en el Hospital General Universitario Santa Lucía (HGUSL) en Cartagena, a partir de la
donación altruista de 3.000 libros realizada por una trabajadora del centro en
homenaje a su padre, Francisco Martínez. Lo que comenzó como un gesto solidario se
ha convertido en un programa institucional consolidado, impulsado desde la Comisión
de Cuidados y llevado a cabo desde la subcomisión de humanización del Complejo
Hospitalario Universitario de Cartagena. Este proyecto está liderado por un equipo de
enfermería y cuenta con la participación de profesionales de distintas categorías,
voluntariado de la Fundación FADE y alumnos de la Universidad Católica San Antonio
de Murcia (UCAM).
El proyecto opera en los dos hospitales del Área II de Salud de la Región de Murcia: el
Hospital Santa Lucía (desde 2023) y el Hospital Santa María del Rosell (desde 2025).
Cada semana se atiende a aproximadamente 460 pacientes mediante visitas directas
con un carrito biblioteca. Al mismo tiempo se cuenta con más de 33 puntos de
minibiblioteca distribuidos por los hospitales que garantizan el acceso autónomo al
libro en cualquier momento.
El fondo bibliográfico ha crecido de 3.000 a más de 20.000 libros gracias a un modelo
de donación comunitaria que integra pacientes, familiares, profesionales y ciudadanos,
con puntos de recogida tanto en el hospital como en los centros de salud del Área II.
Un voluntario bibliotecario gestiona la colección aplicando un sistema de clasificación
por colores que facilita la orientación personalizada al paciente.
El 60% de los pacientes visitados acepta un libro y expresa espontáneamente su
agradecimiento. El proyecto promueve la escucha activa y la atención centrada en el
paciente y la familia, convirtiendo cada visita en un momento de contacto humano
genuino. Su bajo coste, sencillez de gestión y alto impacto emocional lo convierten en
una buena práctica de humanización sanitaria con alto potencial de transferibilidad a
otros centros.
Universitario de Cartagena, en memoria a su padre Francisco Martínez, donó más de
3.000 libros de su biblioteca personal para que pudieran acompañar a los pacientes
durante su hospitalización. Ese acto de generosidad ciudadana fue la semilla de
«Biblioteca con alas», un proyecto que hoy forma parte de la estructura institucional de
los hospitales HGUSL y HSMR y que ha demostrado que humanizar la asistencia
sanitaria también consiste en acercar cultura, compañía y esperanza a quienes
atraviesan una experiencia de enfermedad.
La hospitalización representa para muchas personas una experiencia vital compleja que
genera sentimientos de incertidumbre, ansiedad, aislamiento y pérdida de control sobre
la propia vida cotidiana. La humanización de la asistencia sanitaria exige incorporar
estrategias que atiendan no solo las necesidades clínicas, sino también las dimensiones
emocionales, sociales y culturales de las personas. En este sentido, la lectura es una
herramienta especialmente valiosa: favorece la evasión emocional, estimula la
imaginación, reduce el estrés y proporciona compañía durante periodos de
hospitalización prolongados.
El proyecto atiende a perfiles de paciente muy distintos según el centro. En el Hospital
General Universitario Santa Lucía, hospital de agudos y alta complejidad, la
hospitalización supone generalmente una ruptura brusca de la vida cotidiana; el libro
ofrece distracción, refugio y normalidad. En el Hospital Santa María del Rosell,
orientado a pacientes crónicos, paliativos, el libro puede convertirse en compañía
sostenida en el tiempo, un vínculo cultural que acompaña procesos de larga evolución.
Dos realidades clínicas distintas con una misma necesidad profundamente humana.
La respuesta de la comunidad al proyecto ha sido extraordinaria y constituye por sí
misma una evidencia de la necesidad que existía. Tras la primera difusión interna, los
puntos de recogida recibieron más de 7.000 libros en pocos días. Hoy el fondo supera
los 20.000 volúmenes. Este crecimiento no ha sido fruto de una campaña institucional
ni de una inversión económica significativa, sino de la participación espontánea y
sostenida de pacientes, familiares, profesionales y ciudadanos que han hecho suyo el
proyecto.
Desde el punto de vista institucional, el proyecto nació en el seno de la Comisión de
Cuidados del Paciente y se enmarca en la Comisión de Humanización del CHUC y está
liderado por un equipo de enfermería que cuenta con la participación de profesionales
de distintas categorías. Esta integración en la estructura organizativa del hospital
garantiza su continuidad, rigor y vocación de mejora continua. Además, la red de
puntos de recogida se extiende a los centros de salud del Área II de Salud, conectando
el hospital con la atención primaria y la comunidad en una cadena solidaria que
trasciende los muros del centro hospitalario.
• 2023: Donación inicial de Francisco Martínez (3.000 libros). Puesta en marcha
en el Hospital Santa Lucía. Habilitación de la sede en planta terraza con 15
estanterías.
• 2024: Inicio del programa de visitas semanales los martes. Consolidación del
modelo. Crecimiento del fondo hasta 20.000 libros. Ampliación de
minibibliotecas a más de 23 puntos en Santa Lucía. Incorporación del
voluntariado FADE y alumnos UCAM.
• 2025: Ampliación de las estanterías a 21. Expansión al Hospital Santa María del
Rosell con la implantación del sistema de visitas semanales los lunes y el
despliegue de minibibliotecas en 10 puntos.
• Actualidad y futuro: Ampliación prevista de nuevos puntos de minibiblioteca en
ambos hospitales. Continuidad del modelo participativo y de mejora continua.
Funcionamiento periódico
• Semanal: Reparto con carrito biblioteca en todas las unidades. Voluntario
bibliotecario en sede (atención presencial y gestión de peticiones desde planta,
incluida búsqueda de autores o títulos concretos). Rotación quincenal de libros
en las minibibliotecas.
• Trimestral: Reunión para clasificación y organización de los libros recibidos de
forma continua.
• Semestral: Reunión de mejora continua. Se recogen propuestas de pacientes y
aportaciones de los miembros del equipo para evolucionar el proyecto.
experiencia del paciente y de su familia constituye el eje central del proceso asistencial.
Cada visita con el carrito biblioteca no es únicamente una entrega de libros: es un
momento de escucha activa, de conversación y de contacto humano genuino con el
paciente ingresado. Este enfoque es transversal a todo el equipo participante, que
recibe orientación en habilidades comunicativas y trato humanizado.
El modelo se sustenta en tres pilares: la humanización de la experiencia hospitalaria a
través de la lectura como herramienta terapéutica; la participación comunitaria como
motor del proyecto, donde pacientes, familiares, profesionales y ciudadanos son
agentes activos y no meros receptores; y la interdisciplinariedad, que integra personal
sanitario de distintas categorías, voluntariado de la Fundación FADE y estudiantes
universitarios de la UCAM bajo una misma misión.
Que el proyecto nazca desde la Comisión de Cuidados del Paciente y se integre en la
Comisión de Humanización del hospital no es un dato administrativo: es la garantía de
que la humanización se entiende aquí como una responsabilidad institucional y no
como una iniciativa puntual. La voz del paciente tiene peso real: las reuniones
semestrales de mejora recogen sus sugerencias y las incorporan al funcionamiento del
programa.
Tras la donación inicial de Francisco Martínez, se habilitaron puntos de recogida de
libros en el almacén general del hospital y se difundió el proyecto internamente. La
respuesta fue inmediata: en pocos días el fondo alcanzó los 7.000 libros. Se
acondicionó una sala en la planta terraza del hospital, equipada en un principio con 15
estanterías, que se convirtió en la sede central de la biblioteca. Profesionales y
voluntarios celebraron varias sesiones de trabajo para organizar y clasificar el fondo
antes de iniciar el programa de visitas.
Sistema de clasificación bibliotecaria
El voluntario bibliotecario es el responsable de organizar y mantener el orden del
fondo bibliográfico. Los libros se clasifican por categoría temática, género literario y
materia, y se identifican visualmente mediante un sistema de etiquetas de colores: cada
color corresponde a una temática (por ejemplo, verde para poesía, rojo para literatura).
Este sistema intuitivo y de bajo coste permite organizar los libros para orientar al
paciente de forma rápida y personalizada, y facilita la localización de títulos o autores
concretos cuando son solicitados desde planta.
Biblioteca móvil y visitas semanales
El programa de visitas semanales es el corazón del proyecto. Voluntarios y
profesionales recorren las unidades de hospitalización con un carrito biblioteca,
ofreciendo libros directamente a los pacientes en su cama. Durante estas visitas se
promueve la escucha activa y la atención centrada en el paciente y la familia. El servicio
incluye atención personalizada: si un paciente solicita un autor o título concreto, el
voluntario bibliotecario lo localiza en la sede y se lo hace llegar, desde ese momento el libro ya pertenece al paciente sin necesidad de que lo devuelva.
Red de participantes
• Profesionales sanitarios de distintas categorías (enfermería, auxiliares, celadores,
etc.) integrados en la Subcomisión de Humanización.
• Voluntariado de la Fundación FADE: apoyo en la gestión, organización y
distribución.
• Alumnos de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM): participación
activa en visitas y difusión.
• Pacientes y familiares: donantes de libros y participantes activos en la mejora
del proyecto.
• Centros de Salud del Área II: difusión del proyecto y puntos de recogida de
donaciones en atención primaria.
• Lunes (tarde) — Hospital Santa María del Rosell: ~160 pacientes atendidos.
• Martes (tarde) — Hospital General Universitario Santa Lucía: ~300 pacientes
atendidos.
Total semanal: ~460 pacientes. Total anual estimado: más de 20.000 atenciones
directas.
Minibibliotecas — Hospital General Universitario Santa Lucía (desde 2022)
IV Certamen Mejores Proyectos de Humanización — Fundación HUMANS
Biblioteca con Alas · Complejo Hospitalario Universitario de Cartagena · Área II de Salud 6
• 17 unidades de hospitalización
• 3 puntos en Urgencias
• 2 consultas pediátricas
• 1 punto en PET-TAC
• Ampliación prevista en próximos proyectos
Total Santa Lucía: 23 puntos de acceso.
Minibibliotecas — Hospital Santa María del Rosell (desde 2025)
• Urgencias
• Hospital de Día (HDD)
• Consulta de Geriatría
• Consulta de Cirugía
• 6 unidades de hospitalización
Total Rosell: 10 puntos de acceso.
TOTAL ÁREA II: más de 33 puntos de acceso al libro en ambos hospitales.
• Fondo bibliográfico: Más de 20.000 libros (crecimiento importante desde el
inicio en 2023).
• Pacientes atendidos semanalmente: ~460 (300 en Santa Lucía + 160 en Rosell).
• Estimación anual: más de 20.000 atenciones directas a pacientes.
• Puntos de acceso: más de 33 minibibliotecas en los dos hospitales.
• Tasa de aceptación: el 60% de los pacientes visitados acepta y se queda con un
libro.
• Dos hospitales de perfiles complementarios cubiertos en el Área II de Salud.
Indicadores cualitativos
• Los pacientes transmiten de forma espontánea su agradecimiento e interés por
el proyecto durante las visitas.
• Se observa mayor implicación en la lectura durante la hospitalización,
especialmente gracias a la disponibilidad autónoma de libros en las
minibibliotecas de planta.
• Las minibibliotecas con rotación quincenal garantizan variedad para pacientes
de larga estancia.
• Aumento perceptible de la participación comunitaria: ciudadanos, centros de
salud y asociaciones se han sumado espontáneamente a la iniciativa.
• Valoración positiva del voluntariado y de los profesionales participantes
respecto al impacto del proyecto en el ambiente del hospital.
donados, distribuidos y en circulación; número de unidades y puntos de minibiblioteca;
número de pacientes atendidos semanalmente; número de voluntarios implicados) con
indicadores cualitativos (satisfacción de pacientes y familiares, percepción de los
profesionales sanitarios, valoración del voluntariado participante).
El modelo de revisión es continuo y participativo. Las reuniones trimestrales permiten
ajustar la organización del fondo y detectar necesidades operativas. Las reuniones
semestrales son el espacio donde se recogen las aportaciones de pacientes y
IV Certamen Mejores Proyectos de Humanización — Fundación HUMANS
Biblioteca con Alas · Complejo Hospitalario Universitario de Cartagena · Área II de Salud 7
profesionales y se deciden las mejoras a implementar en el siguiente periodo. Este ciclo
de mejora continua ha permitido, entre otras cosas, expandir el proyecto al Hospital
Rosell en 2025 y aumentar progresivamente el número de puntos de minibiblioteca.
donación comunitaria, sin coste para el sistema sanitario.
• Sistema de clasificación por etiquetas de colores: innovación simple, visual, de
coste mínimo y fácilmente replicable.
• Biblioteca móvil con carrito: la lectura llega al paciente en su cama, sin que este
deba desplazarse.
• Servicio de petición personalizada: el paciente puede solicitar un autor o título
concreto y recibirlo en planta.
• Red de puntos de recogida que conecta hospital, centros de salud y comunidad
en un circuito solidario continuo.
• Modelo adaptado a dos perfiles clínicos opuestos (agudos y crónicos/paliativos)
con una misma filosofía humanizadora.
• Integración de la mejora continua con la participación activa de los pacientes en
las decisiones del proyecto.
donación.
• Marcapáginas informativos incluidos en cada libro distribuido, que actúan como
embajadores del proyecto.
• Folletos informativos disponibles en el hospital y en los centros de salud del
Área II.
• Puntos de recogida de libros en los centros de salud del Área II de Salud, que
actúan también como canales de difusión en atención primaria.
• Difusión directa a pacientes y familiares durante cada visita del carrito
biblioteca.
• Campañas periódicas de donación de libros dentro y fuera del hospital.
• Participación en iniciativas y jornadas de humanización sanitaria.
requisitos son mínimos: una sala adaptada, estanterías, un sistema de clasificación
sencillo y voluntad institucional. No requiere inversión económica significativa porque
se sostiene íntegramente sobre la participación comunitaria.
El modelo ha demostrado además su adaptabilidad a diferentes perfiles de centro:
funciona tanto en un hospital de agudos y alta complejidad como en uno orientado a
crónicos y paliativos. Esta versatilidad lo hace replicable en hospitales generales,
centros de media y larga estancia, hospitales de día, centros sociosanitarios y
residencias.
La propia expansión del proyecto dentro del Área II —de un hospital a dos en tres
años— es la mejor prueba de su transferibilidad real. El modelo está documentado, sus
procesos son replicables y su filosofía es universal: cualquier persona hospitalizada
merece momentos de cultura, compañía y esperanza.
