Problema: La separación entre la madre y su bebé en la UCI dificulta el contacto piel con piel y la lactancia materna, generando estrés, ansiedad y sentimientos de culpa en la madre, y afectando negativamente el desarrollo del recién nacido.
Solución: Implementar un modelo de atención humanizada centrado en la familia, que promueva:
Contacto piel con piel precoz y frecuente: Adaptado a las condiciones clínicas de cada caso.
Apoyo integral a la lactancia materna: Incluyendo extracción precoz, uso de sacaleches y asesoramiento especializado.
Adaptación de espacios adecuados en la UCI que permitan la estancia conjunta de la madre y el bebé, con camas adaptadas, mobiliario cómodo y elementos que favorezcan la intimidad y el descanso.
Acompañamiento emocional: Brindando apoyo psicológico a las madres y sus familias.
Comunicación abierta y continua: Entre el equipo de salud y las familias.
Objetivos principales:
Aumentar la tasa de lactancia materna al alta de la UCI.
Incrementar la duración del contacto piel con piel.
Disminuir los niveles de estrés y ansiedad en las madres.
Promover la estancia conjunta madre-hijo durante todo el ingreso hospitalario, siempre que las condiciones clínicas de ambos lo permitan.
Mejorar la satisfacción de las familias con la atención recibida.
Metodología: El proyecto se desarrollará en cuatro fases a lo largo de 12 meses:
1.Preparación: Diseño del proyecto, creación del equipo multidisciplinario y búsqueda de recursos.
2.Formación: Capacitación del personal de la UCI en prácticas de humanización, lactancia materna y cuidados centrados en el desarrollo.
3.Implementación: Adaptación del espacio físico, creación de protocolos e inicio de las intervenciones con las madres y sus bebés.
4.Evaluación y Diseminación: Recolección y análisis de datos, evaluación de resultados y difusión de los mismos.
Resultados esperados: Se espera un aumento significativo en la lactancia materna, el contacto piel con piel, una disminución del estrés materno y una mayor satisfacción de las familias.
Innovación: El proyecto se centra en la humanización del postparto en la UCI, un área que tradicionalmente ha priorizado los aspectos técnicos. La implementación de prácticas como el contacto piel con piel precoz y el apoyo intensivo a la lactancia materna en este contexto son elementos innovadores durante la estancia conjunta en de la madre y su recién nacido en la UCI.
Aplicabilidad: Este proyecto es adaptable a otras UCI y Unidades de Cuidados Intensivos, con las adaptaciones necesarias según los recursos y características de cada centro.
Impacto: Este proyecto busca mejorar la calidad de la atención en la UCI, promoviendo el bienestar de las madres y sus bebés, y fortaleciendo el vínculo familiar en un momento crítico.
La evidencia científica demuestra los beneficios del contacto piel con piel y la lactancia materna para la salud física y emocional del recién nacido, así como para el bienestar psicológico de la madre. En la UCI, la aplicación de estas prácticas se ve dificultada por la complejidad del entorno y las condiciones clínicas de la madre y/o el bebé. La separación genera estrés, ansiedad, sentimientos de culpa e inadecuación en la madre, lo que puede afectar negativamente su recuperación y el vínculo con su hijo. En el bebé, la falta de contacto materno se asocia con alteraciones en la regulación de la temperatura, la frecuencia cardíaca, el sueño y el sistema inmunológico. Este proyecto busca superar estas barreras, implementando estrategias que permitan humanizar el postparto en la UCI durante la estancia conjunta de la madre y su recién nacido, priorizando:
Vínculo afectivo temprano: Facilitar el contacto materno-infantil precoz y frecuente, adaptándolo a las condiciones clínicas.
Lactancia materna: Ofrecer apoyo integral para iniciar y mantener la lactancia, incluyendo extracción precoz, uso de sacaleches y asesoramiento especializado.
Bienestar emocional: Brindar apoyo a las madres y sus familias para afrontar el estrés y la ansiedad.
Objetivos:
Objetivo general: Humanizar la atención en la UCI a madres y recién nacidos, promoviendo el vínculo afectivo y la lactancia materna.
Objetivos específicos:
oAumentar el porcentaje de madres que inician lactancia materna en la UCI.
oIncrementar la duración del contacto piel con piel entre madres y bebés en la UCI.
oDisminuir los niveles de estrés y ansiedad en las madres ingresadas en la UCI.
oPromover la estancia conjunta madre-hijo durante todo el ingreso hospitalario, siempre que las condiciones clínicas de ambos lo permitan.
oMejorar la satisfacción de las familias con la atención recibida en la UCI.
oCapacitar al personal de la UCI en prácticas de humanización, lactancia materna y cuidados centrados en el desarrollo.
Fase 1: Preparación (1 mes): Revisión bibliográfica, creación del equipo multidisciplinario, diseño detallado del proyecto, búsqueda de recursos y elaboración de materiales.
Fase 2: Formación (2 meses): Capacitación del personal de la UCI en temas de lactancia en la UCI, manejo del estrés postparto, comunicación con familias en situaciones críticas, cuidados centrados en el desarrollo y sensibilización sobre la importancia del vínculo afectivo.
Fase 3: Implementación (6 meses): Adaptación del espacio físico, creación de protocolos, inicio de las intervenciones con las madres y sus bebés, registro de datos y seguimiento.
Fase 4: Evaluación y Diseminación (3 meses): Recolección y análisis de datos, evaluación de resultados, elaboración del informe final y difusión de los resultados a través de diferentes canales.
Atención individualizada: Adaptar las intervenciones a las necesidades y condiciones específicas de cada madre y bebé.
Continuidad de cuidados: Asegurar la coordinación entre los diferentes profesionales y servicios involucrados en la atención.
Participación de la familia: Involucrar a la familia en el cuidado del bebé y brindarles apoyo emocional.
Respeto a la intimidad: Garantizar la privacidad y el confort de las madres y sus bebés.
Comunicación efectiva: Establecer canales de comunicación abiertos entre el equipo de salud y las familias.
Adaptación del espacio físico: Acondicionar un espacio en la UCI que permitan la estancia conjunta de la madre y del bebé, con privacidad, comodidad y un ambiente cálido y acogedor. Se considerará la disponibilidad de sillones cómodos, iluminación tenue y elementos que transmitan tranquilidad.
Elaboración de protocolos: Desarrollar protocolos de actuación para el contacto piel con piel, la lactancia materna (extracción, conservación y administración de leche materna), el manejo del dolor y el estrés, la comunicación con las familias, el acompañamiento; y protocolos que garanticen la seguridad tanto de la madre como del bebé durante la estancia conjunta, incluyendo medidas de prevención de infecciones y de monitorización de los signos vitales.
Criterios clínicos: Definir claramente los criterios clínicos que justificarían la separación temporal de la madre y el recién nacido.
Implementación de intervenciones: Ofrecer intervenciones individualizadas a cada madre y su bebé, según sus necesidades y condiciones clínicas. Estas intervenciones incluirán:
oFacilitar el contacto piel con piel precoz y frecuente, adaptado a las condiciones clínicas de la madre y del recién nacido.
oApoyo personalizado a la lactancia materna, con asesoramiento de los profesionales de Neonatología en lactancia.
oIntervenciones para el manejo del estrés y la ansiedad, como técnicas de relajación y apoyo psicológico.
oInformación y educación a las familias sobre los beneficios del contacto materno-infantil y la lactancia materna.
oSe establecerán criterios claros para la separación temporal de la madre y el bebé, siempre priorizando el bienestar de ambos y justificados por razones clínicas.
Enfermeras de UCI y neonatología.
Matronas.
Médicos intensivistas y neonatólogos.
Trabajadores sociales (si es necesario).
Se establecerán canales de comunicación y coordinación entre los diferentes servicios y profesionales involucrados.
Aumento significativo en la tasa de inicio y mantenimiento de la lactancia materna al alta de la UCI.
Incremento en la duración y frecuencia del contacto piel con piel entre madres y bebés.
Disminución de los niveles de estrés y ansiedad en las madres.
Mayor satisfacción de las familias con la atención recibida, evaluada mediante encuestas de satisfacción.
Mejora en el conocimiento y las habilidades del personal de la UCI en prácticas de humanización, lactancia materna y cuidados centrados en el desarrollo.
Recolección de datos cuantitativos sobre la lactancia materna, el contacto piel con piel y el bienestar emocional de las madres.
Encuestas de satisfacción a las familias.
Observación directa de las prácticas implementadas.
Reuniones periódicas del equipo de trabajo para analizar los resultados, identificar áreas de mejora y realizar ajustes en el proyecto.
Presentaciones en congresos y jornadas científicas.
Publicaciones en revistas especializadas.
Participación en redes sociales y plataformas de divulgación científica.
Organización de talleres y charlas para profesionales de la salud y la comunidad.
Conclusión:
Este proyecto representa una oportunidad para transformar la atención en la UCI, priorizando el vínculo afectivo y la lactancia materna como pilares fundamentales para el bienestar de las madres y sus bebés. Se espera que los resultados obtenidos contribuyan a mejorar la calidad de la atención y a promover una cultura humanizadora en UCI.