En nuestro ámbito sanitario son los profesionales, con su alto nivel competencial y demostrado compromiso, los principales activos de la asistencia sanitaria. Su implicación y dedicación son la llave del éxito. Por ello, existe la prioridad de “cuidarles”: creando espacios saludables, reconociendo sus logros y esfuerzos, creando espacios de reflexión, escuchándoles con cursos de autocuidados.
Si creemos en el capital humano como la fuerza dinamizadora de los centros sanitarios todo lo que hagamos para crear un espacio saludable y humanizado redundará en un beneficio común; la mejora de la calidad asistencial. Por ello, es necesario centrar los esfuerzos en promover el bienestar en los lugares de trabajo y no sólo en evitar el malestar como se ha venido haciendo hasta ahora de manera generalizada.
La estrategia “SermaSaludable” se caracteriza por un compromiso con la salud mediante una toma de decisiones de políticas saludables, existiendo una interrelación de las distintas áreas que intervienen en salud, incidiendo en la participación comunitaria, impulsando la relación con otros sistemas sanitarios e integrando el proyecto “SermaSaludable” en el plan de salud del Servicio Madrileño de Salud.
En definitiva, se pretende desplegar un programa integral para conseguir un entorno de trabajo saludable y más humanizado. El proyecto contiene una fase inicial de análisis y recogida de datos, la creación de un grupo de trabajo coordinador, el diseño de un catálogo de actividades para el fomento de la salud biopsicosocial impulsado y liderado por los profesionales voluntarios, la implantación de actividades concretas y por último la evaluación de resultados a través fundamentalmente de la encuesta de bienestar laboral.
En primer lugar, debemos plantearnos ¿Porqué emprender un marco estratégico y referencial de entornos saludables en los centroos sanitarios? La gestión de la salud integral de los empleados se ha convertido en un elemento clave dentro de la estrategia de gestión de personas de cualquier centro sanitario, independientemente de su tamaño. Ahora, es más importante que nunca que los responsables de personas y equipos reflexionen acerca de lo que significa cuidar de forma holística de su plantilla, así como sobre la forma en la que su salud puede verse afectada por una situación excepcional como la actual.
No obstante, el beneficio más importante para la sociedad madrileña del programa radica en el efecto ejemplificador para los ciudadanos gracias, sobre todo, a la proyección exterior del proyecto y su repercusión indirecta en la reducción del gasto sanitario al tener una población trabajadora más sana.
1. Análisis del estado de la salud de la población trabajadora del Servicio Madrileño de Salud que determinan los hábitos saludables. Elaboración de la primera encuesta sobre la salud de la población trabajadora y del borrador de la Estrategia mediante la colaboración de diferentes técnicos de la Institución. Presentación de la estrategia en la Asamblea de Madrid.
2. Constitución de los Grupos Técnicos y primera revisión externa del borrador de la Estrategia. Consulta con las distintas Direcciones Generales de la Consejería de Sanidad para formar parte de los Grupos Técnicos.
3. Reuniones con los grupos técnicos para diseñar el Plan de Acción de la estrategia y definir las distintas líneas de actuación y actividades que la desarrollan:
4. Aprobación de la Estrategia y difusión de la misma en la intranet del Servicio Madrileño de Salud.
5. Redacción y Desarrollo de las diferentes líneas de actuación de la estrategia.
6. Seguimiento y primera revisión de las actuaciones.
7. Seguimiento y segunda revisión de las actuaciones.
El proyecto engloba a todos los servicios/unidades de los centros sanitarios de la Sanidad Madrileña con repercusión a todas las personas trabajadoras, y en todas sus categorías profesionales, ya que la salud no entiende de categorías.
La Estrategia implica la coordinación de políticas públicas en la Sanidad Madrileña, sin perjuicio de las competencias de otras Administraciones implicadas, relacionadas con la alimentación, el bienestar emocional y la actividad física.
Las áreas implicadas de cada centro sanitario más directamente en la estrategia son entre otras:
-Gerencia
-Recursos Humanos
-Humanización
-Formación
-Calidad
-RSC
-Salud Laboral
-Comunicación
Para el desarrollo de la estrategia saludable en el entorno del centro sanitario, se cuenta con “vinculos operativos” con numerosos expertos en la materia, Salud Laboral, de los Recursos Humanos, Servicio de Rehabilitación, Calidad, Formación Continuada, agentes sociales, así como con la participación de los Comités de Seguridad y Salud, Humanización y Antitabaco en un marco de alianzas innovador dentro de un programa de Promoción de la Salud.
Las acciones del programa se basan en un análisis periódico y actualizado de la información disponible sobre datos e indicadores de la salud: como estrés laboral, quejas, factores de riesgo, índices de siniestralidad, ausencias por enfermedad…
El programa engloba más de 140 iniciativas saludables distribuidas en las siguientes áreas:
– Acciones de mejora del entorno físico de trabajo
-Acciones de mejora en la nutrición y alimentación saludable
– Acciones de mejora del entorno de bienestar emocional
– Acciones de mejora del entorno comunitario
– Acciones de mejora de la sostenibilidad medioambiental
– Acciones de mejora de la prevención del tabaquismo
-Acciones en la mejora de la ergonomia
-Acciones de prevención del riesgo cardiovascular
-Acciones a nivel de la Seguridad Vial
-Acciones a nivel de flexibilidad horaria y conciliación familiar y laboral
-Acciones a nivel de discapacidad y envejecimiento activo
Las intervenciones son de carácter conductual, destinadas a influir en el conocimiento, las actitudes, las habilidades y la actitud de las personas trabajadoras, si bien tienen una dimensión colectiva en el entorno de la Institución y una incidencia social diferenciadora.
– Difusión en la intranet del Servicio Madrileño de Salud para difundir a nivel social los estilos de vida saludable llevadas a cabo.
– Información y educación dirigida a los profesionales para fomentar la participación de los empleados en las iniciativas del programa.
– Acuerdos de colaboración con administraciones municipales y regionales para apoyar la práctica de iniciativas saludables dentro de la organización.
– Participación de la ciudadanía y sociedad municipal en general en las distintas iniciativas que se lancen desde el centro sanitario.
– Implantar una cultura de la salud que satisfaga las necesidades tanto de la organización como de los trabajadores.
– Integración de la gestión de la salud en el plan estratégico de las Direcciones.
– Concienciación y difusión de la importancia de la existencia de hábitos saludables
– Sensibilización desde los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales a los profesionales sanitarios respecto a su papel de educadores sobre la alimentación, la actividad física saludable, el bienestar emocional, la conciliación, el envejecimiento activo.
– Implicación a los agentes sociales del centro sanitario para promover unas condiciones que favorezcan la alimentación y actividad física saludable en el ámbito laboral.
– Desde las distintas direcciones de los centros sanitarios se integrarán los modelos de buena práctica en el fomento de actividad física y alimentación saludables, a realizar por los diferentes actores del ámbito laboral.
– Adecuada oferta de alimentos saludables en la cafetería del centro y su entorno.
AGENTES DINAMIZADORES DEL PROGRAMA
– Comité antitabaco
– Comité de Humanización
– Técnicos de Calidad
– Fisioterapeutas
– Técnicos de Dietética y Nutrición
– Psicólogos del Servicio de Psiquiatría
– Técnicos del Area de Recursos Humanos
– Delegados de Prevención y Comité de Seguridad y Salud
REQUISITOS PARA EL ÉXITO DEL PROGRAMA
Los requisitos exigibles a un óptimo programa de intervención para implantar hábitos saludables en el seno de un centro sanitario del Servicio Madrileño de Salud:
1. Que la dirección haya manifiestado su compromiso con la salud y el bienestar y se ha implicado en el apoyo a las iniciativas de salud.
2. Participación activa del personal sanitario de Salud Laboral, de los trabajadores, sus representantes, etc., con distintos niveles de colaboración.
3. Planteamiento de intervenciones a distintos niveles (individuo y colectividad), estableciendo los beneficiarios de cada actuación.
4. Las medidas e intervenciones son fáciles de integrar. “Dar pequeños pasos con buenos resultados”.
5. Claridad y transparencia en las intervenciones que se están realizando.
Comunicando “qué se quiere hacer”, “el porqué de estas actuaciones”, “cuándo”, “para qué”, “para quién” y “lo que se espera obtener del esfuerzo que supone la implicación de todos”.
6. Los programas está sujetos a evaluación y seguimiento.
DESARROLLO
Para desarrollar el marco estratégico “SermaSaludable” seguimos el análisis DAFO a través del cual vemos como debilidades:
El cambio de cultura que se debe realizar pasando de un rol de presentismo laboral a un agente activo canalizador de propuestas.
Un modelo directivo jerárquico y vertical que se transforma por una organización transversal y con un liderazgo más cercano al estilo “Laissez faire”.
Un cambio de modelo de producción previamente basado en su orientación a
tareas por otro orientado a los resultados en salud en la población.
En cuanto a las posibles amenazas que podemos encontrar:
Una falta de colaboración de los agentes externos, agentes sociales, colegios profesionales y organismos oficiales al no sentir como propio el proyecto o vivirlo como intrusismo de sus competencias.
Una resistencia al cambio de los propios profesionales.
La organización de la contratación por la bolsa de empleo, los traslados de centro y la elección de centro de trabajo por concurso oposición no facilitan la fidelización de los profesionales y aumentan la rotación entre los mismos lo cual dificulta generar una cultura de empresa que perdure en los equipos.
El proyecto engloba a todos los servicios/unidades de los centros sanitarios de la Sanidad Madrileña con repercusión a todas las personas trabajadoras, y en todas sus categorías profesionales, ya que la salud no entiende de categorías.
La estrategia sigue las fases y/o etapas siguientes:
1ª Etapa: Presentación, Información y Sensibilización
2ª Etapa: Adhesión al programa
3ª Etapa: Diagnóstico y Evaluación inicial
4ª Etapa: Plan de Acción
5ª Etapa: Seguimiento y Evaluación
-Requiere de una inversión económica mínima. Se utilizarán los propios recursos humanos de los centros sanitarios
-Contribuye a que haya empleados más sanos
-Mejora significativa de la imagen corporativa
-Contribuye a reducir el absentismo laboral, los periodos de baja laboral y los costes asociados
-Mejora el clima laboral
-Orgullo de pertenencia a la Institución
-Mayor calidad de vida y mayor satisfacción en el trabajo
-Genera que los trabajadores estén más comprometidos y motivados
-Disminución del presentismo
-Prevalece el trabajo en equipo y la cooperación para conseguir los hitos establecidos en alineación con los objetivos de la institución
-Impacto social positivo
-Mejora de la calidad asistencial
Para garantizar la viabilidad de la implantación del programa y su efectividad, se aplican mecanismos de evaluación específicos conforme a cada una de las acciones previstas.
Se evalua el grado de cumplimiento de los objetivos planteados y el grado de consecución de los resultados previstos. Se recogen en la memoria los resultados finales, las conclusiones derivadas de los resultados y, a partir de estas consideraciones, se podrán plantear propuestas de mejora para nuevos ciclos de actuación del programa.
La evaluación puede estructurarse conforme a 6 aspectos principales:
1. Comunicación de las acciones a la organización.
2. Participación en las actuaciones.
3. Nivel de satisfacción obtenido en las actuaciones.
4.Repercusión sobre los cambios conductuales en la organización.
5. Análisis del proceso de promoción de hábitos saludables.
6. Impacto logrado por el programa de promoción de la salud a otros grupos de interés (empresas externas, usuarios, pacientes.. etc.).
Se requerirá la recogida de evidencias:
Grado de satisfacción de los usuarios/pacientes. Imagen que proyecta el centro en los medios de comunicación local, autonómica, nacional e internacional: apariciones en prensa, motivo de la aparición, alcance social, territorial, .etc. Mejora en los resultados de auditorías, autoevaluaciones, certificaciones, etc. Premios otorgados, participación en certámenes, foros, premios, etc.
Cada centro/dispositivo remitirá una plantilla cumplimentada con la acción puesta en marcha en su ámbito de trabajo y los resultados detectados para compartirla con el resto de la organización del Servicio Madrileño de Salud y anime a otros profesionales a unirse a la acción saludable o implantarla en su puesto de trabajo.
El diseño de herramientas de medición ayudan a:
Identificar las posibles barreras y/o limitaciones que impiden los cambios efectivos
Medir el impacto del programa en el centro/organismo
Proyectar los nuevos pasos para un desarrollo sostenible del modelo de Empresa Saludable establecido
En esta etapa, será necesario nuevamente evaluar la nueva realidad
Periódicamente a través del promotor de hábitos de salud (PHS), se llevará en el centro sanitario un seguimiento de las prácticas e iniciativas saludables puestas en marcha y se registrará dicha información a través de la Red
El número de potenciales indicadores puede ser infinito, debiéndose adaptar a las particularidades del centro sanitario y al objetivo establecido.
– Horas de formación en el modelo saludable
– Indicadores de salud: tensión arterial, colesterol, peso
– Número de evaluaciones e intervenciones psicosociales
– Número y resultados de encuestas de clima laboral
Horas dedicadas al ejercicio físico
– Horas dedicadas a los órganos internos de la institución y otros foros (comités de seguridad y salud, calidad, medioambiente, comités anti-tabaco… )
– Número de convenios con centros deportivos externos, concejalías de deportes municipales
– Número de reclamaciones de usuarios
– Número de talleres de deshabituación tabáquica
– Número de horas de voluntariado
– Bajas atribuidas a Factores Psicosociales
– Bajas por Accidente de trabajo
– Bajas por Enfermedad profesional
– Peticiones de teletrabajo
– Nº de concursos relacionados, acciones y horas de formación con la alimentación saludable
– Nº horas de las reuniones periódicas de los trabajadores del centro para cuestiones relacionadas con las actividades de promoción de la salud
– Nº de máquinas expendedoras de alimentos de los centros de trabajo
– Nº carteles informativos sobre alimentación saludable de cada centro
– Nº de jornadas relacionadas con el medio ambiente
– Nº de horas de formación de la escuela de espalda
– Nº de horas de formación en talleres prácticos de riesgos psicosociales, estrés laboral, mindfunnes, coaching…
– Registro de situaciones conflictivas y agresiones de usuarios
– Nº horas de Formación en el manejo de situaciones conflictivas
– Nº de jornadas de formación en seguridad vial
– Nº de vacunaciones de la gripe y covid-19
– Nº de consultas y actividad (programadas y a demanda) del programa (PAE)
– Programas/acciones relacionadas con la salud mental
Partimos que la evolución hacia el modelo saludable debe hacerse, idealmente, con el compromiso de los equipos directivos, bajo el liderazgo de las áreas de Recursos Humanos y Servicios de Prevención, explicando la hoja de ruta hacia dónde se quiere ir y haciendo participar a todos los integrantes de la organización, para que lo sientan como propio. De esta manera, se consigue que aflore el orgullo de pertenencia a la organización al conseguir que los profesionales se conviertan en sus mejores embajadores. Este es uno de los factores claves de éxito, la transversalidad del programa.
El proyecto considera el lugar de trabajo como espacio social adecuado para influir positivamente en la mejora de la salud de la población trabajadora, su eje central es la promoción de actividades saludables y humanizadas, tiene carácter voluntario, se propone un modelo de gestión saludable, responsable y sostenible integrado en estructuras y procedimientos existentes y que finalmente está sometido a evaluación sistemática y mejora continua.
Con el marco estratégico se consigue la involucración de los profesionales que viven el proyecto como propio, se inicia un cambio de cultura hacia la autonomía personal y el autocuidado profesional, dejando de ser la empresa la fuente suministradora de servicios. De este modo, además se consigue abandonar el paradigma paternalista por un formato de colaboración corresponsable. Y con estos cambios de cultura se verá la repercusión en la atención a la ciudadanía. Ya que tal como te trate tu centro sanitario tratarás tu a los pacientes. El mensaje que se deriva de las acciones y políticas de la organización se transmiten en el ADN de la actividad asistencial.
Los diez contenidos básicos del Plan estratégico:
1. Participación. Apoyarse en actores.
2. Propósito. Meta superior.
3. Datos. Diagnóstico.
4. Inversión. Inversión dispuestos a asumir.
5. Plan/Proyecto. Plan ambicioso.
6. Contenidos. Contenidos de las acciones.
7. Calendario. Secuenciar acciones en el tiempo.
8. Mensajes. Comunicar-difundir.
9. Liderazgo. Movilizar/implicar a todos los actores.
10.Logros obtenidos. Valorar eficacia del plan y reajustar.
Además, el programa será parte indispensable en numerosos foros, jornadas y seminarios tanto en el ámbito español como, en ocasiones, en foros internacionales.
A esa presencia en los medios de comunicación, con el fin de dar valor a la implantación ayudará la participación y candidatura en diferentes premios, reconocimientos y galardones, tanto en el ámbito autonómico como en el ámbito nacional e internacional.
Con el despliegue de todas las actividades señaladas se planteará el objetivo de conseguir las siguientes certificaciones de reconocido prestigio y del mismo modo, con la presentación del proyecto en diversos eventos, hacer visible el trabajo desarrollado.
a. Adhesión a la Declaración de Luxemburgo que en España emite el INSHT.
b. Certificado Modelo de Empresa Saludable de Aenor.
