Atención integral y protección laboral a profesionales víctimas de violencia de género en el entorno hospitalario.

HOSPITAL
HOSPITAL REGIONAL UNIVERSITARIO DE MALAGA
Otro
HOSPITAL REGIONAL UNIVERSITARIO DE MALAGA
, , , , , , , , ,
Resumen ejecutivo
El proyecto surge ante la necesidad de dar respuesta a una realidad frecuentemente invisibilizada: la existencia de profesionales sanitarias que sufren violencia de género mientras desarrollan su actividad laboral. Desde la Unidad de Trabajo Social, en coordinación con la Dirección de Personal del Hospital Regional Universitario de Málaga, se diseña un circuito específico de atención, confidencial y multidisciplinar, orientado a la protección integral de las trabajadoras afectadas.

La iniciativa tiene como objetivo principal garantizar un entorno laboral seguro, facilitando la detección precoz, la intervención social especializada y la adopción de medidas laborales de protección que permitan preservar la salud, la seguridad y la continuidad profesional de las víctimas. Para ello, se establece un modelo de actuación basado en la atención individualizada, la máxima confidencialidad y la coordinación institucional.

El proyecto integra la colaboración con recursos externos especializados, como el Instituto Andaluz de la Mujer, que aporta asesoramiento jurídico, atención psicológica e información sobre derechos y ayudas, y la Policía Nacional a través de la UFAM, facilitando orientación en materia de seguridad, valoración del riesgo y acceso a medidas de protección. Esta coordinación permite ofrecer una respuesta ágil, evitando la revictimización y acompañando a la profesional en todo el proceso.

Desde el ámbito interno, la Dirección de Personal articula medidas contempladas en la normativa vigente, como adaptaciones de puesto, reorganización de turnos, movilidad interna o flexibilización laboral, garantizando siempre la confidencialidad y la no exposición de la trabajadora.

El valor diferencial del proyecto reside en trasladar el abordaje de la violencia de género al marco de la humanización organizacional, entendiendo que cuidar a quienes cuidan es una responsabilidad institucional. La intervención del Trabajo Social Sanitario actúa como eje vertebrador, favoreciendo la confianza, la accesibilidad y el seguimiento continuado.

Esta experiencia contribuye a visibilizar la violencia de género como un determinante de salud también en el ámbito laboral sanitario, promoviendo una cultura organizativa basada en la igualdad, la protección y el compromiso activo frente a cualquier forma de violencia, alineada con los principios de humanización del sistema sanitario.

JUSTIFICACIÓN
La violencia de género constituye un problema estructural de salud pública y una grave vulneración de los derechos humanos que afecta de manera directa a la salud física, psicológica, social y laboral de las mujeres. Tradicionalmente, el sistema sanitario ha centrado su respuesta en la atención a mujeres víctimas como pacientes, desarrollando protocolos asistenciales específicos. Sin embargo, existe una realidad menos visible: las propias profesionales del ámbito sanitario también pueden encontrarse en situaciones de violencia de género mientras continúan desarrollando su actividad laboral.

Esta doble condición —profesional sanitaria y víctima— genera una situación de especial vulnerabilidad, frecuentemente marcada por el silencio, el miedo al estigma, la dificultad para solicitar ayuda en el propio entorno laboral y la ausencia histórica de circuitos específicos dentro de las organizaciones. Muchas mujeres afrontan estas situaciones en soledad, sin acompañamiento institucional estructurado, lo que puede derivar en deterioro de la salud mental, disminución del rendimiento profesional, absentismo, dificultades en la conciliación, inseguridad en el puesto de trabajo o incluso abandono laboral.

Desde esta perspectiva, el proyecto desarrollado en el Hospital Regional Universitario de Málaga responde a la necesidad de integrar la perspectiva de género en la salud laboral y en las políticas de humanización organizacional, entendiendo que el cuidado debe extenderse también a quienes cuidan. El Trabajo Social Sanitario, por su formación específica en intervención psicosocial, gestión de recursos y acompañamiento en situaciones de vulnerabilidad, se configura como el eje vertebrador de esta respuesta.

Asimismo, la coordinación con recursos especializados como el Instituto Andaluz de la Mujer y la Policía Nacional mediante la UFAM permite ofrecer una atención integral, evitando derivaciones fragmentadas y garantizando apoyo jurídico, psicológico y de seguridad.

El proyecto se justifica, por tanto, en la responsabilidad ética, legal y organizativa de las instituciones sanitarias de generar entornos seguros también para sus profesionales, contribuyendo a una cultura institucional basada en la igualdad, la protección y la tolerancia cero frente a la violencia.

PLANIFICACIÓN Y/ O CRONOGRAMA
El proyecto se encuentra en funcionamiento desde hace un año, tras una fase inicial de diseño organizativo y coordinación interinstitucional. No se trata de una intervención puntual, sino de la implantación de un modelo estable integrado en la dinámica habitual del hospital.

Fase de diseño inicial

Análisis de la necesidad detectada desde Trabajo Social.

Definición del circuito confidencial de atención.

Coordinación con Dirección de Personal para medidas laborales protectoras.

Establecimiento de canales de colaboración externa.

Fase de implementación

Atención directa a profesionales sanitarias y no sanitarias víctimas de violencia de género.

Inclusión del abordaje familiar, con atención a hijos e hijas.

Activación de recursos sociales, laborales y de protección.

Fase de consolidación (actual)

Seguimiento continuado de casos.

Evaluación y ajuste del circuito.

Integración como recurso estructural del centro.

ENFOQUE
El proyecto adopta un enfoque integral, interdisciplinar y centrado en la persona, basado en el modelo biopsicosocial del Trabajo Social Sanitario. Se reconoce la violencia de género como un determinante de salud que impacta en múltiples dimensiones: personal, familiar, laboral y social.

El enfoque es:

Asistencial, mediante intervención individualizada.

Organizacional, implicando a la institución como agente protector.

Preventivo, favoreciendo detección precoz.

Colaborativo, mediante coordinación interinstitucional.

Humanizador, ampliando el concepto de cuidado al profesional.

DESARROLLO Y EJECUCIÓN
El proyecto se articula mediante un circuito específico de actuación:

1. Acceso confidencial
La profesional accede directamente a la Unidad de Trabajo Social, garantizando privacidad absoluta.

2. Valoración especializada
Se realiza diagnóstico social individualizado y diseño de plan de intervención.

3. Acompañamiento profesional
Incluye orientación, apoyo psicosocial, información de derechos y seguimiento continuado.

4. Medidas laborales protectoras
En coordinación con Dirección de Personal:

Adaptaciones de jornada.

Cambios organizativos.

Protección de la confidencialidad.

5. Coordinación externa
Activación de recursos del IAM y UFAM según necesidades.

6. Atención al entorno familiar
Incorporación de hijos e hijas en el abordaje integral.

DESPLIEGUE
El despliegue ha sido progresivo e integrado en la estructura organizativa del hospital:

-Difusión interna dirigida a responsables clave.

-Centralización del circuito en Trabajo Social.

-Extensión del recurso a todo el personal (sanitario y no sanitario).

-Establecimiento de canales directos con instituciones externas.

Actualmente, el programa está plenamente operativo y normalizado.

RESULTADOS
Resultados asistenciales

-Atención individualizada a profesionales en situación de violencia.

-Mejora del acceso a recursos especializados.

-Acompañamiento familiar.

Resultados organizativos

-Implantación de medidas laborales protectoras.

-Respuesta institucional estructurada.

-Consolidación del Trabajo Social como referente.

Resultados en humanización

-Visibilización de una realidad oculta.

-Generación de confianza institucional.

-Cultura organizativa más igualitaria.

EVALUACIÓN Y REVISIÓN
La evaluación es continua y cualitativa, basada en:

-Seguimiento de los planes de intervención.

-Adecuación de medidas laborales.

-Coordinación con organismos especializados.

-Revisión periódica del circuito.

El proyecto se concibe como proceso dinámico de mejora continua.

CARÁCTER INNOVADOR
La innovación radica en introducir la violencia de género dentro de la gestión de la salud laboral hospitalaria, superando el modelo centrado únicamente en pacientes.

Elementos innovadores:

-Integración real entre Trabajo Social y Recursos Humanos.

-Circuito confidencial interno inexistente previamente.

-Reorganización coordinada de recursos existentes.

-Modelo replicable sin necesidad de nuevas estructuras.

DIVULGACIÓN
La divulgación se ha desarrollado principalmente en el ámbito interno, garantizando equilibrio entre visibilidad del recurso y protección de las profesionales:

-Información dirigida a equipos directivos y mandos.

-Sensibilización institucional.

-Coordinación permanente con IAM y UFAM.

-Previsión de difusión futura en foros técnicos.

NIVEL DE APLICABILIDAD
El modelo presenta alta transferibilidad porque:

-Utiliza recursos ya existentes.

-No requiere inversión estructural adicional.

-Se basa en procedimientos organizativos reproducibles.

-Puede adaptarse a distintos centros sanitarios.

-Se apoya en redes institucionales presentes en todo el territorio.

El proyecto demuestra que es posible convertir el hospital en un entorno activo de protección, integrando igualdad, salud laboral y humanización mediante coordinación y compromiso institucional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio