Como elemento innovador adicional, la percha incorpora un código QR que facilita el acceso a información educativa relacionada con la prevención y el manejo del dolor, favoreciendo la educación sanitaria y la participación activa de pacientes y familias. De este modo, el proyecto integra intervención ambiental, humanización de cuidados y herramientas digitales accesibles. La iniciativa ha sido recientemente implantada, por lo que aún no se dispone de resultados cuantitativos definitivos sobre su impacto clínico o organizativo. No obstante, se ha previsto un sistema de evaluación basado en indicadores de adhesión al uso, niveles de satisfacción de pacientes, familiares y profesionales, así como el análisis de accesos al contenido informativo proporcionado mediante el código QR.
El proyecto destaca por su carácter innovador desde la simplicidad, al proponer una solución de bajo coste, fácilmente replicable y adaptable a distintos contextos asistenciales. Su alta aplicabilidad y potencial de transferencia lo convierten en una práctica susceptible de extensión a otras unidades hospitalarias y centros sanitarios, contribuyendo a reforzar la cultura de humanización y excelencia en cuidados.
En conjunto, esta iniciativa representa una intervención práctica, sostenible y centrada en la persona, alineada con los principios de calidad asistencial, innovación organizativa y mejora continua en el manejo del dolor hospitalario.
1.Reuniones de trabajo grupal para el análisis de situación y detección de oportunidades de mejora.
2.- Uso de técnicas de generación de ideas creativas: “Tormenta de ideas” para encontrar problema gatillo. “Búsqueda de analogías” y “Extracción de ideas de otras disciplinas (Related words)” para encontrar solución al problema gatillo.
3.- Diseño adaptado al objetivo: color, contenido, imagen, portabilidad,…
Resultados principales:
Diseño de Percha de pomo (poming/perching) como identificador de habitación con persona con dolor hospitalizada. QR añadido para acceso a información informativa y educativa (relacionada con el programa y la prevención y el manejo del dolor).
El enfoque se orienta a:
Identificar de forma visible a pacientes con dolor.
Favorecer el confort y el bienestar del paciente.
Complementar intervenciones farmacológicas mediante una medida no farmacológica indirecta.
Mejorar la sensibilización del entorno asistencial hacia el manejo del dolor.
Se trata de un enfoque preventivo, asistencial y humanizador, dirigido tanto a profesionales como al entorno del paciente hospitalizado.
Análisis inicial de la situación, mediante reuniones grupales del equipo de implantación.
Identificación de oportunidades de mejora dentro de la implantación de la Guía de Buenas Prácticas sobre valoración y manejo del dolor.
Uso de técnicas de creatividad e innovación:
Tormenta de ideas.
Búsqueda de analogías.
Extracción de ideas de otras disciplinas.
Posteriormente se realizó un diseño adaptado al objetivo, considerando aspectos funcionales y prácticos (color, contenido visual, portabilidad).
La ejecución demuestra:
Trabajo interdisciplinar.
Participación activa del equipo.
Aplicación de metodologías de innovación organizacional.
Características del despliegue:
Fácil implementación en unidades de hospitalización.
Integración directa en el entorno asistencial cotidiano.
Incorporación de un código QR que permite acceso a información educativa sobre dolor.
Actualmente la medida se encuentra en fase inicial de implantación, lo que indica un despliegue progresivo y controlado, de fácil divulgación al resto de unidades de gestión.
Diseño e implementación de un sistema visual identificativo (percha de pomo) para pacientes con dolor.
Inclusión de herramientas digitales mediante código QR para educación sanitaria.
No existen aún resultados cuantitativos debido a la reciente implantación, aunque se prevé evaluar:
Adhesión profesional al uso.
Satisfacción de pacientes y familias.
Acceso a información educativa.
Por tanto, los resultados actuales son principalmente estructurales y de proceso, más que de impacto clínico.
Nivel de utilización del sistema.
Satisfacción de pacientes, familias y profesionales.
Uso del contenido informativo del QR.
Esto indica un planteamiento de mejora continua basado en evaluación posterior, aunque todavía no existen datos analíticos disponibles.
Se observa una evaluación planificada pero aún en fase inicial, lo que es coherente con el momento del proyecto
Transformación de una necesidad clínica (identificación del dolor) en una solución ambiental simple.
Uso de una intervención no farmacológica indirecta para mejorar el manejo del dolor.
Aplicación de diseño visual y comunicación ambiental dentro del entorno hospitalario.
Integración de tecnología digital (QR) con educación sanitaria.
La innovación no reside en tecnología compleja, sino en la innovación organizativa y asistencial, basada en soluciones simples con alto potencial de impacto.
Además, el proyecto incorpora divulgación a dos niveles:
Interno: sensibilización de profesionales mediante señalización visible.
Externo: información educativa accesible a pacientes y familias a través del código QR.
Se favorece así la transferencia del conocimiento y la educación sanitaria continua.
Bajo coste económico.
Fácil reproducción en cualquier hospital o unidad.
No requiere cambios estructurales complejos.
Compatible con protocolos existentes de manejo del dolor.
Escalable a diferentes servicios sanitarios.
Además, puede adaptarse a otros contextos clínicos , lo que incrementa su potencial de transferencia.
El proyecto representa una buena práctica asistencial basada en evidencia, con un enfoque humanizador e innovador desde la
simplicidad operativa. Aunque todavía carece de resultados evaluativos consolidados, presenta un alto potencial de impacto clínico y
organizativo debido a su fácil implementación, bajo coste y elevada transferibilidad.
