La música como herramienta de humanización en la hospitalización psiquiátrica

HOSPITAL
Unidad de Hospitalización
Otro
Unidad de Hospitalización Psiquiátrica Hospital Gil Casares
Vázquez Fiuza, María del Carmen 44827585X, Rey Rodriguez, María Raquel 78809907Q, Bellón Parrado, Alejandro 44832874D, , , ,
Resumen ejecutivo
Introducción
La hospitalización psiquiátrica puede generar estrés, ansiedad y malestar emocional, lo que hace necesario implementar intervenciones complementarias que mejoren la experiencia de ingreso y humanicen los cuidados.

En este contexto, la musicoterapia se ha consolidado como una estrategia no farmacológica respaldada por evidencia científica. En particular, la musicoterapia receptiva, basada en la escucha guiada de música, ha mostrado eficacia y seguridad en entornos hospitalarios. Estudios en unidades psiquiátricas y otros contextos clínicos indican que puede reducir la ansiedad, mejorar el estado de ánimo y favorecer el bienestar emocional, sin interferir con los tratamientos habituales.

La musicoterapia receptiva es especialmente adecuada en hospitalización, ya que no requiere habilidades musicales previas ni esfuerzo activo elevado, facilitando la participación de pacientes con distintos perfiles clínicos. Además, contribuye a la percepción de acompañamiento y promueve entornos terapéuticos más humanizados.

Teniendo en cuenta esta evidencia, en la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica del Hospital Gil Casares, se incorporaron sesiones de musicoterapia receptiva y conciertos en directo como parte del abordaje terapéutico, con el objetivo propuesto de mejorar la experiencia de hospitalización y el bienestar emocional de los pacientes.

Objetivos
General: Describir la experiencia subjetiva de los pacientes participantes en las sesiones de musicoterapia receptiva y conciertos en directo.

Específicos:
Valorar la satisfacción global.
Explorar el estado emocional percibido durante y después de la sesión.
Analizar el deseo de participar en futuras intervenciones similares.

Metodología
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal, con participación voluntaria de pacientes ingresados en la unidad. Las intervenciones consistieron en sesiones semanales de musicoterapia receptiva y conciertos en directo periódicos, en formato grupal y con apoyo del personal de enfermería.

Los datos se recopilaron mediante un cuestionario estructurado, individual y anónimo al finalizar cada sesión. El formulario evaluó el estado emocional, beneficios percibidos, facilidad de participación, satisfacción y deseo de repetir la experiencia, mediante escalas tipo Likert y preguntas cerradas.

Desarrollo
Las intervenciones se organizaron en dos modalidades: sesiones de musicoterapia receptiva guiadas por una profesora de música clásica, y conciertos en directo ofrecidos por profesorado y alumnado del Conservatorio de Música de Santiago de Compostela. La presencia del personal de enfermería aseguró un entorno seguro, facilitó la participación de los pacientes y aclaró dudas en la aplicación del cuestionario.
Estas actividades permitieron acercar la cultura al hospital, fomentar la interacción social y generar experiencias emocionales compartidas, promoviendo un ambiente más acogedor y humanizado.

Conclusiones
Los resultados mostraron una valoración muy positiva por parte de los pacientes. La mayoría reportó sentirse bien o muy bien durante las sesiones y experimentar mejoría emocional tras su finalización. Los beneficios más señalados fueron relajación, reducción de tensión, disfrute del momento, mejora del estado de ánimo y distracción de pensamientos negativos.

El alto grado de satisfacción y el deseo de repetir la experiencia reflejan la excelente aceptación de estas intervenciones. En conjunto, la musicoterapia receptiva y los conciertos en directo se presentan como herramientas útiles para humanizar los cuidados, mejorar la experiencia de hospitalización y favorecer el bienestar emocional en unidades psiquiátricas.

JUSTIFICACIÓN
La salud mental constituye un derecho fundamental y puede definirse como un estado de bienestar que permite al individuo afrontar el estrés de la vida, desarrollar su potencial, trabajar de forma productiva y contribuir a su comunidad. En los últimos años se ha evidenciado un aumento significativo de los trastornos mentales, destacando la ansiedad, la depresión y los trastornos psicóticos, con un impacto creciente en la calidad de vida de las personas y en los sistemas sanitarios.

En este contexto, resulta especialmente relevante el desarrollo de intervenciones complementarias que favorezcan el bienestar emocional y la rehabilitación psicosocial. La musicoterapia se define como el uso terapéutico de la música y sus elementos (sonido, ritmo, melodía y armonía) por profesionales cualificados, con el objetivo de promover la comunicación, la expresión emocional, la relación interpersonal y otros fines clínicos. Diversos estudios respaldan su utilidad en múltiples patologías, incluyendo depresión, esquizofrenia, ansiedad y demencia.

La evidencia científica señala que la música actúa sobre distintos sistemas neuroquímicos relacionados con el placer, la motivación y la regulación emocional, contribuyendo a la reducción del estrés, la ansiedad y al aumento del estado de ánimo. Asimismo, se ha descrito su capacidad para favorecer la plasticidad cerebral y mejorar funciones cognitivas convirtiendo a la musicoterapia en una herramienta valiosa dentro del abordaje integral de la salud mental.

Los enfoques en musicoterapia pueden ser activos o receptivos. La modalidad activa implica la participación directa del paciente mediante el uso de instrumentos, el canto o la improvisación musical, favoreciendo especialmente la expresión emocional y la interacción social. Por otra parte, la modalidad receptiva se basa en la escucha guiada de música seleccionada con fines terapéuticos y se asocia principalmente con efectos calmantes, disminución de la agitación y mejora del bienestar subjetivo. Estudios recientes muestran que este tipo de intervención puede reducir síntomas depresivos, favorecer estrategias de afrontamiento y mejorar la funcionalidad en personas con trastornos mentales graves.

Más allá de sus efectos clínicos, la música ofrece un potente medio de comunicación no verbal que influye en las dimensiones fisiológica, emocional, cognitiva y social del ser humano, permitiendo expresar emociones, facilitar vínculos y generar experiencias compartidas significativas. En el ámbito hospitalario estas intervenciones contribuyen además a crear entornos más amables y humanizados, haciendo que la hospitalización sea una vivencia más agradable.

Desde esta perspectiva, en la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica del Hospital Gil Casares de Santiago de Compostela, se han incorporado sesiones semanales de musicoterapia receptiva y conciertos en directo con músicos profesionales, como parte del abordaje terapéutico. Estas actividades buscan favorecer el bienestar emocional de los pacientes, promover la participación activa y acercar el ámbito cultural al entorno sanitario, contribuyendo a la humanización de los cuidados y a la reducción del estigma asociado a la enfermedad mental.

Este estudio pretende describir la percepción de satisfacción y los beneficios percibidos por los pacientes participantes, reforzando el valor de la musicoterapia receptiva como intervención complementaria en la atención en salud mental.

Objetivos

Objetivo general
Describir la experiencia subjetiva de los pacientes participantes en las sesiones de musicoterapia receptiva y los conciertos en directo de la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica del Hospital Gil Casares.

Objetivos específicos
Recoger la valoración global de la sesión.
Valorar el estado emocional percibido durante la sesión de musicoterapia.
Valorar el estado emocional percibido tras la finalización de la sesión.
Valorar el deseo de participar en futuras intervenciones.

PLANIFICACIÓN Y/ O CRONOGRAMA
1. Fase de planificación (2 meses):
Se realizó la revisión bibliográfica sobre musicoterapia, musicoterapia receptiva, humanización y salud mental. La coordinación con el equipo de enfermería, la profesora de música responsable de las sesiones de musicoterapia, profesores y alumnado del Conservatorio de Música Profesional, así como el diseño del cuestionario de recogida de datos.

2. Fase de implementación (5 meses):
Durante este periodo se llevaron a cabo las intervenciones en la unidad mediante sesiones semanales de musicoterapia receptiva y la organización periódica de conciertos en directo.

3. Fase de recogida de datos (paralela a la fase de implementación)
Al finalizar cada sesión o concierto se administró un cuestionario estructurado a los pacientes participantes. La recogida de datos se realizó de forma individual, voluntaria y anónima.

4. Fase de evaluación (1 mes):
Se recopilaron y analizaron los cuestionarios cumplimentados por los pacientes.

ENFOQUE
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte transversal, basado en la participación voluntaria de pacientes en sesiones de musicoterapia receptiva y conciertos en directo dentro de la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica del Hospital Gil Casares. Las sesiones de musicoterapia se llevaron a cabo semanalmente, con una duración aproximada de una hora, en formato grupal y a cargo de una profesora de música con el apoyo del personal de enfermería. Los conciertos en directo se realizaron de manera periódica en la misma unidad.

Previamente, se realizó una búsqueda bibliográfica utilizando las palabras clave humanization, music therapy, receptive music therapy y mental health, en las bases de datos Dialnet, PubMed, Cochrane, Medline y Google Scholar, con el fin de contextualizar el estudio y diseñar el instrumento de recogida de datos.

Se diseñó un cuestionario estructurado de elaboración propia (Anexo I), administrado de manera individual al finalizar cada sesión. La participación fue voluntaria y anónima, garantizando la confidencialidad de los datos y ofreciendo apoyo para la comprensión de las preguntas cuando fue necesario. El cuestionario recogió información sobre:
Estado emocional durante y después de la sesión.
Facilidad de participación.
Beneficios percibidos (relajación, mejora del estado de ánimo, afrontamiento emocional, sensación de acompañamiento, …).
Nivel de satisfacción.
Deseo de repetir la experiencia.

El cuestionario contempla un enfoque cuantitativo. En la primera pregunta se utiliza una escala likert de cuatro puntos; en la segunda pregunta se utiliza una escala likert de cinco puntos; en la tercera pregunta se utiliza una escala likert de cuatro puntos; en la cuarta pregunta se ofrecen doce respuestas múltiples cerradas y una opción para respuesta abierta; en la quinta pregunta se utiliza una escala likert de cinco puntos y en la sexta pregunta se utiliza una escala dicotómica (sí/no).

Los datos recogidos permitieron analizar la percepción subjetiva de los pacientes sobre la musicoterapia receptiva y los conciertos en directo, así como evaluar los posibles beneficios y el grado de satisfacción de los participantes.

DESARROLLO Y EJECUCIÓN
Las intervenciones de música desarrolladas en la unidad de hospitalización se estructuraron en dos modalidades: sesiones de musicoterapia receptiva guiadas y conciertos en directo, ambas fueron realizadas en la sala de usos múltiples de la unidad y con el apoyo continuado del personal de enfermería que facilitó la participación de los pacientes y garantizó un entorno seguro.

Las sesiones de musicoterapia receptiva se llevaron a cabo con una periodicidad semanal, todos los jueves por la tarde, en horario de 17:30 a 18:30 horas. Estas sesiones fueron guiadas por una profesora de música y se realizaron en formato grupal. Durante las mismas, se trabajó principalmente con música clásica, realizando una escucha guiada en la que la profesional analizaba y explicaba los elementos musicales y la historia que transmitía cada obra. Este enfoque permitió facilitar la comprensión de la música, favorecer una escucha más consciente e incluso experimentar una vivencia emocional. Ayudando a los pacientes a disfrutar más de la música clásica y a conectar con las sensaciones y emociones evocadas por la misma.

También se organizaron conciertos en directo de manera periódica, bimensual o trimestralmente. En estos conciertos participaron profesoras, profesores y alumnado del Conservatorio de Música de Santiago de Compostela, lo que permitió incorporar una dimensión cultural y comunitaria al entorno hospitalario. Los conciertos incluyeron interpretaciones con instrumentos pertenecientes a distintas familias instrumentales, como cuerda, viento y teclado. Al final de cada pieza los pacientes podían interactuar y preguntar a los músicos cualquier inquietud.

La realización de conciertos en directo dentro de la unidad supuso un acercamiento de profesionales de la música a la realidad hospitalaria, favoreciendo el contacto entre la institución sanitaria y la sociedad.

Tras la finalización de cada sesión de musicoterapia receptiva y de cada concierto en directo, se administraron los cuestionarios a los pacientes participantes, siempre en presencia del equipo de enfermería, ofreciendo apoyo cuando fue necesario para garantizar su correcta comprensión. La participación fue voluntaria y se respetó en todo momento la confidencialidad de los datos.

DESPLIEGUE
El proyecto se implantó en la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica del Hospital Gil Casares mediante la coordinación entre el equipo de enfermería de la unidad y la profesora de música responsable de las sesiones de musicoterapia. Las actividades se integraron dentro de la programación terapéutica de la unidad y se desarrollaron en la sala de usos múltiples, facilitando la participación de los pacientes ingresados. Asimismo, se contó con la colaboración del profesorado y alumnado del Conservatorio de Música de Santiago de Compostela para la organización de conciertos en directo, favoreciendo la conexión entre el entorno sanitario y el ámbito cultural.
RESULTADOS
Se recogieron un total de 65 cuestionarios cumplimentados, correspondientes a los pacientes participantes en las sesiones y conciertos realizados en la unidad de hospitalización psiquiátrica.

En relación con el estado emocional percibido durante la participación, el 63,1 % de los pacientes manifestó haberse sentido muy bien, el 29,2 % bien, el 6,2 % ni bien ni mal y el 1,5 % mal.

Respecto al estado emocional tras la finalización de la sesión, el 55,4 % refirió sentirse mucho mejor y el 35,4 % algo mejor. Un 4,6 % indicó sentirse igual que antes, mientras que el 1,5 % señaló sentirse algo peor y el 3,1 % mucho peor.

En cuanto a la facilidad de participación, el 69,2 % de los participantes indicó que la actividad le resultó muy fácil, el 23,1 % más o menos fácil, el 6,2 % algo difícil y el 1,5 % muy difícil.

En la pregunta de beneficios percibidos, que permitía seleccionar múltiples opciones, los más señalados fueron: relajarme, reducir tensión o nervios (61,9 %), disfrutar del momento (60,3 %), despejar la mente (49,2 %) y mejorar mi estado de ánimo (47,6 %).
Asimismo, el 44,4 % indicó distraerme de pensamientos negativos y sentirme acompañado/a. Otros beneficios recogidos fueron sentirme más tranquilo/a (34,9 %), concentrarme (33,3 %), identificar mejor mis emociones (30,2 %), expresar emociones (28,6 %) y sentirme más activo/a o motivado/a (20,6 %). Un 4,8 % de los participantes señaló que la intervención no le había ayudado.

En relación con la valoración global de la sesión, el 69,2 % la calificó como muy satisfactoria y el 24,6 % como satisfactoria. Un 3,1 % la valoró como ni satisfactoria ni insatisfactoria, mientras que el 1,5 % la consideró poco satisfactoria y otro 1,5 % nada satisfactoria.

Por último, respecto al deseo de participar en futuras intervenciones similares, el 96,8 % de los participantes respondió afirmativamente, frente al 3,2 % que manifestó no desear repetir la experiencia.

EVALUACIÓN Y REVISIÓN
Los resultados de este estudio muestran que las intervenciones de musicoterapia receptiva y los conciertos en directo realizados en la unidad de hospitalización psiquiátrica fueron valorados de forma positiva por los pacientes participantes. La experiencia vivida durante las sesiones y la percepción de mejoría tras su finalización reflejan una aceptación favorable de este tipo de actividades dentro del contexto hospitalario.

En relación con el objetivo general, los datos ponen de manifiesto que la participación fue percibida como una experiencia agradable y significativa. La mayoría de los pacientes refirió sentirse bien o muy bien durante la actividad y refieren una mejoría significativa tras su finalización, lo que sugiere que estas intervenciones pueden generar un impacto emocional positivo.

La valoración global de las sesiones fue elevada, destacando un alto grado de satisfacción por parte de los participantes. Este aspecto resulta especialmente relevante en el ámbito de la hospitalización psiquiátrica, donde no siempre es fácil lograr la implicación de los pacientes en actividades terapéuticas. El hecho de que la mayoría manifestara una experiencia satisfactoria refuerza el valor de estas intervenciones como recurso complementario bien aceptado.

Los beneficios percibidos por los pacientes se vincularon principalmente con la relajación, la reducción de la tensión, el disfrute del momento, la mejora del estado de ánimo y la distracción de pensamientos negativos, así como con la sensación de acompañamiento. Estos aspectos coinciden con lo descrito en la literatura sobre los efectos de la musicoterapia receptiva, especialmente en relación con la regulación emocional y el afrontamiento del estrés en personas con trastornos mentales.

La facilidad de participación señalada por la mayoría de los pacientes pone en valor que se trata de una intervención accesible, que no requiere habilidades previas ni un esfuerzo activo elevado, lo que favorece su inclusión en unidades de hospitalización psiquiátrica con perfiles clínicos diversos y edades dispares.

Cabe destacar que el elevado porcentaje de pacientes que expresó su deseo de participar en futuras intervenciones similares refleja no solo una buena aceptación, sino también el interés por dar continuidad a este tipo de actividades.

En resumen, se puede afirmar que este tipo de intervenciones contribuyen a humanizar los cuidados, mejorar la experiencia de la hospitalización y ofrecer espacios que favorecen el bienestar emocional dentro del entorno sanitario, reforzando el valor de la música como intervención complementaria en salud mental.

CARÁCTER INNOVADOR
El carácter innovador del proyecto radica en la incorporación estructurada de sesiones de musicoterapia receptiva y conciertos en directo dentro de una unidad de hospitalización psiquiátrica como parte de las actividades orientadas a la humanización de los cuidados. Esta iniciativa constituye una experiencia pionera dentro del Área Sanitaria de Santiago de Compostela y Barbanza, al tratarse de la única unidad de hospitalización donde se ha implementado este tipo de intervención de forma organizada y continuada.

Asimismo, el proyecto destaca por la colaboración con el profesorado y alumnado del Conservatorio de Música de Santiago de Compostela, lo que permite acercar el ámbito cultural al entorno hospitalario y generar un espacio de interacción entre profesionales de la música, pacientes y personal sanitario, favoreciendo una experiencia terapéutica diferente dentro del proceso de hospitalización.

DIVULGACIÓN
El proyecto se ha dado a conocer dentro de la unidad de hospitalización psiquiátrica y entre los profesionales del servicio, favoreciendo la sensibilización sobre el valor de la música como herramienta de humanización en salud mental. Asimismo, la participación de profesorado y alumnado del Conservatorio de Música de Santiago de Compostela ha permitido acercar esta iniciativa al ámbito cultural y comunitario.
NIVEL DE APLICABILIDAD
El proyecto presenta un alto nivel de aplicabilidad, ya que se trata de una intervención sencilla que requiere pocos recursos materiales y puede integrarse fácilmente en la dinámica asistencial de unidades de hospitalización psiquiátrica u otros dispositivos de salud mental. La realización de sesiones de musicoterapia receptiva y conciertos en directo puede adaptarse a diferentes contextos hospitalarios mediante la colaboración con profesionales de la música o instituciones culturales del entorno.

Asimismo, su carácter grupal y su accesibilidad para pacientes con distintos perfiles clínicos favorecen su posible replicación en otros dispositivos y centros como estrategia complementaria orientada a la humanización de los cuidados y al bienestar emocional de los pacientes.

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