La hospitalización en unidades críticas suele implicar desplazamientos forzosos que generan un importante impacto emocional, social y económico en las familias. La distancia respecto al lugar de residencia, unida a la incertidumbre clínica y a la duración de los ingresos, provoca situaciones de gran vulnerabilidad. En muchos casos, ante la falta de alternativas, los familiares se ven obligados a permanecer durante días o semanas en salas de espera hospitalarias, pasillos o incluso en vehículos, lo que incrementa el desgaste emocional y dificulta su capacidad de acompañamiento durante el proceso asistencial.
Casa Avintia nace para dar respuesta a esta realidad ofreciendo un entorno seguro, digno y cercano a los hospitales donde las familias puedan alojarse durante el ingreso hospitalario de sus familiares, favoreciendo su bienestar emocional y su capacidad de acompañamiento. Desde su apertura en noviembre de 2022, el recurso ha acogido a más de 1.300 familiares. En 2024 el proyecto amplió su capacidad mediante la construcción de nuevos módulos habitacionales, permitiendo aumentar la cobertura y alcanzar una capacidad estimada de hasta 600 familias al año.
El acceso al recurso se realiza mediante derivación de equipos médicos y trabajadores sociales hospitalarios, quienes identifican y valoran las situaciones de mayor vulnerabilidad y necesidad. Este modelo de coordinación sociosanitaria garantiza que el recurso llegue a las familias que más lo necesitan y facilita su integración en el proceso asistencial.
La intervención combina diferentes dimensiones de apoyo: alojamiento digno y gratuito, acompañamiento psicológico especializado, orientación social y apoyo personal, así como un entorno convivencial que favorece la creación de redes de apoyo espontáneas entre familias que atraviesan experiencias similares. Además, Casa Avintia participa en un estudio clínico sobre el síndrome post cuidados intensivos familiares, contribuyendo a generar evidencia científica sobre el impacto de la enfermedad crítica en el entorno familiar y sobre el papel de los recursos de apoyo en su recuperación emocional.
Los resultados obtenidos muestran niveles de satisfacción superiores al 95% entre las familias acogidas, así como una mejora significativa en la percepción de bienestar emocional y en la experiencia global del proceso asistencial.
Casa Avintia se alinea con el Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid y se sustenta en un modelo de colaboración público-privada que permite dar respuesta a una necesidad históricamente invisibilizada: el cuidado del cuidador en contextos de enfermedad crítica. De este modo, el proyecto se consolida como una iniciativa innovadora dentro del sistema sociosanitario español, contribuyendo a situar a las personas y sus familias en el centro de la atención sanitaria.
Esta situación se agrava cuando la hospitalización requiere desplazamientos territoriales prolongados, especialmente en el caso de pacientes derivados a hospitales de referencia o unidades altamente especializadas. En estos casos, las familias deben abandonar temporalmente su entorno habitual, enfrentándose simultáneamente a múltiples factores de estrés:
•Desarraigo territorial y separación del entorno social de apoyo.
•Impacto económico derivado de desplazamientos, alojamiento y manutención.
•Alteración de la dinámica familiar y laboral.
•Incertidumbre clínica y prolongación del ingreso hospitalario.
•Carencia de recursos habitacionales adecuados en el entorno hospitalario.
Aunque algunos centros sanitarios disponen de recursos de apoyo puntual, estos suelen ser limitados en capacidad, duración o alcance, y en muchos casos no contemplan un enfoque integral que aborde las necesidades emocionales, sociales y logísticas de las familias.
En este contexto surge Casa Avintia, un proyecto que responde a esta brecha estructural mediante la incorporación del alojamiento temporal como herramienta de humanización sanitaria, permitiendo que las familias puedan permanecer cerca de sus seres queridos en un entorno digno, seguro y emocionalmente acompañante. El proyecto se alinea con los principios del Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid, contribuyendo a situar a las personas y sus familias en el centro del proceso asistencial.
La duración del programa es anual y continuada (12 meses), garantizando la disponibilidad del recurso de manera estable para las familias derivadas desde los hospitales.
Entre las actividades permanentes del programa se encuentran:
•Coordinación con equipos hospitalarios y servicios de trabajo social.
•Recepción y gestión de derivaciones.
•Proceso de acogida y acompañamiento a las familias.
•Atención psicológica especializada.
•Seguimiento del bienestar emocional durante la estancia.
•Gestión logística y mantenimiento de las instalaciones.
De forma transversal, el proyecto incorpora también actividades complementarias que contribuyen al desarrollo y mejora del modelo:
•Participación en el estudio clínico sobre síndrome post cuidados intensivos familiar (PICS-F), con seguimiento continuado.
•Organización de un evento anual de sensibilización y puertas abiertas dirigido a profesionales sanitarios, instituciones y sociedad civil.
•Realización de talleres y actividades comunitarias orientadas al apoyo emocional y la generación de redes entre familias.
Este enfoque permite combinar la prestación directa del servicio con acciones de investigación, sensibilización social y mejora continua del modelo.
El proyecto aborda de manera integrada diferentes dimensiones del acompañamiento:
Dimensión emocional: mediante atención psicológica especializada orientada a la gestión del estrés, la incertidumbre y el impacto emocional del proceso hospitalario.
Dimensión social: a través de la convivencia entre familias que atraviesan experiencias similares, generando redes espontáneas de apoyo mutuo.
Dimensión económica: ofreciendo alojamiento completamente gratuito que reduce significativamente la carga económica derivada del desplazamiento.
Dimensión sanitaria: mediante coordinación directa con equipos hospitalarios que garantiza la integración del recurso en el proceso asistencial.
Dimensión comunitaria: favoreciendo la participación de voluntariado y entidades colaboradoras que fortalecen el tejido social del proyecto.
Asimismo, el programa incorpora una perspectiva interseccional, garantizando una atención inclusiva y sensible a la diversidad social y cultural de las familias acogidas.
Esto implica:
Atención sin discriminación por origen, género, religión o situación socioeconómica.
Promoción de la convivencia intercultural.
Accesibilidad para personas con discapacidad.
Sensibilidad ante situaciones de vulnerabilidad social, violencia o exclusión.
Las principales fases del proceso son:
•Detección hospitalaria de situaciones de necesidad por parte de los equipos sanitarios.
•Valoración social realizada por los profesionales de trabajo social hospitalario.
•Derivación formal al recurso Casa Avintia.
•Proceso de acogida personalizada a la llegada de la familia.
•Acompañamiento continuo durante la estancia.
•Seguimiento psicológico en función de las necesidades detectadas.
•Evaluación final de satisfacción y cierre de intervención.
Actualmente Casa Avintia cuenta con tres módulos habitacionales y un total de 30 habitaciones, lo que permite alojar simultáneamente a varias familias en un entorno diseñado para favorecer la convivencia y el descanso.
El equipo del proyecto está compuesto por:
•Dirección y coordinación del programa.
•Personal de limpieza y mantenimiento, enmarcado en un modelo de empleo inclusivo.
•Psicólogos especializados en intervención en crisis y acompañamiento emocional.
•Red de voluntariado formada por 65 estudiantes de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) y empresas colaboradoras.
Casa Avintia mantiene una red de colaboración activa con los hospitales de la red pública del SERMAS, especialmente con aquellos centros que reciben pacientes derivados para tratamientos altamente especializados.
Entre los hospitales que derivan familias con mayor frecuencia se encuentran:
•Hospital Universitario 12 de Octubre
•Hospital Universitario La Paz
•Hospital Universitario Ramón y Cajal
•Hospital General Universitario Gregorio Marañón
•Hospital Clínico San Carlos
•Hospital Universitario de La Princesa
•Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda
El proyecto se desarrolla además en coordinación con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, consolidando un modelo de colaboración institucional que fortalece la integración del recurso dentro del sistema sanitario.
Resultados cuantitativos
•Más de 450 familias atendidas en la etapa inicial del proyecto.
•Proyección de hasta 1.600 personas beneficiarias al año tras la ampliación de capacidad.
•95% de satisfacción entre las familias usuarias.
•Reducción percibida del estrés superior al 80% durante la estancia.
Resultados cualitativos
•Los testimonios y evaluaciones recogidas evidencian:
•Mejora del bienestar emocional de las familias.
•Reducción de la sensación de aislamiento durante la hospitalización.
•Generación de redes informales de apoyo entre familias.
•Mayor capacidad de acompañamiento al paciente durante el proceso asistencial.
Entre los principales instrumentos utilizados se encuentran:
•Encuestas estructuradas de satisfacción.
•Entrevistas semiestructuradas con las familias.
•Informes de seguimiento psicológico.
•Indicadores de derivación hospitalaria.
•Datos derivados del estudio clínico sobre síndrome post cuidados intensivos familiar (PICS-F).
Anualmente se realiza un proceso de revisión estratégica, que incluye:
•Análisis de la demanda y perfil de familias atendidas.
•Evaluación de la capacidad del recurso.
•Identificación de mejoras en los programas de apoyo emocional.
•Incorporación de nuevas líneas de intervención si se detectan necesidades emergentes.
Entre sus elementos innovadores destacan:
•Integración de la dimensión habitacional dentro del proceso asistencial.
•Modelo de colaboración público-privada estructurada.
•Incorporación de empleo inclusivo en los servicios auxiliares.
•Desarrollo de investigación clínica asociada al proyecto.
•Abordaje integral del síndrome post-UCI familiar.
Potencial de replicabilidad en otros territorios.
Entre estas acciones se incluyen:
•Organización de un evento anual solidario y de sensibilización.
•Elaboración y publicación de una memoria anual de actividad.
•Colaboración con instituciones sanitarias y entidades sociales.
•Difusión del modelo en redes profesionales y hospitalarias.
•Presencia activa en redes sociales.
El modelo resulta particularmente aplicable en:
•Comunidades autónomas con centros hospitalarios de alta especialización.
•Entornos metropolitanos con elevada movilidad sanitaria.
•Sistemas sanitarios con déficit de recursos de alojamiento familiar.
•Para su implementación se requieren principalmente:
•Cesión o disponibilidad de suelo público o infraestructuras cercanas a hospitales.
•Establecimiento de alianzas con centros sanitarios.
•Gestión a través de entidades fundacionales o del tercer sector.
•Modelo de financiación mixta público-privada.
Estas condiciones hacen que el modelo presente alta viabilidad estructural y capacidad de escalabilidad territorial, contribuyendo a mejorar la humanización de la asistencia sanitaria en diferentes contextos.
