La iniciativa consiste en la elaboración de calendarios artesanales por parte de los pacientes de la UHB durante sesiones de terapia ocupacional. Estos calendarios son posteriormente utilizados en las habitaciones de adultos mayores hospitalizados, favoreciendo su orientación temporal y contribuyendo a una experiencia más humanizada y segura durante la hospitalización. Este doble impacto —terapéutico para los pacientes de Salud Mental y útil para los adultos mayores— constituye el eje central del proyecto y lo sitúa en un modelo de intervención circular, significativa y profundamente humana.
Durante el periodo de implementación evaluado, entre febrero y marzo de 2025, se llevaron a cabo nueve sesiones, con una participación total de 91 pacientes, lo que equivale a una implicación media del 86% de las personas ingresadas en la unidad. Este alto nivel de participación pone de manifiesto la capacidad del proyecto para motivar, implicar y ofrecer un espacio seguro y significativo para personas que, en ocasiones, presentan dificultades para adherirse a otras actividades terapéuticas más estructuradas.
Desde la perspectiva del paciente, los resultados cualitativos obtenidos a través de entrevistas abiertas revelan un impacto emocional y terapéutico muy relevante. Muchos participantes describen la actividad como una oportunidad para sentirse útiles, recuperar un rol activo, y contribuir de forma tangible al bienestar de otras personas hospitalizadas. Esta dimensión altruista favorece la reducción del estigma, refuerza la percepción de competencia personal y mejora el autoconcepto y la autoestima. De igual modo, el trabajo grupal promueve un ambiente de apoyo mutuo, cohesión y cooperación dentro de la UHB, facilitando vínculos saludables y la sensación de pertenencia.
Desde la dimensión funcional y cognitiva, los pacientes refieren mejoras en áreas como la atención sostenida, la motricidad fina, la capacidad de planificación y la concentración. Estas áreas son especialmente relevantes en procesos de recuperación en Salud Mental, ya que fortalecen habilidades que favorecen la autonomía y la participación activa dentro de la unidad.
Los profesionales de la UHB también han identificado efectos positivos. El proyecto ha permitido reforzar el vínculo terapéutico, mejorar la implicación de pacientes habitualmente reticentes a participar en intervenciones grupales y generar un espacio donde se reconoce y valora la capacidad, la creatividad y la contribución de cada persona. Esta dinámica ha enriquecido el clima asistencial, favoreciendo interacciones más cercanas, respetuosas y centradas en la persona, alineándose con los principios de la humanización.
En conjunto, “Paciente Ayuda a Paciente” representa una intervención que trasciende el marco terapéutico tradicional. Sitúa al paciente de Salud Mental en un rol protagonista, capaz de generar bienestar, aportar valor y transformar su estancia hospitalaria y la de otros. La claridad de sus resultados, su impacto emocional y social, y su contribución a un modelo de atención verdaderamente humanizado justifican plenamente su presentación a los Premios HUMANS.
La iniciativa se basa en un modelo de atención centrado en la persona, donde se reconoce el valor terapéutico de las actividades significativas y el impacto emocional positivo de sentirse útil, capaz y parte de una comunidad. A través de la elaboración de calendarios que posteriormente utilizarán pacientes mayores para mejorar su orientación temporal, se genera un puente entre dos colectivos vulnerables, fortaleciendo la autoestima, el sentido de pertenencia y la cohesión grupal dentro de la UHB.
Además, el proyecto responde a necesidades reales detectadas en el ámbito de la salud mental: la necesidad de aumentar la participación terapéutica, promover la recuperación desde un enfoque protagonizado por la persona y reducir el estigma asociado al ingreso psiquiátrico. La experiencia ya ha demostrado su eficacia en la UHB y su ampliación a Medicina Interna se plantea como una oportunidad para extender esta acción humanizadora a otros servicios del hospital.
Fase 1. Diseño y preparación (Completada)
– Revisión de necesidades detectadas en la UHB y definición de objetivos.
– Elección de materiales, dinámica de sesiones y tipo de calendario.
– Coordinación entre Supervisión de Psiquiatría, Terapia Ocupacional y la Escuela de Pacientes.
Fase 2. Formación y Activación (Completada)
– Formación práctica dirigida a pacientes y profesionales implicados sobre la elaboración del calendario.
– Programación de sesiones semanales de terapia ocupacional.
Fase 3. Desarrollo de las sesiones (Completada)
– Realización de nueve sesiones consecutivas entre febrero y marzo de 2025.
– Supervisión terapéutica y registro de participación.
Fase 4. Análisis de resultados en UHB (Completada)
– Entrevistas abiertas para recoger la experiencia del paciente.
– Valoración del impacto emocional, social y funcional.
Fase 5. Despliegue en Medicina Interna (Pendiente de implementación en los próximos meses)
– Coordinación con la unidad piloto.
– Colocación de calendarios en habitaciones.
– Formación a profesionales sobre su uso para orientar a pacientes.
– Evaluación inicial del impacto una vez iniciada la puesta en marcha.
Este enfoque promueve la autoestima, el sentido de utilidad y la cohesión grupal, al mismo tiempo que reduce el estigma y favorece un modelo de atención centrado en la persona. La actividad integra dimensiones terapéuticas, emocionales y sociales, fortaleciendo habilidades cognitivas y fomentando vínculos positivos dentro de la unidad.
El proyecto se desarrolla mediante sesiones de terapia ocupacional en la Unidad de Hospitalización Breve de Psiquiatría, organizadas en un entorno seguro y estructurado. Cada sesión comienza con una breve explicación del objetivo del día y de los pasos a seguir, lo que ayuda a los pacientes a orientarse y facilita su participación desde el inicio.
2. Participación y acompañamiento
Los profesionales —terapeuta ocupacional y supervisora— acompañan de forma cercana, adaptando la actividad a las capacidades individuales de cada paciente. Este acompañamiento garantiza que todos puedan participar a su ritmo, reforzando la motivación, la autonomía y la confianza en sus propias capacidades.
3. Elaboración de los calendarios
Durante la sesión, los pacientes trabajan con materiales reciclados del propio hospital. Esta actividad manual estimula la concentración, la motricidad fina y la creatividad. Además, el ambiente grupal favorece la interacción positiva, el apoyo mutuo y la cohesión dentro de la unidad.
4. Cierre terapéutico
Cada sesión finaliza con un pequeño espacio de reflexión donde los pacientes comparten cómo se han sentido y qué han logrado. Este momento refuerza el sentido de utilidad y ayuda a consolidar el valor emocional y terapéutico de la experiencia.
5. Preparación para su uso en Medicina Interna
Una vez finalizados, los calendarios se guardan para la siguiente fase del proyecto: su futura utilización en la unidad de Medicina Interna. Esta parte está prevista para los próximos meses y consistirá en colocarlos en las habitaciones y explicar su uso durante la acogida del paciente, con el objetivo de favorecer su orientación temporal y mejorar su experiencia de ingreso.
1. En la UHB de Psiquiatría (Implementado)
– Sesiones periódicas de terapia ocupacional con alta participación.
– Elaboración continua de calendarios para garantizar disponibilidad para las unidades receptoras.
– Integración del proyecto en la rutina terapéutica de la unidad.
– Recogida sistemática de información sobre la experiencia del paciente.
2. En Medicina Interna (Próxima implementación)
– Los calendarios serán colocados en las habitaciones de pacientes mayores.
– Los profesionales explicarán su uso durante la acogida, reforzando la orientación temporal.
– La unidad contará con un proceso de acompañamiento inicial y evaluación tras los primeros meses de uso.
Esta ampliación permitirá extender el impacto humanizador del proyecto más allá del ámbito de la salud mental, compartiendo con otras unidades herramientas creadas directamente por pacientes.
. 91 pacientes participantes, con un 86% de ocupación media.
. Incremento notable de la participación en actividades terapéuticas.
. Mejora del autoconcepto, la autoestima y el sentimiento de utilidad.
. Reducción del estigma y percepción de la propia capacidad.
. Aumento de la cohesión grupal y la interacción positiva entre pacientes.
. Mejora en habilidades cognitivas (atención, planificación) y motoras finas.
. Identificación del proyecto como actividad con valor emocional y terapéutico significativo.
Aunque la fase de Medicina Interna aún no ha comenzado, se anticipa un impacto positivo en la orientación temporal, la reducción del delirium y la experiencia del paciente mayor, siguiendo la planificación prevista.
– Entrevistas abiertas a los pacientes participantes.
– Observación clínica durante las sesiones.
– Registro de asistencia y adherencia.
– Valoración del impacto emocional, social y funcional de la intervención.
– Revisión profesional por parte de la supervisora y la terapeuta ocupacional.
Los resultados han sido revisados de manera conjunta por el equipo interdisciplinar, permitiendo identificar áreas de mejora como: adaptación del nivel de dificultad de algunas tareas, necesidad de reforzar la supervisión en momentos de fatigabilidad y optimización de la planificación de grupos según perfil clínico.
La futura implementación en Medicina Interna incluirá encuestas de satisfacción, seguimiento de uso del calendario y revisión periódica para garantizar que la herramienta se integra adecuadamente en la rutina asistencial.
La intervención realizada en las sesiones de terapia ocupacional con los pacientes ingresados en UHB de Psiquiatría con los objetivos de disminuir la ansiedad, canalizar la energía y desarrollar habilidades sociales, dará lugar a una herramienta que utilizarán los adultos mayores ingresados con el propósito de mejorar la estimulación cognitiva, facilitar una movilización temprana y prevenir la discapacidad asociada a la hospitalización.
En términos de sostenibilidad, se contribuye positivamente, gracias al aprovechamiento de material fungible, su reutilización y fomento de un correcto reciclaje.
En el ámbito interno hospitalario, el proyecto se presentará en las unidades donde se implementará, con el fin de favorecer el conocimiento de la iniciativa y facilitar su posible replicabilidad en otros servicios. Asimismo, se utilizarán como canales de difusión las Comisiones Clínicas del hospital, y se realizará una presentación en la Sesión General del centro, promoviendo así el intercambio de experiencias y el aprendizaje institucional.
En el ámbito externo, se prevé la presentación del proyecto y de sus resultados en jornadas y congresos relacionados con la Humanización de la asistencia sanitaria, Psiquiatría, Medicina Interna y Fisioterapia. De forma complementaria, se plantea la publicación de los resultados en revistas científicas especializadas, con el objetivo de contribuir a la generación y difusión de conocimiento en estas áreas.
Las prácticas implementadas permiten que las actividades terapéuticas realizadas por los pacientes de la Unidad de Hospitalización Breve (UHB) de Psiquiatría se transformen en una herramienta con impacto terapéutico también para otros pacientes hospitalizados, especialmente en personas mayores. De este modo, la iniciativa contribuye a prevenir el deterioro cognitivo y físico asociado al ingreso hospitalario, al tiempo que promueve la participación activa y el sentido de utilidad de los propios pacientes.
El proyecto “Paciente ayuda a Paciente” introduce prácticas innovadoras. Por sus características organizativas y su bajo requerimiento de recursos, se trata de una iniciativa transferible y potencialmente implementable en otros centros sanitarios, contribuyendo a promover modelos asistenciales más participativos y humanizados.
