El proyecto se alinea con el II Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria 2022–2025 y el Plan de Atención Integral a la Fragilidad y, posteriormente se implementará de forma transversal en todo el hospital. Está especialmente dirigido a adultos mayores, que representan un porcentaje elevado de los ingresos y, pretende prevenir el deterioro funcional y cognitivo asociado a la hospitalización, mejorar la experiencia asistencial, fomentar la movilidad y la conversación a través del arte y la memoria.
Además, el hospital se encuentra ubicado en el barrio de Salamanca de Madrid, cuenta con una estructura vertical que permite, desde sus plantas más altas, disfrutar de espectaculares vistas panorámicas de la ciudad. Esta singularidad arquitectónica ha sido el punto de partida para el desarrollo de un proyecto de humanización que busca acercar Madrid al interior del hospital.
Este proyecto, enmarcado dentro del II Plan De Humanización de la Asistencia Sanitaria 2022-2025 (1) y alineado con Plan de Atención Integral a la Fragilidad y Promoción de la Longevidad Saludable en Personas Mayores de la Comunidad de Madrid 2022-2025 (2), inicialmente se va a desarrollar en las Unidades de Medicina Interna y Geriatría bajo el nombre «Los Miradores de La Princesa», y se ampliará de forma transversal a todo el hospital, incluyendo Urgencias, Consultas Externas, salas de espera y al resto de las Unidades de hospitalización. Su objetivo es transformar los espacios asistenciales en lugares más amables, estimulantes y emocionalmente conectados con la ciudad.
Para materializarlo, se ha contado con la colaboración de D. Manuel García del Moral (@secretosdemadrid), quien ha cedido fotografías y textos sobre edificios y lugares visibles o localizables desde las ventanas del hospital e, incorporado los dibujos realizados por D. José Manuel Pérez Martínez, paciente de 90 años ingresado en Medicina Interna, que desde hace 25 años retrata con gran sensibilidad artística diversos rincones de Madrid y que ha dibujado las vistas panorámicas de la ciudad.
La hospitalización por enfermedades agudas puede generar efectos negativos en la salud del paciente, incluso cuando la enfermedad se resuelve con éxito. Estos efectos, conocidos como eventos adversos hospitalarios, son más frecuentes en adultos mayores y pueden incluir delirio, inmovilidad, deterioro funcional, caídas o problemas nutricionales. En particular, la discapacidad nosocomial afecta a aproximadamente un tercio de los adultos mayores hospitalizados, provocando un deterioro de la capacidad funcional y cognitiva que genera la pérdida de autonomía en actividades básicas de la vida diaria y aumenta el riesgo de institucionalización y mortalidad (3).
Este deterioro está estrechamente relacionado con la inmovilidad, el aislamiento y la falta de estimulación durante el ingreso hospitalario. Múltiples estudios han evaluado la actividad física y el comportamiento sedentario entre adultos mayores hospitalizados y han demostrado los niveles generalmente bajos de actividad física realizados durante la hospitalización parecen desempeñar un papel importante en las consecuencias negativas para la salud asociadas. Los adultos mayores, incluidos aquellos que pueden caminar de forma independiente, pasan la mayor parte del tiempo inactivos (en cama o sentados) durante todo el período de hospitalización. El reposo puede representar hasta el 94 % de las horas de vigilia, mientras que estar de pie o caminar puede representar tan solo el 1 %. (4)
Estudios recientes como el de Cuevas-Lara et al. (5) han demostrado que intervenciones basadas en el juego y la estimulación cognitiva pueden mejorar significativamente la capacidad funcional de los adultos mayores hospitalizados. Asimismo, el documento Clinical Progress Note: Interventions for improving outcomes among hospitalized older adults destaca la importancia de adaptar el entorno hospitalario para fomentar la movilidad, la orientación y el bienestar emocional (6).
El proyecto «Los Miradores de La Princesa» se alinea con estas recomendaciones, proponiendo una intervención ambiental y cultural que transforma los espacios del hospital en entornos más humanos y terapéuticos. La adecuación de pasillos, salas de espera y ventanas como espacios sirven para favorecer la movilidad, la orientación y el bienestar emocional de los pacientes.
Además, el informe de la Organización Mundial de la Salud “What is the evidence on the role of the arts in improving health and well-being?” (Fancourt & Finn, 2019) respalda el impacto positivo del arte en la salud física y mental. El arte puede reducir el estrés y la ansiedad, estimular la memoria y la cognición, fomentar la interacción social, mejorar la experiencia del paciente y del personal sanitario.
La integración de elementos artísticos y culturales en el entorno hospitalario no solo embellece los espacios, sino que actúa como herramienta terapéutica y preventiva, especialmente relevante en el contexto del envejecimiento poblacional y la fragilidad asociada.
Septiembre 2025– Febrero 2026
Revisión de espacios, diseño de materiales, coordinación con colaboradores
– Implementación en Medicina Interna y Geriatría
Marzo 2026
Instalación de miradores, carteles y señalización
– Evaluación inicial y ajustes
2º trimestre 2026
Encuestas, reuniones de revisión, mejoras
– Expansión a otras unidades
Septiembre – Diciembre 2026
Instalación en urgencias, consultas externas, salas de espera
Evaluación final y consolidación
– Enero 2027
Informe de impacto, propuestas de continuidad
Principal
– Transformar los espacios del Hospital Universitario de La Princesa en entornos más amables, estimulantes y emocionalmente conectados con la ciudad de Madrid, mediante la integración de elementos visuales, artísticos y narrativos que favorezcan la orientación, la movilidad y la estimulación cognitiva de las personas, especialmente en adultos mayores.
Secundarios
– Fomentar la estimulación motora, cognitiva, emocional y sensorial de los pacientes a través de imágenes, textos y dibujos de lugares emblemáticos de Madrid.
– Mejorar la experiencia hospitalaria de pacientes, familiares y profesionales mediante la humanización del entorno físico.
– Promover la movilidad segura y la deambulación en pasillos y zonas comunes mediante recorridos visuales y referencias urbanas.
– Estimular la conversación, la memoria autobiográfica y el sentido de pertenencia a través de elementos culturales y locales.
– Extender el proyecto de forma transversal a todas las áreas del hospital, adaptándolo a las características de cada espacio asistencial.
– Visibilizar y poner en valor la participación activa de pacientes y colaboradores externos en la creación artística del proyecto.
Población diana:
El proyecto está dirigido a todos los pacientes, familiares y profesionales del Hospital Universitario de La Princesa, con especial atención a:
– Personas hospitalizadas, especialmente aquellos mayores de 65 años, que representan el mayor porcentaje de ingresos y son más vulnerables al deterioro funcional, cognitivo y emocional durante la hospitalización.
– Familiares y personas cuidadoras, que acompañan a los pacientes y se benefician de un entorno más acogedor y estimulante.
– Profesionales, que desarrollan su labor en un entorno más amable, lo que puede contribuir a su bienestar emocional y a una mejor relación asistencial.
El enfoque inclusivo y transversal del proyecto permite que sus beneficios se extiendan a toda la comunidad hospitalaria, favoreciendo la conexión emocional con la ciudad de Madrid y mejorando la experiencia global de hospitalización.
Identificación de espacios clave en las unidades de hospitalización, consultas externas, urgencias y salas de espera donde se puedan instalar los elementos del proyecto (carteles, miradores, ilustraciones, textos).
Colaboración con D. Manuel García del Moral (@secretosdemadrid) y D. José Manuel Pérez Martínez con la cesión de fotografías, textos e ilustraciones sobre lugares emblemáticos de Madrid visibles o localizables desde el hospital.
Diseño e instalación de materiales:
Señalización y adecuación de pasillos como recorridos visuales y culturales.
Adaptación de los contenidos a cada espacio:
En unidades de hospitalización, enfocado a la estimulación motora, cognitiva, orientación y creación de ambientes cálidos y acogedores que permitan a pacientes y familiares relajarse, leer, jugar, desarrollar talleres formativos, etc.
En salas de espera y urgencias, desarrollo de ambientes cálidos y acogedores a través de elementos visuales que transmitan calma y conexión emocional
– Implementación en Medicina Interna y Geriatría – Marzo 2026
Instalación de miradores, carteles y señalización
Encuestas, reuniones de revisión, mejoras
– Instalación en urgencias, consultas externas, salas de espera, unidades de hospitalización
– Encuesta de satisfacción a pacientes, familiares y profesionales, previa a la implementación del proyecto.
– Encuesta de satisfacción a pacientes, familiares y profesionales, una vez se haya implementado el proyecto.
– Revisiones periódicas del impacto del proyecto en la experiencia hospitalaria y en la percepción del entorno con pacientes, familiares y profesionales.
Las vistas como recurso clínico, no solo arquitectónico utilizan la panorámica del entorno como un estímulo multisensorial planificado.
Este enfoque convierte un elemento pasivo del edificio, las vistas, en un dispositivo terapéutico integrado dentro de la atención al paciente mayor.
Los miradores se diseñan como espacios accesibles y emocionalmente acogedores, donde las vistas sirven de soporte para:
Estimulación cognitiva natural
Fomentar conversaciones guiadas con profesionales, familiares o voluntarios.
Estimular la memoria remota al observar elementos conocidos de la ciudad o el paisaje.
Activar procesos cognitivos básicos (identificar, comparar, anticipar, recordar).
Estimulación funcional:
-Favorecer desplazamientos cortos y voluntarios hacia el mirador, convirtiendo el paseo en una actividad terapéutica.
-Romper la monotonía de la habitación, incrementando la movilidad espontánea.
-Potenciar la autonomía mediante entornos accesibles y motivadores.
El diseño, por tanto, no solo embellece el hospital: lo transforma en un espacio que cuida, activa y acompaña.
El carácter innovador del proyecto reside también en su capacidad de aprovechar el paisaje exterior como herramienta de bienestar, sin necesidad de tecnología compleja ni intervenciones invasivas.
Los Miradores de La Princesa muestran que la innovación en salud no siempre depende de la tecnología, sino de repensar el espacio desde la mirada de quien lo habita.
– Presentación del proyecto en sesiones clínicas y reuniones de servicio.
– Difusión en la intranet y cartelería.
–Comunicación externa:
– Notas de prensa institucionales.
– Reportajes en medios locales y autonómicos.
– Publicación en revistas especializadas en Medicina Interna, Geriatría, arquitectura sanitaria y humanización.
– Divulgación científica
Presentaciones en congresos de Humanización, Medicina Interna, Geriatría y arquitectura hospitalaria.
Artículos o comunicaciones sobre los beneficios de la estimulación funcional y cognitiva a través del paisaje.
– Divulgación social y comunitaria
Material visual (vídeos, testimonios, fotografías del antes y después).
Los miradores aprovechan espacios ya existentes o infrautilizados, lo que permite una implantación rápida y con mínima intervención estructural.
Su diseño está basado en:
– zonas de paso accesibles
– vistas exteriores ya disponibles,
– espacios abiertos que solo requieren acondicionamiento ambiental y mobiliario accesible.
Esto convierte el proyecto en una iniciativa fácil de ejecutar dentro del entorno físico de La Princesa.
Los miradores pueden replicarse en:
– Unidades de hospitalización
– Zonas de tránsito con potencial terapéutico,
– Nuevos diseños de espacios hospitalarios.
El proyecto Los Miradores de La Princesa no solo es innovador: es profundamente aplicable.
Se adapta al hospital, mejora la experiencia de los pacientes mayores, facilita la labor de profesionales y puede implementarse con rapidez, bajo coste y gran impacto humano.
