La intervención está liderada por una enfermera superviviente, aportando una doble perspectiva profesional y experiencial que constituye el eje humanizador del programa apoyada por la psicooncóloga de AOEX,Coria y otro profesionales colaboradores con AECC,Cáceres y respaldada por la Gerencia del Área de Salud de Coria,Cáceres.
Participan 10 mujeres con diagnóstico actual o previo, incluyendo tratamiento activo y supervivientes.
El grupo comenzó el día 22 de enero de 2026 , se estructura en 17 sesiones grupales semanales de 90 minutos combinando reflexión emocional y talleres vivenciales,todos los jueves de 16:30 a 18:00 hrs.
El proyecto nace como piloto para generar referentes de acompañamiento y futuras redes de apoyo en el área de salud.
Aunque los avances médicos han mejorado notablemente la supervivencia, muchas de las necesidades emocionales que surgen durante y después del proceso oncológico no siempre encuentran un espacio donde ser abordadas. El miedo a la recaída, la sensación de soledad, la incertidumbre, los cambios físicos o la dificultad para volver a la “normalidad” son vivencias compartidas por muchas mujeres, pero a menudo vividas en silencio.
En áreas de salud de carácter comarcal, como Coria, esta situación puede acentuarse debido a la dispersión geográfica y a la menor disponibilidad de recursos psicooncológicos estructurados,(pacientes que les resulta muy dificil desplazarse ) . Las pacientes cuentan con el apoyo de sus familias y profesionales sanitarios, pero no siempre disponen de espacios donde compartir experiencias con otras mujeres que estén pasando por lo mismo.
Aquí es donde cobra especial importancia el apoyo entre iguales. Poder hablar con alguien que ha vivido o está viviendo la misma enfermedad genera una comprensión distinta, más profunda, donde no hace falta explicar lo que se siente porque ya es compartido. Escuchar a otras mujeres, compartir miedos, dudas o avances, ayuda a normalizar emociones y reduce la sensación de aislamiento.
El Grupo de Autoayuda , cuyo nombre elegido por sus integrantes,QUE NO «SENOS» OLVIDE,surge precisamente para cubrir esa necesidad. Se plantea como un espacio seguro, cercano y humano donde las participantes puedan expresarse libremente, sentirse escuchadas y acompañadas, y construir una red de apoyo más allá de su círculo familiar.
Uno de los elementos más significativos del proyecto es que está liderado por una enfermera superviviente de cáncer de mama. Esta doble perspectiva —profesional y vivencial— facilita la confianza, la identificación y el empoderamiento del grupo, generando un modelo de acompañamiento basado en la experiencia compartida.
Además, el grupo cuenta con el apoyo de profesionales de diferentes ámbitos (psicología, sexología, fisioterapia, ejercicio físico, imagen personal), lo que permite abordar el proceso oncológico desde una visión integral, incluyendo aspectos que muchas veces quedan en segundo plano, como la sexualidad o la imagen corporal.
La metodología combina espacios de reflexión emocional con talleres más dinámicos y desenfadados. Esta alternancia permite trabajar temas profundos sin generar sobrecarga emocional, incorporando también el disfrute, la risa y la reconexión con el propio cuerpo.
El proyecto nace como experiencia piloto en el Área de Salud de Coria con la intención de crear referentes locales de acompañamiento. La idea es que, en el futuro, cualquier mujer diagnosticada pueda encontrar un espacio cercano donde apoyarse y no transitar la enfermedad en soledad.
En definitiva, esta iniciativa busca humanizar el proceso oncológico, complementando la atención sanitaria con un acompañamiento emocional real, cercano y sostenido en el tiempo, poniendo en el centro la experiencia vivida de las mujeres.
Sesión 1 — Nos encontramos (22 enero )
Se negociaron normas del grupo, se firmó un documento de confidencialidad y nos presentamos.
Se ha diseñado un diario de abordo para cada integrante en el que podran escribir sensaciones y sensamientos de la actividad de ese día.
Ese día se puso de deberes buscar nombre del grupo y hacer una play list por cada participante para acordarnos de cada una cuando termine esta experiencia.
Sesión 2 — Aprender a hablar del miedo( 29 enero)
“El miedo no desaparece al callarlo, sino al compartirlo.
Gracias por atreverte a nombrarlo.”
Sesión 3 — Taller de risoterapia( 5 de febrero)
Pendiente por inclemencias meteorológicas
Sesión 4 :Mi cuerpo ahora (12 febrero)
“Mi cuerpo ha cambiado, pero sigue siendo mi hogar
Lo abrazo con respeto, gratitud y ternura.”
Sesión 5 — Relaciones y comunicación (19 febrero)
“Las palabras unen cuando nacen del corazón.
Gracias por escuchar y dejarte escuchar.”
Sesión 6— Taller Tiro con Arco( 26 febrero)
“Cuidarme no es egoísmo, es una forma de agradecerle a la vida que sigo aquí.”
Sesión 7 — Secuelas cognitivas( 5 marzo)
“Tu mente está sanando igual que tu cuerpo. Y estás acompañada.”
Sesión 8 — Sexualidad ( 12 marzo)
“Tu sexualidad no desaparece con el cáncer: se transforma contigo.
Mereces redescubrirla a tu ritmo, con calma, cariño y libertad.”
Sesión 9 — Mindfulness y respiración consciente (19 marzo)
“Cada respiración me devuelve al presente. Aquí y ahora, todo está bien.”
Sesión 10 — Arteterapia (26 marzo)
“El arte me enseña que incluso del dolor pueden nacer colores nuevos.”
Sesión 11 — Cuidado de la piel/Maquillaje ( 9 abril)
Sesión 12 — Prevención de linfedema ( 16 abril)
Sesión 13 — Volver al trabajo o reinventarse ( 23 abril)
“No vuelvo igual: vuelvo más consciente, más libre y más valiente.”
Sesión 14 — Miedo a la recaída ( 30 abril)
“El miedo no se vence, se transforma en fuerza cuando no caminamos solas.”
Sesión 15 : Taller marcha Nórdica ( 7 mayo)
Sesión 16 — Proyecto de vida y gratitud ( 14 mayo)
“Agradezco lo que fui, abrazo lo que soy y confío en lo que seré.”
Sesión 17 — Cierre — Semillas de unión( 21 mayo)
“Lo que compartimos aquí florecerá en cada una, aunque caminemos por caminos distintos.
Muchas de esas conversaciones informales mostraban lo mismo: miedos que no siempre se expresaban en consulta, dudas sobre la imagen corporal o la sexualidad, sensación de aislamiento una vez terminados los tratamientos… De ahí nace el grupo, como respuesta directa a esa necesidad detectada desde la experiencia cercana.
El enfoque es totalmente centrado en la persona. Cada mujer tiene su ritmo, su manera de sentir y su forma de afrontar la enfermedad. El grupo respeta esa diversidad y crea un espacio seguro donde cada una puede hablar sin juicios y sin presión.
Se apuesta por el apoyo entre iguales como herramienta principal. Compartir con otras mujeres que están pasando o han pasado por lo mismo cambia la experiencia. No hace falta explicar tanto, porque hay entendimiento real. Eso genera confianza, reduce la sensación de soledad y ayuda a normalizar emociones.
La captación de participantes se realiza de forma cercana y progresiva, mediante información directa, difusión a través de asociaciones colaboradoras y comunicación entre pacientes. No se plantea como una intervención cerrada o institucional rígida, sino como un espacio accesible y voluntario.
El grupo se estructura en 17 sesiones semanales de 90 minutos (jueves de 16:30 a 18:00). Las sesiones combinan:
Espacios de reflexión emocional (miedo a la recaída, gestión de incertidumbre, identidad, autoestima).
Talleres prácticos y vivenciales (imagen corporal, sexualidad, tiro al arco,marcha nórdica, fisioterapia, arterapia,….).
La coordinación está liderada por una enfermera superviviente junto con psicooncola de AOEX Coria y trabajadora social AECC,Cáceres, con el apoyo puntual de profesionales de diferentes disciplinas según la temática de cada sesión.
La ejecución se basa en un clima de confianza, confidencialidad y horizontalidad, donde todas las participantes tienen voz activa.
El despliegue es progresivo y sostenible, comenzando con un grupo piloto de 10 mujeres, lo que permite:
Garantizar cercanía.
Favorecer cohesión grupal.
Ajustar contenidos según necesidades reales.
Evaluar la viabilidad del modelo antes de ampliarlo.
El objetivo del despliegue es consolidar referentes, sin ser necesariamente personal sanitario, estable dentro del área, con posibilidad de replicar el modelo en futuras ediciones o en otras zonas de salud del Área.
Disminución de la sensación de soledad.
Mejora del bienestar emocional percibido.
Mayor autoestima e imagen corporal positiva.
Aumento del apoyo social entre iguales.
Creación de una red estable de acompañamiento.
Mayor seguridad en el afrontamiento del proceso oncológico.
A medio plazo, se espera consolidar un modelo replicable y sostenible en el tiempo.
Encuestas de satisfacción ampliada
Valoración cualitativa de las participantes.
Indicadores de asistencia y continuidad.
Posible incorporación de escalas de bienestar emocional.
La revisión del proyecto se realizará al finalizar las 16 sesiones, analizando:
Participación.
Necesidades detectadas.
Ajustes metodológicos necesarios.
Posibilidad de continuidad o ampliación.
Este proceso permitirá adaptar el grupo a la realidad del Área de Salud y mejorar su impacto.
Liderazgo por una enfermera superviviente, integrando experiencia profesional y vivencial.
Modelo horizontal basado en apoyo entre iguales.
Integración de dimensiones poco abordadas en consulta (sexualidad, imagen corporal).
Alternancia de sesiones emocionales y talleres desenfadados para evitar sobrecarga.
Implementación en un entorno comarcal, favoreciendo equidad territorial.
Conexión entre sistema sanitario y asociaciones, reforzando continuidad sociosanitaria.
La innovación no radica en la complejidad tecnológica, sino en la humanización del acompañamiento y en la creación de un espacio real de apoyo dentro de la comunidad.
En una primera fase, la difusión se realiza a nivel local, a través de los canales del Área de Salud de Coria y de las asociaciones colaboradoras (SES, AOEX y AECC), mediante:
Información directa a pacientes.
Derivación desde profesionales sanitarios.
Difusión en sedes asociativas.
Cartelería informativa.
Redes sociales
Además, se contempla la presentación del proyecto en:
Jornadas sanitarias y de humanización.
Encuentros de asociaciones de pacientes.
Espacios formativos dirigidos a profesionales.
Como línea futura, se plantea ampliar la divulgación mediante:
Participación en congresos.
Presentación como buena práctica en humanización.
Publicación en medios sanitarios o comunitarios.
Difusión en redes de asociaciones oncológicas.
La divulgación no solo busca dar a conocer el grupo, sino también visibilizar la necesidad de integrar el apoyo emocional y comunitario dentro del abordaje oncológico, favoreciendo su replicabilidad en otras áreas de salud.
Se trata de una intervención de bajo coste, que no requiere infraestructuras complejas ni recursos tecnológicos específicos, lo que facilita su implantación tanto en áreas hospitalarias como en entornos comunitarios o asociativos.
Su estructura —basada en sesiones grupales de apoyo emocional combinadas con talleres temáticos— permite adaptar los contenidos según las necesidades de cada grupo, el perfil de las participantes o los recursos profesionales disponibles en cada área de salud .
El liderazgo por enfermería y la colaboración con asociaciones de pacientes constituyen un modelo fácilmente replicable dentro del sistema sanitario, favoreciendo la continuidad entre el ámbito clínico y comunitario.
Además, el formato piloto desarrollado en el Área de Salud de Coria permite identificar fortalezas y áreas de mejora que servirán de base para su futura expansión.
La iniciativa puede ser implementada en:
Otras áreas de salud comarcales.
Hospitales de referencia.
Asociaciones oncológicas.
Programas de humanización sanitaria.
Su aplicabilidad radica no solo en la viabilidad organizativa, sino también en su capacidad de generar impacto emocional, red de apoyo y referentes comunitarios, elementos transferibles a cualquier contexto oncológico.
En este sentido, el proyecto se configura como un modelo exportable de humanización del proceso oncológico basado en el acompañamiento entre iguales y la atención integral a la experiencia vivida de las pacientes.
