada a la gestión del tiempo y la priorización del autocuidado. A partir de estos aprendizajes, la Escuela Cántabra de Salud ha incorporado ajustes orientados a reforzar el acompañamiento en la formulación y seguimiento de los planes de acción, manteniendo la estructura y la metodología del taller.

Este proceso de evaluación y revisión ha consolidado el taller como una intervención pertinente y eficaz, alineada con los principios de humanización y liderazgo saludable, y garantiza que su despliegue posterior se realice sobre una base sólida y sostenible.

CARÁCTER INNOVADOR
El carácter innovador del taller “Cuidando mi bienestar emocional” radica en la adaptación de una metodología contrastada, tradicionalmente dirigida a pacientes y ciudadanía, al ámbito del bienestar emocional y el liderazgo de los profesionales sanitarios. Este cambio de enfoque sitúa a los profesionales no solo como proveedores de cuidados, sino como personas que también necesitan desarrollar competencias de autocuidado emocional.
El proyecto aplica la metodología del programa Paciente Activo – Cuidado Responsable, basada en la teoría de la autoeficacia y el aprendizaje entre iguales, a un colectivo habitualmente destinatario de formaciones más teóricas o técnicas. Frente a estos modelos, el taller propone una formación experiencial, participativa y centrada en la persona, que valora el conocimiento práctico y la experiencia compartida.
Resulta especialmente innovadora la creación de un espacio grupal seguro y horizontal, donde las monitoras y monitores actúan como facilitadores y no como expertos, favoreciendo un aprendizaje significativo. El uso sistemático de planes de acción permite traducir los aprendizajes en cambios concretos y evaluables, superando enfoques meramente reflexivos.
Desde el punto de vista organizativo, el proyecto destaca por apoyarse en una red ya existente de profesionales formados, lo que posibilita un despliegue ágil, sostenible y eficiente. En conjunto, el taller integra bienestar profesional, liderazgo saludable y metodología participativa en una propuesta estructurada y transferible, que contribuye a avanzar en la humanización del sistema sanitario.
DIVULGACIÓN
con el objetivo de garantizar su visibilidad y facilitar la participación de profesionales.
Para el pilotaje se elaboró cartelería específica, difundida por canales internos del SCS. Tras su realización, la experiencia y los resultados del taller se compartieron en las redes sociales de la Escuela, reforzando su posicionamiento como línea emergente de trabajo en bienestar emocional.
Asimismo, el proyecto se incluyó en la Memoria de Actividad 2025 de la Escuela Cántabra de Salud, publicada anualmente de forma pública en su página web, garantizando transparencia, rendición de cuentas y una difusión sostenida más allá del pilotaje.
NIVEL DE APLICABILIDAD
El taller “Cuidando mi bienestar emocional” presenta un alto nivel de aplicabilidad y transferibilidad, al apoyarse en una metodología contrastada, una estructura definida y una planificación orientada a la sostenibilidad dentro del sistema sanitario público.
La utilización del modelo Paciente Activo – Cuidado Responsable, junto con la existencia de una red de profesionales ya formados, permite incorporar el taller como una nueva línea de intervención sin necesidad de crear estructuras adicionales. La disponibilidad de manuales y materiales estandarizados garantiza la fidelidad metodológica y facilita su replicabilidad en distintos contextos.
El diseño modular en seis sesiones y el enfoque práctico basado en planes de acción favorecen su integración en la rutina profesional, incluso en entornos con alta carga asistencial. El modelo de despliegue, apoyado en formación mediante cross training y activación inmediata, refuerza su escalabilidad.
En una primera fase, el taller se implementará prioritariamente en Atención Primaria, con posibilidad de extensión progresiva a otros ámbitos asistenciales. Su enfoque participativo y humanizado lo convierte en una intervención fácilmente transferible a otros sistemas de salud interesados en reforzar el bienestar profesional como eje de la humanización.

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