CASA RENAL se define como una Unidad de Transición Renal (Transition Care Unit) que utiliza la arquitectura humanizada para transformar el hospital en un entorno hogareño y acogedor. El objetivo central es acercar las técnicas domiciliarias al paciente, eliminando la frialdad del entorno hospitalario y sustituyéndola por un espacio que recrea la intimidad y tranquilidad del hogar.
A través de esta «hogarización», el proyecto busca:
1. Romper barreras psicológicas: Reducir la ansiedad y el miedo al manejo de tecnología compleja (cicladoras, monitores de hemodiálisis) mediante un entrenamiento en un espacio seguro y acogedor.
2. Fomentar la elección informada: Proporcionar un punto de acogida único donde el paciente y su familia puedan asimilar los cambios que implica la Enfermedad Renal Crónica (ERC) sin las presiones de un entorno de agudos. También pueden interaccionar con los pacientes en DP y HDDomi resolviendo dudas y ganando confianza.
3. Promover el empoderamiento: Convertir al paciente en el protagonista de su cuidado integral, facilitando que el Tratamiento Sustitutivo Renal (TSR) se adapte a su vida y no al revés.
CASA RENAL no es solo un espacio físico; es una declaración de intenciones sobre cómo la arquitectura y el diseño pueden ser herramientas terapéuticas para devolver la libertad a las personas con enfermedad renal. Actualmente, el proyecto se encuentra en su primera fase operativa, habiendo logrado un éxito rotundo en la integración de la HDDomi, aumentando un 92 % el número de pacientes desde el 2023. No obstante, el proyecto nace con una visión ambiciosa: implicar a la DP en su totalidad y a la consulta de ERC Avanzada (ERCA) en este modelo de espacio único.
Las TSR domiciliarias, como la diálisis peritoneal (DP) y la hemodiálisis domiciliaria (HDDomi), aportan beneficios ampliamente reconocidos en términos de autonomía, conciliación, participación activa del paciente, adaptación a la vida cotidiana y experiencia de atención. Igualmente aportan beneficios clínicos en supervivencia, reducción de hospitalizaciones, manteniendo función renal residual y facilidad de plantear terapias incrementales. Sin embargo, su implantación no depende únicamente de la indicación clínica o de la disponibilidad tecnológica. Requiere también un entorno asistencial que favorezca el aprendizaje, reduzca el miedo, aumente la confianza y facilite la implicación progresiva del paciente y su entorno. En muchas ocasiones, la barrera principal no es técnica, sino emocional, organizativa y relacional.
Los espacios sanitarios convencionales, diseñados prioritariamente para la asistencia aguda o para procedimientos altamente protocolizados, no siempre responden a las necesidades de quienes deben prepararse para asumir un tratamiento en su propio domicilio. La frialdad ambiental, la falta de intimidad, la rigidez de los circuitos y la fragmentación de la atención y equipos humanos, pueden dificultar la adaptación a la técnica, reforzar la dependencia del hospital y aumentar la ansiedad de pacientes y familiares. Por ello, resulta necesario avanzar hacia modelos asistenciales que integren la seguridad clínica con un entorno más cercano, comprensible y acogedor, capaz de acompañar a la persona en un proceso de aprendizaje progresivo y de empoderamiento real.
El proyecto CASA RENAL nace precisamente para dar respuesta a esta necesidad. Su fundamento es transformar un espacio asistencial en un entorno de características más hogareñas, amables y funcionales, específicamente orientado a la preparación, entrenamiento, acompañamiento y seguimiento de pacientes candidatos a terapias renales domiciliarias. No se trata únicamente de modificar la estética del espacio, sino de rediseñar la experiencia asistencial desde una perspectiva centrada en la persona, incorporando elementos físicos, organizativos y emocionales que faciliten una transición más segura y humana hacia el domicilio.
La justificación del proyecto se apoya en varias necesidades detectadas en la práctica clínica diaria. En primer lugar, la necesidad de disminuir el impacto emocional que supone el inicio de una técnica domiciliaria, reduciendo el miedo al cambio, la inseguridad y la percepción de complejidad. En segundo lugar, la necesidad de favorecer la comprensión y el aprendizaje en un entorno menos agresivo y más parecido al espacio donde realmente se desarrollará el tratamiento. En tercer lugar, la necesidad de implicar al cuidador y a la familia como parte esencial del proceso asistencial, reconociendo su papel no solo logístico, sino también emocional y relacional. Y, finalmente, la necesidad de integrar en un mismo entorno la educación sanitaria, el entrenamiento técnico, la valoración funcional, el apoyo emocional y el seguimiento clínico, evitando circuitos fragmentados y desplazamientos innecesarios.
Desde la perspectiva de la humanización, CASA RENAL responde de forma directa a principios fundamentales como la dignidad, la intimidad, la accesibilidad, la personalización de la atención, la participación activa del paciente en la toma de decisiones y el reconocimiento de su entorno afectivo. El proyecto entiende que la humanización no consiste solo en “hacer más agradable” el proceso asistencial, sino en construir condiciones reales para que el paciente se sienta acompañado, comprendido, capacitado y partícipe de su propio cuidado.
Asimismo, este modelo se justifica por su potencial para mejorar no solo la experiencia subjetiva del paciente, sino también aspectos asistenciales concretos. Un entorno adaptado y un circuito centrado en la persona pueden favorecer una mejor adherencia al entrenamiento, facilitar la consolidación de las técnicas domiciliarias, reducir abandonos precoces, optimizar la coordinación entre profesionales y reforzar la continuidad asistencial. De este modo, la humanización del espacio y del proceso deja de ser un valor exclusivamente cualitativo y pasa a convertirse en una herramienta de mejora clínica y organizativa.
Otro elemento central del proyecto es su carácter multidisciplinar. La transición a terapias domiciliarias no depende solo del nefrólogo o de la enfermería de diálisis, sino de un trabajo coordinado entre distintos perfiles profesionales capaces de atender dimensiones clínicas, educativas, funcionales, emocionales y sociales. CASA RENAL se concibe como un punto de encuentro donde esta atención integral puede desarrollarse de manera coherente, favoreciendo una visión más completa de las necesidades del paciente renal y de su familia.
Además, el proyecto responde a un reto especialmente relevante en el contexto actual: la necesidad de impulsar modelos asistenciales más sostenibles, más próximos al domicilio y más coherentes con una atención moderna, participativa y orientada al valor. Las terapias domiciliarias constituyen una línea estratégica en nefrología, pero su crecimiento exige entornos que hagan posible su incorporación de forma realista, equitativa y segura. En este sentido, CASA RENAL no solo atiende una necesidad local, sino que ofrece una propuesta alineada con las tendencias actuales de reorganización asistencial, atención centrada en la persona y expansión de modelos domiciliarios.
Finalmente, la justificación del proyecto reside también en su capacidad de transferencia. Aunque surge de una experiencia concreta, su planteamiento es aplicable a otros centros y contextos asistenciales, ya que no depende exclusivamente de grandes inversiones estructurales, sino de una determinada forma de entender el espacio, la relación asistencial y el proceso de transición al domicilio. Por ello, CASA RENAL puede constituir una buena práctica exportable, capaz de inspirar cambios organizativos y ambientales en otras unidades de enfermedad renal crónica avanzada, diálisis peritoneal o hemodiálisis domiciliaria.
En conjunto, este proyecto se justifica por la necesidad de ofrecer una respuesta más humana, integral y eficaz a uno de los momentos más sensibles del proceso renal: la preparación para vivir y tratarse en casa. CASA RENAL propone un cambio de mirada, en el que el espacio deja de ser un mero contenedor de actividad clínica para convertirse en una herramienta terapéutica, educativa y emocional al servicio de la persona.
• Fase 1 (Actual): Consolidación de la infraestructura física y éxito del programa de HDDomi, alcanzando los 94 pacientes atendidos globalmente en la unidad.
• Fase 2 (Inminente): Integración completa de todos los flujos de Diálisis Peritoneal dentro del espacio hogarizado de entrenamiento, unificando criterios de cuidados 360.
• Fase 3 (Visión de futuro): Despliegue del modelo en la etapa de ERCA, convirtiendo a CASA RENAL en el punto de acogida inicial para que la transición a técnicas domiciliarias sea el camino natural y no la excepción.
El proyecto se enfoca en que la arquitectura no sea solo estética, sino funcional para la educación. Al recrear un ambiente similar al hogar en la unidad de entrenamiento, se da veracidad al proceso de adaptación. Para el paciente de ERCA, ver a otros pacientes realizar su técnica de forma autónoma en un salón acogedor —la denominada «escuela de pacientes informal»— es mucho más efectivo para romper el miedo que cualquier explicación teórica en una consulta médica tradicional.
El proyecto CASA RENAL se desarrolla desde un enfoque de atención centrada en la persona, en el que la humanización no se limita al trato, sino que se extiende también al espacio, a la organización asistencial y a la manera en que pacientes y familias viven el proceso de transición hacia las terapias renales domiciliarias.
Parte de la idea de que el espacio también influye en el cuidado. Por ello, se crea un entorno de características más hogareñas, accesibles y amables, diseñado para favorecer el aprendizaje, reducir el miedo a la técnica, aumentar la seguridad percibida y facilitar la participación activa del paciente y su cuidador.
El enfoque integra de forma coordinada la formación técnica, el acompañamiento emocional, la participación familiary el seguimiento clínico, evitando una atención fragmentada y favoreciendo una experiencia asistencial más comprensible, cercana y continua. De esta forma, el entrenamiento en diálisis domiciliaria no se concibe únicamente como la enseñanza de una técnica, sino como un proceso progresivo de adaptación, confianza y empoderamiento.
Asimismo, CASA RENAL adopta un enfoque multidisciplinar y transferible, en el que distintos profesionales colaboran para responder a las necesidades clínicas, funcionales y emocionales de cada paciente. Este modelo permite integrar asistencia, educación y seguimiento en un mismo circuito, con potencial aplicación en otras unidades de enfermedad renal crónica avanzada y terapias domiciliarias.
Conscientes de que el lenguaje crea pensamiento, el propio nombre aspira a cambiar toda la dinámica del servicio de nefrología y trasplante, consiguiendo la integración completa del equipo clínico y la percepción familiar hacia el hospital como institución cercana por parte del paciente renal y su entorno.
• Se ofrece información de elección asistida en un clima de confianza.
• Se realiza un entrenamiento prolongado (media de 1,1 meses realizando unas 30 sesiones aproximadamente de HDDomi) que respeta los tiempos de asimilación de cada persona.
• Se fomenta una «escuela de pacientes informal», donde veteranos en técnicas domiciliarias comparten sus vivencias con los nuevos, reduciendo el estigma y el miedo.
• Tele-monitorización en tiempo real: Uso de tablets y dispositivos para control de constantes que dan seguridad al paciente al saberse vigilado por el equipo especializado desde la distancia.
• Atención continuada 24×7: Soporte telefónico constante que refuerza la tranquilidad del paciente en su transición al hogar.
• Videollamadas para resolver problemas en directo con personal de enfermería especializado.
Estos indicadores se revisan periódicamente en reuniones del equipo multidisciplinar, lo que ha permitido introducir ajustes progresivos en el circuito de entrenamiento, el acompañamiento emocional, la implicación de cuidadores y los recursos de soporte remoto.
Como siguiente paso, se plantea sistematizar la medición mediante indicadores PREMs/PROMs y comparar resultados pre y post implantación del modelo CASA RENAL.”
En el ámbito científico y profesional, la unidad lidera la coordinación del Grupo Centro de Diálisis Peritoneal (GCDP), una red colaborativa integrada por 22 hospitales que ha generado más de 18 publicaciones conjuntas y ha favorecido la difusión nacional de buenas prácticas. Además, el proyecto ha tenido presencia en medios de comunicación y soportes audiovisuales, ampliando su alcance social y reforzando la sensibilización sobre humanización, acompañamiento y terapias renales domiciliarias. Entre los materiales divulgativos disponibles se incluye el recurso audiovisual enlazado en los anexos.
