En 2021 se creó en el Hospital Universitario Río Hortega un grupo de trabajo específico de CC, integrado por pediatras especializados en cardiología y cardiólogos de adultos. Se estableció un modelo asistencial por edades: menores de 12 años atendidos en cardiología pediátrica; jóvenes de 12-16 años en consulta de transición conjunta; y mayores de 16 años en consulta de CC del adulto.
El objetivo principal es asegurar una integración adecuada del paciente joven en el sistema de adultos, garantizando continuidad asistencial, autonomía progresiva y una relación sólida con sus nuevos médicos. La transición se realiza de forma individualizada, adaptándose a la madurez del paciente, la complejidad de su cardiopatía y su entorno familiar.
Cada dos semanas se lleva a cabo una consulta de transición en la que participan un pediatra y un cardiólogo de adultos. Según las características del paciente, la transferencia puede realizarse tras una única visita o requerir varias consultas conjuntas. Además, cada dos meses se celebran sesiones clínicas multidisciplinares para discutir casos complejos, independientemente de la edad del paciente.
Desde la implantación del programa en 2018, se han atendido 91 pacientes, con una media de edad de 18 años. La edad de derivación ha disminuido hasta los 14 años. La mediana de consultas de transición es de dos por paciente, aumentando en casos de cardiopatías severas o comorbilidades. Un logro destacado es que ningún paciente ha perdido el seguimiento durante el paso a la consulta de adultos. Tanto pacientes como familiares expresan un alto grado de satisfacción: los primeros por ganar autonomía y recibir información adaptada a su etapa vital, y los segundos por conocer y confiar en los profesionales que asumirán el seguimiento.
El programa ha evolucionado desde su inicio, ajustando las edades de transición: la primera valoración conjunta no se realiza antes de los 14 años y, en algunos casos, la transferencia definitiva se retrasa hasta los 18. Las sesiones clínicas conjuntas surgieron como respuesta a necesidades asistenciales detectadas por los profesionales.
El carácter innovador del proyecto radica en ofrecer una transición estructurada en un hospital no designado como CSUR, acercando este modelo a la práctica clínica habitual. Su éxito ha impulsado la adopción del mismo enfoque en otras subespecialidades pediátricas del centro, demostrando su aplicabilidad y transferibilidad.
Se entiende por transición al proceso planificado de cambio desde el modelo asistencial pediátrico al de adultos a diferencia del concepto clásico de transferencia en el que el paciente es derivado de una consulta a otra mediante un acto burocrático puntual. Este cambio debe ser capaz de satisfacer las nuevas necesidades médicas y quirúrgicas surgidas. Esto supone un momento de cambio personal con ganancia de autonomía en diferentes esferas de la vida. Hasta ese momento, la gestión de la salud había correspondido a los padres, sin embargo, a partir de entonces el paciente debe ser capaz de asumir progresivamente esa tarea.
El equipo asistencial debe ser capaz de acompañar y guiar al paciente en este traspaso progresivo del protagonismo, adaptándose en cada caso tanto a su situación clínica especifica como su entorno personal, familiar y social. Este es el punto crítico en el que se produce la mayoría de las pérdidas de seguimiento, principalmente debido a la ausencia de una estructura organizativa sólida (consulta de transición) que guíe el paso de Pediatría a Cardiología de adultos.
En el año de 2021 se crea el grupo de trabajo de cardiopatías congénitas del Hospital Universitario Rio Hortega conformado por los pediatras especializados en cardiología y los cardiólogos responsables de la consulta de cardiopatías congénitas en el adulto.
-Menores de 12 años: consulta de cardiología pediátrica.
-Pacientes de 12 a 16 años: consulta de transición, atendida conjuntamente por un pediatra especializado en cardiología y un cardiólogo de la unidad de CC del adulto.
-Mayores de 16 años: consulta de cardiopatías congénitas del adulto.
Con el tiempo, y en función de las necesidades clínicas y de desarrollo, se ajustaron las edades:
-La primera valoración conjunta no se realiza antes de los 14 años.
-La transferencia definitiva puede prolongarse hasta los 18 años.
Cada dos semanas se realiza la consulta de transición.
Cada dos meses se celebra una sesión conjunta del grupo para revisar casos complejos o con dudas diagnósticas o terapéuticas
-Acompañar al paciente en un proceso gradual, planificado y consensuado.
-Favorecer la autonomía progresiva en la toma de decisiones sobre su salud.
-Adaptar el proceso a la situación clínica, madurez, entorno familiar y necesidades individuales.
-Integrar al paciente joven en el modelo asistencial de adultos de forma natural y segura.
-Garantizar la continuidad asistencial evitando pérdidas de seguimiento.
En cada caso se valora el grado de madurez del paciente, la complejidad de la cardiopatía, la capacidad para asumir autonomía y la presencia de patología concomitante que precise seguimiento en otra consulta específica fuera del servicio de pediatría.
Según estas variables, la transferencia puede realizarse tras una única consulta o requerir varias revisiones conjuntas.
Las sesiones clínicas bimensuales permiten debatir casos de cualquier edad y resolver dudas diagnósticas o terapéuticas, fortaleciendo la coordinación entre ambos servicios.
Antes de la creación de la consulta de transición, muchos pacientes permanecían en Pediatría por solicitud familiar, debido a la falta de una estructura específica en adultos.
Con el nuevo modelo:
-Los pacientes son valorados sistemáticamente a partir de los 14 años.
-La mediana de consultas de transición es de dos por paciente.
-Los pacientes con CC severa o comorbilidades requieren una media de cuatro consultas.
-Los pacientes con CC leve suelen requerir solo una
Tantos los pacientes como sus familiares han mostrado un alto grado de satisfacción. Los pacientes destacan la atención centrada en ellos y la posibilidad de tomar decisiones autónomas, así como la posibilidad de resolver sus dudas en cuanto al estilo de vida propio de su edad (deporte de alta intensidad, consumo de alcohol o tóxicos, falta de sueño…). Las familias valoran la tranquilidad de conocer a los nuevos profesionales y confiar en su experiencia y formación específica en CC.
Se ha logrado una integración progresiva y segura del adulto joven en el modelo asistencial de cardiología de adultos.
La edad media de los pacientes en transición ha disminuido de forma significativa (de 18 a 15 años), reflejando una mejor planificación y anticipación del proceso.
El Gráfico 1 muestra las CC específicas atendidas desde el inicio del proyecto (Anexo I).
-Ajustar las edades de inicio y finalización de la transición.
-Incorporar sesiones clínicas conjuntas a partir del segundo año, respondiendo a necesidades detectadas por los profesionales.
-Individualizar el proceso según madurez, comorbilidades y factores familiares.
-Consolidar un modelo estable, coordinado y eficaz para la atención de pacientes con CC en el paso a la vida adulta.
-Incorporar progresivamente aspectos concretos que antes no valoraban, como el estado de salud mental o temas burocráticos acerca de adaptación de los estudios o solicitud de discapacidad.
-14 de febrero de 2025. ANEXO II
-13 de febrero de 2026. ANEXO III
Estas reuniones han contado con la colaboración y la participación de la Fundación Menudos Corazones, una organización sin ánimo de lucro cuya misión es apoyar, ayudar y acompañar a niños, niñas, adolescentes, jóvenes y personas adultas, con CC. Así mismo, han colaboradora profesionales nacionales referentes en este campo, que han abordado distintos aspectos implicados en esta patología.
A cada jornada han acudido 100 personas, que han evaluado con una media de 9,3 puntos el grado de satisfacción con la información recibida y la aplicabilidad de los conocimientos adquiridos a su actividad habitual.
Este proyecto y sus resultados han sido expuestos en una sesión general en el Hospital General el pasado 21 de 2025 y serán presentados como comunicación oral el próximo 8 de mayo en el Congreso de Cardiología pediátrica y Cardiopatías Congénitas que se celebrará en Pamplona.
Como parte de la divulgación de las CC, los miembros del grupo han colaborado en la elaboración del Libro Rojo de las Cardiopatías Congénitas firmado por el cirujano cardíaco y cardiólogo pediátrico Raúl Sánchez Pérez (ISBN 9788419356765), así como en las sesiones de presentación del mismo:
– Presentación del Libro Rojo de las Cardiopatías Congénita. Ateneo de Madrid. 2 de octubre de 2025.
– Mesa redonda: Herramientas de comunicación en el diagnóstico de cardiopatías congénitas. Presentación del Libro Rojo de las Cardiopatías Congénitas. Facultad de Medicina de Valladolid. 16 de octubre de 2025.
La implantación de consultas de transición y una coordinación fluida entre la pediatría y la medicina de adultos es esencial para garantizar una atención continua, segura y centrada en la persona.
